La metamorfosis de la Semana de la Moda de Londres
  1. Estilo
  2. Moda
FASHION MATTERS

La metamorfosis de la Semana de la Moda de Londres

La London Fashion Week ha sido sin género, sin grandes marcas, sin ruido en redes sociales y completamente digital

placeholder Foto: Edd Horder para Emilia Wickstead.
Edd Horder para Emilia Wickstead.

La moda se está enfrentando cada día a nuevos retos. Sin posibilidad de reunir al público ante sus creaciones los diseñadores están estimulando más que nunca su creatividad para tocar el corazón de sus clientes. Una muestra más ha sido lo que ha sucedido estos días en la capital británica que nos ha dejado grandes tendencias que hemos resumido para que tengas claros los grandes rasgos de esta pasarela tan atípica.

Raíces británicas mutadas en tul

Los vestidos infantiles de Molly Goddard y Simone Rocha nunca parecen de niñas. Ambas manejan el tul y el volumen a la perfección en un equilibrio que nunca cae en la cursilería.

Los clásicos de vestir británicos pasados por la centrifugadora de Molly Goddard han salido para divertirnos en colores neón, con volantes aplicados a la sastrería sin faltar vestidos de celebración tipo tartaleta. Este colorido ochentero unido a la calidad de los tejidos ha resultado en una colección otoño-invierno fresca y atractiva.

Simone Rocha también se ha trasladado a finales del siglo XX. Ha mantenido la identidad visual de la firma con una reinterpretación de la estética de subcultura gótica. Cuero, seda y tul copadas de perlas, arneses y botas militares de enormes suelas han desfilado en el interior de una iglesia neogótica londinense.

Neutralidad de género

La colección sin género de la chilena Lupe Gajardo se ha hecho además sin desechos mediante una técnica de patronaje que permite obtener piezas multitalla. Estas restricciones lejos de hacerla simple le han permitido crear una serie de prendas de uso cotidiano y sofisticadas.

La española Carlota Barrera ha debutado en la pasarela londinense con una colección de prendas atemporales. Retrabajando creaciones masculinas que ya tenían en su archivo han conseguido piezas impecables. Básicos actuales que funcionan también en mujeres con resultados muy sorprendentes: un mismo pantalón es delicado en el hombre y sexy en la mujer.

El otro debut de la semana ha sido el de Riccardo Tisci con su primera colección de hombre para Burberry. El italiano experimentó con libertad los códigos de la vestimenta masculina y de los clásicos de la casa. Inspirado por la naturaleza y las prendas utilizadas en actividades al aire libre, Tisci rompió con el armario masculino. Faldas plisadas, leggings, gorros con orejas, chalecos tipo chaqueta de béisbol, gabardinas sin cuello o con terminación de chaqueta de aviador en el dorso. También dejó espacio para siluetas más sobrias.

Sostenible Sine Qua Non

Sonia Carrasco está convencida de que si no es sostenible no es moda. En su segunda colección de mujer presentada en Londres se puede conocer la trazabilidad de los hilos de lana a través de códigos QR en el interior de sus prendas. La historia de las prendas no es solo una historia creativa, cuenta la del tejido: conocer al pastor, el rebaño, el trayecto en trashumancia de las ovejas.

Trabaja para que su huella de carbono sea la mínima y sus proveedores deben de compartir sus valores. El vídeo de presentación de Carrasco ha combinado el profundo respeto que tiene por el planeta al que siente por el arte y su amor por su Valencia natal. De forma sutil la incorpora al logo de la marca en forma de barraca valenciana.

“No podemos seguir llenando semanas de moda con productos sin fin” decían Marques’Almeida el septiembre pasado. Esta temporada cuenta con cinco conjuntos a los que da vida la cantante de rap portuguesa Nenny. Producidos en fábricas locales, teñidos con desperdicios, el tejido vaquero es de algodón reciclado, las fibras biodegradables o con plástico recogido de los océanos, se venderán bajo pedido.

La evasión del confinamiento

Las refinadas narrativas de Emilia Wickstead, Roksanda y Erdem son fotogénicas y cinematográficas. Los tres creadores se han nutrido de las artes para dar forma a las prendas que probablemente lucirán en sus apariciones la realeza y burguesía británicas.

Wickstead y Erdem han coincidido en siluetas años 50, estilo que Hitchcock llevó a la pantalla. Wickstead las ha interpretado en clave minimalista y sensual, en conjuntos monocolor con concesiones a unas flores cerámicas y al Príncipe de Gales.

Por su lado, Erdem no ha renunciado a las flores con las que asociamos la marca. Inspirado por el ballet y la bailarina Margot Fonteyn ha jugado con los códigos del ballet, desde el atuendo de los ensayos hasta el clásico para los escenarios. Plumas, plisados, organza, bailarinas de seda, calentadores y diademas de punto con enormes aplicaciones joya.

Roksanda ha recreado una atmósfera más intimista reproduciendo escenas de una abuela, una madre y una hija confinadas. El tiempo pasa al ritmo de la poesía de Shakespeare recitada por la abuela y la ropa de Roksanda es el vestuario de las tres generaciones en convivencia.

En un Londres confinado, la Semana de la Moda de hombre en enero fue anulada. Para esta edición se han podido realizar los rodajes y las sesiones fotográficas. A estas dificultades de la crisis sanitaria se han añadido las de las políticas comerciales del Brexit.

A principios de febrero, 450 figuras de la industria de la moda y textil, entre las que firman Nick Knight, Roksanda Ilincic, Twiggy y Paul Smith, dirigieron una carta pública al Gobierno británico denunciando su situación y reclamando modificaciones fiscales en el sector.

Vivienne Westwood, JW Anderson, Victoria Beckham, Christopher Kane, Richard Quinn y Burberry (mujer) no han integrado el calendario oficial de esta edición. Las circunstancias se lo han impedido a algunos. Otros como Vivienne Westwood y Victoria Beckham han decidido adoptar otras estrategias de marca, como ya hizo Kering con Gucci e YSL.

Londres Tendencias Botas
El redactor recomienda