Con la llegada de diciembre, los supermercados empiezan a llenarse de colores festivos y, entre todos ellos, uno destaca por tradición y simbolismo: la flor de Pascua. Lidl vuelve a incluir en sus estantes la planta más típica de la Navidad, un imprescindible en hogares y comercios que anuncia de forma oficial el inicio de la temporada. Su presencia, marcada por esas llamativas brácteas rojas que muchos confunden con pétalos, se ha convertido en parte esencial de la decoración invernal. Pero, aunque parezca una planta sencilla, mantenerla bonita durante toda la Navidad —e incluso más allá— requiere ciertos cuidados.
La flor de Pascua, también conocida como poinsettia, es sensible tanto a los cambios bruscos de temperatura como al exceso de agua. Una de las claves para prolongar su vida útil es ubicarla en un lugar luminoso, pero siempre lejos de corrientes de aire, calefacciones, puertas o ventanas que se abren constantemente. La temperatura ideal oscila entre los 18 y los 22 grados, un rango que permite mantener intensos los colores que la caracterizan.
Cómo colocar la Flor de Pascua en casa para atraer la buena suerte. (Freepik/wirestock)
El riego es otro punto delicado: la planta agradece la humedad, pero detesta el encharcamiento. Lo más recomendable es regarla cuando la tierra esté ligeramente seca, evitando mojar directamente las hojas. Muchos expertos recomiendan colocar la maceta sobre un plato con agua durante unos minutos y retirarlo después, permitiendo que la planta absorba solo la cantidad necesaria. Así se previenen las raíces podridas y se mantiene un equilibrio perfecto de hidratación.
Además, es importante no olvidar que las hojas rojas de la flor de Pascua no son flores en sí mismas, sino brácteas que protegen las verdaderas flores centrales, más pequeñas y discretas. Para conservar su color intenso, conviene mantener la planta en ambientes estables y bien iluminados, evitando cambios de ubicación constantes. Si se cumplen estas condiciones, la poinsettia puede mantenerse en buen estado incluso durante semanas después de Navidad.
Cómo cuidar las flores de pascua: estos son los lugares que debes evitar para que te duren más tiempo.(istock)
Para quienes quieran conservarla de un año a otro, la tarea es más compleja pero no imposible. En primavera, cuando las brácteas pierdan color, se recomiendapodarla, cambiarla a una maceta ligeramente mayor y situarla en un espacio más luminoso. De cara al otoño, un proceso controlado de reducción de luz —dejándola en oscuridad completa alrededor de 12 a 14 horas al día— ayuda a que recupere el característico tono rojo en diciembre.
La vuelta de la flor de Pascua a Lidl marca el inicio de las compras navideñas y de la transformación de los hogares en espacios cálidos y festivos. Con unos cuidados básicos, es posible disfrutar de esta tradicional planta más allá de las fiestas y convertirla en un símbolo duradero del espíritu navideño.
Con la llegada de diciembre, los supermercados empiezan a llenarse de colores festivos y, entre todos ellos, uno destaca por tradición y simbolismo: la flor de Pascua. Lidl vuelve a incluir en sus estantes la planta más típica de la Navidad, un imprescindible en hogares y comercios que anuncia de forma oficial el inicio de la temporada. Su presencia, marcada por esas llamativas brácteas rojas que muchos confunden con pétalos, se ha convertido en parte esencial de la decoración invernal. Pero, aunque parezca una planta sencilla, mantenerla bonita durante toda la Navidad —e incluso más allá— requiere ciertos cuidados.