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complemento de lujo

De Madonna a Justin Bieber, estos son los clientes VIP de Nick Fouquet, el sombrerero de las estrellas

Este joven californiano decidió romper con su pasado como ambientólogo para dedicarse al mundo de la artesanía. Ahora, es el responsable de vestir las cabezas de los personajes más influyentes

Foto: De Madonna a Justin Bieber, estos son los clientes VIP de Nick Fouquet, el sombrerero de las estrellas

Las hechuras de Nick Fouquet (32 años), un tipo alto, desgarbado, le otorgan un aura 'grunge' propia del malogrado Kurt Cobain. Quizá sea su melena rubia la que le confiere tal virtud estética. O quizá sea su forma de vestir con 'looks' a medio camino entre el estilo de los surferos de Palm Beach y el chic francés cuando se anuda pañuelos al cuello. Sí, porque uno de sus antepasados fue ministro de Finanzas en la corte de Luis XIV de Francia. Pero nada vincula a este joven ni con la música ni con la política. Este californiano es sombrerero. Y, además, reputado: sus creaciones han tocado testas tan prodigiosas como las de Madonna, Justin Bieber o el mismísimo Bob Dylan. "Tengo una importante cartera de clientes VIP; todos los que visten mis creaciones suelen ser personas muy importantes. Firmamos acuerdos de confidencialidad con ellos y sí, la gran mayoría de ellos son celebridades", asegura Fouquet a Vanitatis. 

Sus diseños son una reinterpretación de los clásicos. Como las que hace del modelo Buffalo –creado por Vivienne Westwood en 1982– que tan de moda puso hace un par de años el celebérrimo Pharrell Williams. “A muchos maestros del sombrero les horrorizan mis creaciones porque, además del cuero, me gusta emplear técnicas que implican quemaduras, manchas de pintura o la reinvención de la forma tradicional de los mismos. Eso sí, cada pieza es única", declara a este medio. 

Con sus sombreros no solo ha logrado cautivar a un nutrido grupo de 'celebrities', también a clientes de medio mundo. “Busco dar un giro a la estética predominante, quiero que sean un soplo de aire fresco en el mercado y que cada modelo otorgue a quien lo lleve un toque de diferente”, sostiene. Para sus creaciones se inspira –dice– en el amor, en el arte, en la familia e, incluso, en sí mismo.

Este joven licenciado en Ciencias Ambientales y Desarrollo Sostenible por la Rollins College de Florida desconocía que el arte del sombrero deviniera en futuro laboral. Fantaseaba con la idea de hacer expediciones por las altas montañas de Colorado descubriendo especies vegetales. Una estética ecológica que también ha sabido trasladar a muchos de sus diseños (pincha aquí para verlos) cuya materia prima es la piel de castor.

Sus sombreros, que oscilan entre los 800 y lo 2.600 dólares y que vende en su tienda-taller de Venice (California), llegan ahora a Europa. En concreto a Francia –cuna de sus antepasados– gracias a la tienda multimarca Colette. En ella, los fashionistas y 'trendsetters' del Viejo Continente podrán sentirse como Carine Roitfeld, Anna Dello Russo, Gigi Hadid o Sia luciendo alguno de sus exclusivos modelos.

Algunos de los nuevos diseños de esta temporada creados por Nick Fouquet (Cortesía)
Algunos de los nuevos diseños de esta temporada creados por Nick Fouquet (Cortesía)

“Llevo cinco años con este negocio; y he pasado de que poco más de 30 personas conocieran mi trabajo a tener la certeza de que más de 300 de otras partes del mundo han visitado mi tienda”. A Fouquet le sigue entusiasmando la idea de que clientes anónimos se interesen por su marca para hacerse un sombrero a medida. Este verano, sus revisiones de los clásicos formaron parte del desfile de Calvin Klein en Milán. Fue la penúltima forma que tuvo que demostrar por qué estas piezas de época se ponen de moda después de que el rubio californiano les dé una vuelta de tuerca.

Un sombrero en 20 pasos

Moda, funcionalidad y clasicismo forman parte de un proceso creativo con más de 20 pasos que van desde la medición, la presión del fieltro o el cuero contra un tronco de caoba, el lijado, la costura, los tintes, las manchas de pintura o las cintas en las que Fouquet escribe mensajes y poemas en francés. Aunque su toque de distinción es una cerilla que coloca a modo de firma en cada uno de sus sombreros. "A pesar de que el proceso siempre es el mismo, todavía no he cuantificado cuánto tardo en terminarlos. Depende del sombrero y de cómo mis clientes se involucren en su creación. Puedo tardar desde varias horas a varios días. Todos tienen su propia historia, su propio alma", explica a Vanitatis. 

A pesar de que en estos últimos meses ha adquirido fama gracias a sus creaciones, Fouquet también puede fardar de porte. Ha sido imagen de Ralph Lauren o Levi's. Su apariencia y su espíritu a lo Huckleberry Finn –como él mismo asegura– lo han convertido en todo un filón para sendas marcas. Será verdad que son sus sombreros los que le otorgan ese aspecto de enigmático pistolero del Lejano Oeste o será que ser hijo de un modelo de Tommy Hilfiger (Bernard Fouquet) marca tu estilo de por vida. 

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