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Los niños son los nuevos dueños del lujo

Vestidos de tres mil euros con una esperanza de vida de dos meses y coches deportivos para aquellos a los que les quedan 17 años y meses para tener el carné son la última extravagancia de la moda.

Foto: Imagen: Dolce & Gabbana
Imagen: Dolce & Gabbana

Los nuevos protagonistas del front row de los desfiles no son ya Anna Wintour o la actriz de moda de turno, sino los hijos de las celebrities con más estilo. Harper Beckham, North West o Alia Wang se han hecho con la atención de los focos en la Semana de la Moda de Nueva York, y el mundo del lujo saliva al tener ante sí a un nuevo consumidor al que sus padres compran carísimos regalos y dan una valiosísima lección: la de que gastar en lujo es una práctica tan habitual como salir a comprar el pan.

Net-A-Porter tiene en su poder el dominio Petite-a-Porter, y Karl Lagerfeld lanzará una colección de moda infantil en la primavera de 2016. La nueva aventura empresarial del káiser estará amparada por Children Worlwide Fashion, que cuenta bajo su paraguas con marcas para niños como Chloé, DKNY o Little Marc Jacobs. Las cifras de CWF hablan por sí solas: más de 160 millones de euros de volumen de facturación y más de 6 millones de prendas comercializadas por año indican que el mercado infantil del lujo es un caramelito que la industria del lujo no va a dejar escapar.

En una mañana invernal de 1956, Charles James presentó su primera colección de ropa infantil para un reducido grupo de editores de moda. ¿Por qué dedicar tanto tiempo a los pequeños de la casa, que crecen rápidamente y descuidan su ropa? Era la pregunta que todos se hicieron. Este visionario de la moda contó a un periodista de The New Yorker la razón por la que creía en la moda infantil: "La mayoría de la moda americana se basa en hacer que las señoras mayores parezcan bebés. Le he dado la vuelta a esta tendencia".  

Imagen: Dolce & Gabbana
Imagen: Dolce & Gabbana
En Inglaterra ya tienen su propio icono de estilo infantil. El Príncipe Jorge consigue que cada prenda que luce se agote en cuestión de horas, y ha conseguido que el conocido Efecto Kate (ese por el que cada vez que Kate Middleton se pone un diseño, este se agota) haya sido heredado por su hijo. La firma londinense de zapatos Early Days vio cómo su modelo prewalkers, de 40 euros, colapsó la web de la marca, que tuvo que suspender las ventas online temporalmente tras haber lucido este modelo el príncipe en varias ocasiones. En España, la firma Nanos es la que ha comprobado que los pequeños de la realeza son su mejor trampolín para las ventas. En la felicitación navideña de los entonces Príncipes de Asturias, Leonor y Sofía lucieron vestidos de la marca, que ahora forma parte de los almacenes Harrods. Almacenes que, por cierto, cuentan con 10.500 metros cuadrados dedicados exclusivamente a moda infantil. "En los últimos años, hemos visto cómo varias firmas han apostado por hacer ropa de niño", afirma el director del apartado de moda infantil de Harrods, Torly Grimshawe, a The Fashion Telegraph.

Imagen: Burberry
Imagen: Burberry
¿Por qué comprar un vestido de Dolce & Gabbana para una niña que en dos meses habrá cambiado de talla? Mientras que la moda infantil crece el doble que la moda femenina y un 40% más que la masculina, webs como Borrow Mini Couture alquilan Alta Costura para niños. Pero cada vez son más los padres que quieren gastarse cantidades astronómicas en ropa perecedera para los pequeños de la casa, como si ellos fueran en sí mismos un símbolo de estatus. Un vestido de Roberto Cavallli de la colección primavera-verano 2015 para niñas cuesta, exactamente, 3.323,71 euros. Un precio que quizás parezca desorbitado para la mayoría, pero que muchos consideran una inversión no en moda, sino en un escaparate de su nivel de vida. Jennifer Lopez se hizo con los titulares de las revistas de prensa rosa y lifestyle al gastar 4.000 dólares en 20 minutos en ropa infantil en la parisina tienda Jacari. 

North, la hija de Kim Kardashian, tiene su propio sastre, que le hace versiones en miniatura de los diseños que lleva su famosa madre. Incluso cose las iniciales de la pequeña, NW, en todos sus calcetines y personaliza sus prendas con cristales de Swarovski. Kardashian se gasta unos 10.000 dólares mensuales en ropa, aceites orgánicos, manicuras e incluso en una peluquera personal para su hija. No es la única celebridad que (derrocha) invierte verdaderas fortunas en su descendencia. La revista People afirmó que Katie Holmes se gasta 25.000 dólares al mes en ropa para su hija Suri Cruise. 

