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La camisa de la suerte de Abascal y otros detalles estilísticos del debate

Más allá del adoquín de Rivera (complemento de moda), muchos han sido los detalles de los estilismos de los candidatos que no hemos pasado por alto en el 'Debate a 5'

Foto: 'Debate a 5'. (EFE)
'Debate a 5'. (EFE)

Los cinco principales candidatos a las elecciones generales, que tendrán lugar el próximo domingo, se han visto las caras en el primer debate a cinco de la historia. Un debate en el que, en lo que al colorín se refiere, lo más sonado ha sido la ausencia de sus mujeres, las primeras damas de los partidos que en otras ocasiones sí se han prodigado en estas citas para apoyar a sus maridos en tan ardua tarea. No ha sido así esta vez.

Ni Begoña Gómez (Pedro Sánchez), ni Isabel Torres (Pablo Casado), grandes veteranas en estos eventos, han salido de casa en esta fría noche de noviembre. Bastante les han acompañado ya, pensarán. Tampoco se han acercado al plató Lidia Bedman (mujer revelación de esta campaña, de Santiago Abascal) ni por supuesto Irene Montero (Pablo Iglesias). Y qué decir de Malú (Albert Rivera). Los cinco en solitario se han enfrentado a este reto en el que todos menos Abascal son más que veteranos.

Los candidatos a la presidencia del Gobierno y los periodistas María Casado, Ana Blanco y Vicente Vallés, momentos antes de comenzar el debate. (EFE)
Los candidatos a la presidencia del Gobierno y los periodistas María Casado, Ana Blanco y Vicente Vallés, momentos antes de comenzar el debate. (EFE)

Han intentado pasar desapercibidos, con looks clásicos, formales y más o menos esperados que dejaran todo el protagonismo a sus proclamas. No obstante, por más que quieran calcular, siempre hay algo que se les escapa y que el atento ojo de Vanitatis nunca deja pasar.

La camisa de Abascal

¿Lo más llamativo? Santiago Abascal lo ha vuelto a hacer: ha vuelto a ponerse la camisa de la suerte. Esa camisa azul tipo oxford, más informal que las de sus homólogos, que siempre utiliza en sus citas clave.

Santiago Abascal, con su camisa de la suerte. (EFE)
Santiago Abascal, con su camisa de la suerte. (EFE)

La llevó hace unas semanas durante su visita al plató de ‘El Hormiguero’, unos días antes durante su mitin en Vistalegre. También se la puso para firmar libros junto a Sánchez Dragó durante la feria del libro y durante su comparecencia en el Supremo cuando se personó como acusación popular durante el juicio del ‘procés’.

Esta prenda ha sido la elegida para las grandes citas del político vasco durante los últimos meses y en su debut en este debate no iba a ser menos. Sin traje ni corbata. Si quería marcar la diferencia, lo ha hecho.

[LEER MÁS: Santiago Abascal rescata su camisa fetiche para arrasar en ‘El Hormiguero’]

El sin-chaqueta de Iglesias

Algo que hasta ahora era territorio de Pablo Iglesias. ¿Traje y corbata? Eso no va con el líder de Unidas Podemos. En ninguno de los encuentros con el resto de candidatos ha lucido un outfit ni remotamente similar al de sus compañeros y en esta ocasión ha sido un más de lo mismo.

Si el líder de Vox no llevaba corbata, Iglesias lo que no llevaba era la chaqueta. Llegó en taxi y con abrigo (el único de los cinco) y cuando se lo quitó para entrar al plató y hacerse la foto de grupo, descubrimos que no llevaba más que una camisa azul debajo. Eso sí, con corbata. Arreglado pero informal, homenajeando a Rocío Jurado.

Todo un upgrade si lo comparamos con el look para el último debate, al que asistió con camisa de sport azulona y pantalones beis.

Albert Rivera y Pablo Iglesias. (Reuters)
Albert Rivera y Pablo Iglesias. (Reuters)


El regreso de los clones

Y si Pablo Iglesias y Santiago Abascal buscaban desmarcarse de sus homólogos, el caso de Albert Rivera y Pablo Casado es el opuesto más perfecto. El líder de Ciudadanos y el del PP eligieron outfits casi idénticos para enfrentarse a esta cita decisiva: traje azul marino, camisa blanca y corbata oscura.

¿La principal diferencia? Que la corbata de Rivera llevaba un pequeño dibujo en forma de hojas diminutas porque hasta el color del complemento era el mismo. Si no fuera por la barba de Casado, podríamos jugar a buscar las diferencias entre estas dos fotos de los candidatos.

Pablo Casado y Albert Rivera, gemeliers por una noche. (EFE)
Pablo Casado y Albert Rivera, gemeliers por una noche. (EFE)

El déjá vu de Sánchez

Aunque si un look nos ha llamado la atención ha sido el de Pedro Sánchez, con el que hemos creído tener un auténtico déjà vu. Si en el caso de Rivera y Casado parecía que se habían copiado entre ellos, lo cierto es que en el caso del líder del PSOE parece que se ha copiado a sí mismo. En sus últimas apariciones públicas da la sensación de que se hubiera autoclonado. Y para muestra, las siguientes fotos: la primera es de la última comparecencia en Moncloa después del Consejo de Ministros, la segunda de hoy y la tercera de la rueda de prensa posterior a las reuniones con Pablo Casado, Rivera e Iglesias.

Pedro Sánchez, el misterio del hombre clonado. (Getty / EFE)
Pedro Sánchez, el misterio del hombre clonado. (Getty / EFE)

Camisa azul clarita, corbata en tonos fresa y traje azul marino. ¿Podrían encontrar las diferencias a simple vista?

Moda
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