El eucalipto se ha hecho un hueco en muchos hogares por su aspecto sencillo y su aire verde y fresco en jarrones y arreglos. Aun así, no es raro que, al ponerlo en casa, algunas personas se sorprendan porque apenas desprende olor. La florista Clara Sanz plantea una explicación directa: “Si el eucalipto en casa no huele como esperabas, no es que esté mal, es que no funciona como un ambientador”.
Según cuenta, el aroma no se activa solo por colocar las ramas en un jarrón. El motivo está en cómo se liberan sus compuestos aromáticos: “Los aceites esenciales de eucalipto están encapsulados en las hojas y se liberan al mover las ramas, cortarlas, al quitarle las hojas y sobre todo al frotarlas”. Por eso, el eucalipto puede oler más cuando se manipula que cuando permanece intacto.
Sanz también diferencia entre variedades. “La variedad Globulus es la que más huele y la que más se usa para sacar aceites esenciales”, explica. En cambio, otras opciones habituales en floristería, como el cinerea, suelen ser más suaves. Si se elige esta última, propone un gesto sencillo para potenciar la fragancia en casa: “Puedes quitarle las hojas de abajo y ponerlas alrededor del jarrón”. Y añade que, si se busca más intensidad, “si las rompes van a oler todavía más”.
En lo práctico, la florista recomienda limpiar los tallos y ordenar el conjunto para que el ramo quede estable: “Con los tallos, una vez limpios, crea tu ramo para meter dentro del jarrón”. Además, indica que el entorno puede influir en la percepción del aroma: “Si colocas el jarrón en un ambiente húmedo como un baño también ayudará a que se liberen los aceites esenciales”.
La propuesta de Clara Sanz no busca milagros aromáticos, sino entender qué se puede esperar del eucalipto. En casa, su fragancia suele ser más evidente cuando se recorta, se mueve o se trabajan algunas hojas. Asumido eso, el eucalipto cumple bien su función principal: aportar verde, textura y un olor agradable que aparece sobre todo cuando se manipula.
El eucalipto se ha hecho un hueco en muchos hogares por su aspecto sencillo y su aire verde y fresco en jarrones y arreglos. Aun así, no es raro que, al ponerlo en casa, algunas personas se sorprendan porque apenas desprende olor. La florista Clara Sanz plantea una explicación directa: “Si el eucalipto en casa no huele como esperabas, no es que esté mal, es que no funciona como un ambientador”.