La razón por la que el lujo invade el mundo infantil se explica por el hecho de que, en la actualidad, la mayoría de parejas solo tienen un hijo. Junto con la mejora de la situación económica, hay que citar el hecho de que la gente cada vez es padre a una edad más avanzada. Desde 1990, el número de mujeres que tienen a su primer bebé pasados los 40 se ha triplicado. También está la obsesión por conseguir productos orgánicos, que hace que las cunas pasen a costar unos 450 euros. Las cunas orgánicas cuestan entre un 15 y un 20% más que las que no lo son. Y luego entra en juego el que los famosos o el universo de la ficción apueste por carritos determinados.

El que Angelina Jolie y Brad Pitt hicieran del modelo Camaleon de Bugaboo el elegido para llevar a Maddox hizo que las ventas de este carrito, valorado en 969 euros, se dispararan. Lo mismo ocurrió con el Bugaboo Frog, que, tras aparecer en el 2002 en Sexo en Nueva York, se convirtió en el carrito it de los famosos. Heidi Klum, Kate Hudson o Hugh Jackman fueron algunos de los que ayudaron a popularizar este caro modelo. Gastar cientos de euros en un carro de moda se convirtió por aquel entonces en el nuevo símbolo de estatus. Durante años, fue habitual encontrar una interminable lista de espera para conseguir el codiciado modelo. Incluso se tomó a este carro como un termómetro que indicaba cómo la crisis se iba haciendo hueco en la sociedad. De vender ocho carritos a la semana, pasaron a venderse cuatro. 

Si se ha sentido incómodo al leer el precio de estos productos, hemos de advertirle que la última cuna que azota los blogs de lifestyle puede despertarle un incómodo dolor de cabeza. Lydian Crib, una cuna de Nursery Works, cuesta más de 5.400 euros. Los gastos de envío superan los 200 euros. Madera de pino, oro de 24 kilates y un diseño exclusivo son los ejes que hacen de esta cuna una obra de arte y de diseño en la que, no lo olvidemos, también dormirá su bebé. Aunque quizás el pequeño prefiera descansar en la cuna Dodo Bassinet Balck Edition, de Suommo, valorada en 16.000 euros.

Imagen: Bugaboo
Imagen: Bugaboo

El lujo no solo toma el armario de los niños. La empresa Henes presenta su línea de vehículos de lujo para infantes, Broon. Estos modelos eléctricos cuentan con una tablet de 7 pulgadas con Android y asientos de cuero. Porsche y Jaguar tienen réplicas de sus modelos adultos para niños, que rondan los 10.000 euros.

Ir de vacaciones y contar con una amplia actividad infantil ya no es suficiente. El hotel Marbella Club cuenta con su Kid´s Club, un espacio de 5.000 metros cuadrados exclusivos para los pequeños. Este centro no solo es apto para clientes del hotel, sino que ofrece bonos de 16 semanas e incripciones anuales valorados en 5.000 euros por dos niños. Clases de cocina, arte y artesanía o talleres de perfumes exclusivos son algunas de las actividades que ofrece este exclusivo club. 

Imagen: Marbella Club
Imagen: Marbella Club
Diversos informes independientes señalan que el 20% de los productos de gama alta se dedica a los niños, que ya no vienen solo con un pan debajo del brazo, sino con coches deportivos, ropa de diseñador e incluso biberones que cuestan más que un piso. Quizás necesite dar un trago de whisky en su vaso de 5,99 euros de Ikea cuando descubra que Suommo ha lanzado su biberón Doll Bottle, valorado en 100.000 euros. Tal y como indican desde la casa, "Doll Bottle no es simplemente un biberón de bebé; es, de hecho, una joya y una refinada pieza decorativa". Incluso beber leche del bolso de Chanel con forma de brick, cuyo precio es 4.800 dólares, resulta más económico.

Pero tranquilo, estimado lector: los niños VIP podrían costearse sus caprichos sin tener que recurrir a sus famosos padres. Tras el desfile de Victoria Beckham en la Semana de la Moda, las marcas se pelean por tener a Harper Beckham como imagen. Según Fashion Telegraph, "es la niña más ansiada en el mundo de la moda y del entretenimiento. Incluso deja a North West y a Blue Ivy en la sombra". Su hermano Romeo se embolsó 45.000 libras por su anuncio para Burberry con tal solo diez años. Harper, a sus tres `añines´, podría conseguir más de 30.000 libras por su primera campaña. Ni panes ni sonajeros dorados: los hijos de las parejas más aclamadas por la moda tienen oro por brazos.

Harper Beckham en el desfile de su madre (Image: Reuters)
Harper Beckham en el desfile de su madre (Image: Reuters)

 

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