Abandonar la ciudad y volver al campo es un sueño cada vez más común, pero a menudo viene acompañado de un reto inesperado: un jardín seco, descuidado o aparentemente sin vida. Ante ese panorama desalentador, el experto en jardinería y plantas José González lanza un mensaje tranquilizador: “Un jardín falto de cuidados y de riego puede recuperarse”. Eso sí, advierte de que no es un proceso inmediato ni mágico, sino el resultado de observación, planificación y constancia.
Las plantas idóneas para purificar el aire. (Pexels)
Para comprobar si un árbol sigue vivo, el experto propone un método sencillo: rascar ligeramente una rama con un cuchillo. Si aparece verde bajo la corteza, hay esperanza. También conviene observar la flexibilidad de las ramas: si se quiebran con un crujido seco, probablemente el árbol esté muerto. En caso de duda, regar durante un tiempo y esperar a la primavera puede ser determinante. “Si brota, vive”, resume González. Con el césped ocurre algo similar: regar una pequeña zona durante unos días puede revelar si la pradera es regenerable.
Una vez evaluado el estado del jardín, llega el momento de actuar. El primer paso es decidir qué elementos merece la pena conservar y cuáles eliminar. “Un jardín debe ser un espacio para disfrutar, no todo tiene que salvarse”, afirma el especialista. Plantas mal ubicadas, enfermas o que supongan un riesgo pueden descartarse, mientras que otras podrán recuperarse con una intervención adecuada. También es importante diferenciar entre elementos vegetales y constructivos, como jardineras o alcorques, y comprobar si tienen un drenaje correcto.
Una planta muy versátil que queda bien en cualquier estilo decorativo. (Pexels)
A continuación, toca limpiar y preparar el terreno. Desbrozar, retirar hojas secas y maleza, airear la tierra y descompactarla son tareas básicas. Después, el suelo necesitará nutrientes: un buen aporte de mantillo y abonos orgánicos y minerales ayudará a que plantas y árboles puedan regenerarse. En paralelo, será necesario podar y sanear arbustos y árboles, eliminando ramas secas y aplicando tratamientos contra plagas u hongos si se detectan.
Abandonar la ciudad y volver al campo es un sueño cada vez más común, pero a menudo viene acompañado de un reto inesperado: un jardín seco, descuidado o aparentemente sin vida. Ante ese panorama desalentador, el experto en jardinería y plantas José González lanza un mensaje tranquilizador: “Un jardín falto de cuidados y de riego puede recuperarse”. Eso sí, advierte de que no es un proceso inmediato ni mágico, sino el resultado de observación, planificación y constancia.