Este año la Nochevieja va a ser más especial que nunca. La pasaremos en casa, en un entorno íntimo, con los más allegados y puede que con pocas ganas de fiesta. Eso no significa que tengamos que obviar el “qué me pongo” de todos los años por estas fecchas.
Porque aunque nos hayamos librado de los tacones o de pasar frío por culpa de ese mini vestido que te queda ideal, pero que no tapa nada, no podemos renunciar a recibir el nuevo año como dios manda. Y qué mejor que hacerlo con el outfit que nos ha acompañado los últimos meses. Te invitamos a nuestra fiesta de pijamas.
Navideño, de Allboria
Navideño, de Allboria
Dadas las fechas no puede faltar un pijama con motivos navideños. Emparentado con el ugly sweater, este modelo de Allboria, de algodón y elásticos en el tobillo, hará las delicias de los más pequeños. Por cierto, puedes encontrarlo en Amazon para toda la familia.
Podrías salir con él a la calle y nadie se extrañaría, porque este pijama de jacquard es un dos piezas increíblemente elegante. En color champagne con estampado del cosmos y ribete azul, serás la más guapa de tu fiesta en petit comité.
Sofisticado, de Aibrou
Sofisticado, de Aibrou
Sobre todo cómodo gracias a su tejido de spandex, pero también muy favorecedor (es difícil fallar cuando se va vestida de negro), este modelo es un win win de libro. Atrévete a llevarlo con un colgante en tonos dorados para darle ese punto de fiesta.
COMPRAR AQUÍ
Fluido, de Zara Home
Fluido, de Zara Home
Otro modelo que no desentonaría visto en la calle. De pierna ancha con una pequeña abertura en el bajo y combinado con una camisa a la cintura, es el pijama perfecto si vas a pasar la última noche del año a solas con tu pareja.
COMPRAR AQUÍ
Mamá Noel, de Iclosam
Mamá Noel, de Iclosam
Como el rojo no puede faltar en Nochevieja, te sugerimos que vayas vestida con él. Una buena opción es este dos piezas de forro polar con el que parece que vayas vestida de etiqueta. Es cómodo, calentito y muy navideño. Dinos que no es la opción perfecta.
COMPRAR AQUÍ
Este año la Nochevieja va a ser más especial que nunca. La pasaremos en casa, en un entorno íntimo, con los más allegados y puede que con pocas ganas de fiesta. Eso no significa que tengamos que obviar el “qué me pongo” de todos los años por estas fecchas.