Hoy lunes España debuta en el Mundial 2026 y, como ocurre cada vez que arranca una gran competición, los focos vuelven a apuntar a los futbolistas. A sus goles, sus celebraciones y también a todo lo que rodea su imagen. Porque hace tiempo que el fútbol dejó de ser un territorio exclusivamente deportivo para convertirse también en un escaparate de tendencias, estilo y cuidado personal.
Si hace dos décadas resultaba llamativo que un jugador hablara de cosmética o apareciera en una campaña de belleza, hoy forma parte de la normalidad. Los futbolistas han contribuido a derribar muchos prejuicios relacionados con el autocuidado masculino y han convertido productos para el cabello, tratamientos faciales o rutinas de grooming en algo completamente cotidiano para millones de aficionados.
En ese contexto, pocos jugadores españoles tienen una seña de identidad tan reconocible como Marc Cucurella. Su melena rizada es ya casi tan famosa como su forma de jugar. Basta con ver cualquier partido para comprobar que sus rizos se han convertido en un elemento fácilmente reconocible dentro y fuera del campo. Algo que, además, ha generado durante años memes, comentarios en redes sociales y una conversación constante entre aficionados. Algo que sufrió en sus carnes también Puyol.
Por eso, cuando hace unos días comenzó a circular un vídeo en el que el futbolista insinuaba que podría raparse si España logra ganar el Mundial, la reacción fue inmediata. La posibilidad de que desaparecieran algunos de los rizos más famosos del fútbol provocó todo tipo de especulaciones entre seguidores y usuarios de redes sociales.
Marc Cucurella (Alan Poizner-Imagn Images)
La respuesta no ha tardado en llegar. Garnier ha anunciado el regreso de Cucurella como embajador de la marca en España y lo ha hecho precisamente jugando con esa incógnita sobre el futuro de su cabello. Una asociación que, en realidad, tiene bastante sentido. No solo porque el jugador es conocido por su melena, sino porque durante los últimos años su imagen ha estado muy ligada a la conversación sobre el cuidado del cabello rizado.
El interés por los rizos, de hecho, atraviesa uno de sus mejores momentos. Durante años muchas personas con cabello rizado recurrieron a planchas, tratamientos de alisado o productos pensados para controlar el volumen. Sin embargo, la tendencia ha cambiado radicalmente. Hoy la prioridad es respetar la textura natural del pelo, potenciar la definición y mantener la hidratación.
Cucurella (Garnier)
Los expertos llevan tiempo insistiendo en la misma idea: el cabello rizado necesita cuidados específicos porque suele ser más seco que otros tipos de pelo. La forma helicoidal del rizo dificulta que los aceites naturales del cuero cabelludo lleguen hasta las puntas, por lo que la hidratación se convierte en una de las claves fundamentales para mantenerlo sano y definido.Precisamente sobre esa necesidad se construye la nueva campaña de Garnier, que coincide con la celebración del Mundial. La firma pone el foco en su línea Método Rizos, una gama desarrollada para aportar hidratación, ayudar a definir la forma natural del cabello y evitar el efecto apelmazado que muchas personas con rizos intentan esquivar.
Entre los productos protagonistas destaca Flexigel, diseñado para proporcionar fijación flexible sin endurecer el cabello. Una característica especialmente valorada dentro del universo del rizo, donde uno de los principales retos consiste en conseguir definición sin perder movimiento natural.La campaña también refleja un cambio más amplio que lleva años produciéndose en el deporte profesional. Los deportistas ya no hablan únicamente de entrenamiento, nutrición o rendimiento físico. Cada vez es más habitual que compartan rutinas de cuidado personal, hábitos de bienestar o recomendaciones relacionadas con la imagen.
Joan Castiñeira, General Manager de Garnier España & Portugal, explica que la continuidad de esta colaboración responde precisamente a esa conexión natural entre el jugador y la marca. Según señala, "Cucurella representa valores como la autenticidad y la espontaneidad, además de haberse convertido en una figura muy reconocible para el público gracias a una imagen que no intenta parecer artificial". Y es precisamente esa autenticidad la que probablemente explica el éxito de su melena. En una época en la que muchos deportistas proyectan imágenes extremadamente cuidadas, los rizos de Cucurella transmiten algo bastante distinto: personalidad propia. Quizá por eso se han convertido en un símbolo para tantos aficionados.
Con España a punto de comenzar su camino en el Mundial, parece que los seguidores pueden estar tranquilos. Al menos por ahora, la melena más reconocible de la selección sigue teniendo garantizada su continuidad. Y viendo la importancia que ha adquirido dentro de la conversación futbolística, no son pocos los que esperan que llegue intacta, partido a partido, hasta la final.
Hoy lunes España debuta en el Mundial 2026 y, como ocurre cada vez que arranca una gran competición, los focos vuelven a apuntar a los futbolistas. A sus goles, sus celebraciones y también a todo lo que rodea su imagen. Porque hace tiempo que el fútbol dejó de ser un territorio exclusivamente deportivo para convertirse también en un escaparate de tendencias, estilo y cuidado personal.