Sin duda alguna el Festival de Coachella es el rey de los festivales en cuestiones de moda, pero si tenemos que señalar al festival que se ha encargado de crear iconos fashionistas festivaleros, hemos de hablar de Glastonbury. Fue en él donde Kate Moss demostró que llevar botas Hunter con shorts era posible y donde Sienna Miller logró que su papel de it girl se catapultara más allá de la alfombra roja al adentrarse en el mundo de los conciertos.
En su última edición, otra de sus asiduas, Alexa Chung, ha aprovechado los conciertos para promocionar con sus looks sus diseños para Barbour, que se han convertido en sus mejores aliados para sobrellevar los cambios de temperatura clásicos del verano británico.
Sienna Miller ha vuelto a la carga al apostar esta vez por un mono blanco y por la firma de calzado que se ha convertido también en la elegida por Suki Waterhouse durante el festival, Sorel.
La actriz ha combinado su mono con un abrigo de pana cuando las temperaturas han descendido y ha cambiado sus sandalias de Sorel por unos botines de la marca para completar el look.
Kylie Minogue actuó en el festival luciendo diferentes looks, pero el más aplaudido fue este vestido dorado de Kolchagov Barba valorado en más de 50.000 € y confeccionado especialmente para la australiana.
Miley Cyrus fue la más rockera al lucir pantalones de vinilo de Maison Margiela, botas veganas de Bradley Kenneth, collar vintage de Dior, collar logomaníaco de Chanel y un cinturón de Gucci 'custom made' con Glastonbury escrito con tachuelas en la parte trasera.
Miley Cyrus (REUTERS)
Sin duda alguna el Festival de Coachella es el rey de los festivales en cuestiones de moda, pero si tenemos que señalar al festival que se ha encargado de crear iconos fashionistas festivaleros, hemos de hablar de Glastonbury. Fue en él donde Kate Moss demostró que llevar botas Hunter con shorts era posible y donde Sienna Miller logró que su papel de it girl se catapultara más allá de la alfombra roja al adentrarse en el mundo de los conciertos.