¿Puede la moda seguir inflando sus precios?
  1. Estilo
  2. Moda
ANÁLISIS

¿Puede la moda seguir inflando sus precios?

Analizamos los motivos por los que el lujo sigue subiendo sus precios

Foto: Imagen: Gucci.
Imagen: Gucci.

Llevábamos tan solo unos meses de pandemia cuando descubrimos que algunas de las grandes marcas de lujo estaban incrementando sus precios. Chanel, por ejemplo, subió en marzo del pasado año el precio de sus bolsos entre el 5 y el 17%, operación que repitió en octubre al incrementar un 5% más.

¿Qué sentido tenía que en plena crisis, en un momento en el que los rollos de papel higiénico eran nuestra gran compra, las cifras de las marcas de lujo se dispararan? ¿Estaba la alta gama cavando su tumba o estaba construyendo con ese gesto una escalera de diamantes? “Como en todas las firmas de lujo, ajustamos de forma regular nuestros precios para adaptarnos a los costes de producción y de los materiales, así como a los cambios de divisas. En un momento como este, el precio de algunos materiales, que ya eran complicados de conseguir por su calidad, ha subido de nuevo”, explicaba entonces un portavoz de la marca. Pero ¿por qué los clientes del lujo responden de forma favorable a estos incrementos constantes?

Para comenzar, porque muchos se encontraron en una situación en la que los restaurantes y los viajes no tenían cabida, por lo que hallaron en el lujo un lugar en el que gastar su dinero. Tampoco hemos de olvidar que fue durante el confinamiento cuando una vez más, los bolsos míticos, como el Birkin de Hermès, volvieron a comportarse como las mejores inversiones, por lo que comprar bolsos y diseños de lujo demuestra ser siempre una inversión inteligente cuyas cifras no paran de subir. Por su parte, las grandes firmas han de mantener resultados, por lo que si las ventas bajan, suben los precios de sus productos. ¿Que por qué pese a hacerlo se venden? Porque se trata de los llamados 'bienes de Veblen'. Hablamos de un término económico cuya curva de demanda incrementa su precio y, pese a hacerlo, ve cómo la demanda sube de igual forma al tratarse de artículos de lujo, cuyos consumidores perciben que, ante un precio mayor, se enfrentan a un producto más exclusivo.

Eso explica que, como indican datos procedentes de Bernstein y Deloitte, los precios de Prada hayan subido desde el año pasado un 13%, los de Louis Vuitton un 10% y los de Balenciaga, un 8%.

Mucho más que bolsos

Aunque los bolsos han sido siempre los encargados de mantener las ventas de las grandes marcas a flote, lo cierto es que no son los únicos que inflan sus precios. Las deportivas se han convertido en uno de los accesorios más deseados de la industria y son ya grandes inversiones capaces de triplicar su precio en las subastas. Las zapatillas, al igual que las camisetas de las firmas de lujo, son ahora las encargadas de dar las llaves de entrada a una nueva clientela que quiere adentrarse en el mercado deluxe, ese al que antes se accedía mediante gafas de sol y perfumes.

Por eso ahora los precios de entrada son superiores y, a su vez, estos productos han de ser más elaborados, contando por ello con departamentos encargados únicamente a ellos. La nueva clientela es más exigente y tiene un mayor conocimiento, por lo que los productos con los que se adentra en este nuevo mercado son a su vez más exquisitos y, por ello, caros. En realidad, el que compra lujo lo hace por el diseño, por la calidad y por los materiales, pero sobre todo por formar parte de un entramado social y de un espectro superior. Es aquí donde entran en juego los embajadores de marca y los influencers, esos que tantas veces nos preguntamos por qué promocionan productos que en ocasiones creemos no encajan con sus seguidores. Si ellos dicen que esos diseños merecen la pena, están dando motivos a los que buscan diseños de lujo para apostar por esos en lugar de por otros. Al final, los precios los pone el mercado, pero sobre todo el cliente, ese que busca pagar mucho para formar parte de un escalafón exclusivo del que forman parte únicamente los que componen ese minúsculo porcentaje que se nutre de los que pueden pagar sus astronómicas cifras.

Balenciaga Chanel Bolsos
El redactor recomienda