Los extraños cambios de look de Jill Biden
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EN SEPTIEMBRE Y OCTUBRE

Los extraños cambios de look de Jill Biden

Jill Biden nos tiene despistadas... ¿Cuáles son las claves de su armario? Hablamos de ello analizando sus últimas apariciones

Foto: Jill Biden, en su faceta más actual. (Getty)
Jill Biden, en su faceta más actual. (Getty)

La relación de Jill Biden con la moda es curiosa, no responde a un estilo completamente definido, pero las apariciones de las últimas semanas no hacen más que validar esta teoría.

Pese a que no suele meter la pata e incluso con los looks más sporty siempre va combinada, hasta con jeans y un jersey de cashmere no se le puede poner pegas, está claro que los temas de moda no los lleva con naturalidad y eso se demuestra en que no luce un estilo armado y continuo (quizá por ese intento de estar siempre en segundo lugar). En ocasiones vemos a la Dra. Biden, una profesora sobria de setenta años enfundada en vestidos hipercorrectos que encajan con su papel a la perfección. Y en otras, al igual que una suerte de Mr. Hyde, da muestras de querer romper con los años y apuesta por prendas más rompedoras y conjuntos rejuvenecedores en los que se atreve hasta con perfectos de cuero. Pero ¿es que hay alguien al que le guste verse mayor? Ella lucha contra las décadas con esta forma de rebeldía que, sobre todo, muestra en sus bajadas del helicóptero, como si dijera: "En mi casa voy como quiero".

placeholder Jill Biden, el 24 de septiembre. (Reuters)
Jill Biden, el 24 de septiembre. (Reuters)

En numerosas entrevistas realizadas en los últimos meses, incluso con medios de prestigio especializados en moda, las periodistas comentan una curiosidad, y es que cuando se le hace una pregunta a Jill Biden sobre moda, ella no suele responder o con una sonrisa de por medio contesta algo parecido a "pasemos esta pregunta, sigamos adelante". Incluso Elizabeth Alexander, su directora de comunicación, parece incómoda en las conversaciones cuando se le habla de ello, delatan los periodistas.

Biden no trabaja con un estilista, todo lo decide ella, según confesaba recientemente Alexander. Y en eso su armario habla de ella, es ecléctico, le gusta mucho el diseñador norteamericano Brandon Maxwell, pero también luce prendas de diseñadores jóvenes, emergentes y diversos. No tiene favoritismos, todo lo contrario, intenta apoyar a todo el sector, y de ahí que veamos que no hay hilo conductor como pasaba con Melania.

Foto: Melania y Donald Trump. (Reuters)

En las últimas semanas, esa divergencia se ha visto en todas sus apariciones. He aquí algunas muestras.

El 4 de octubre, por ejemplo: el presidente Joe Biden y Jill Biden volvían a la Casa Blanca después de un fin de semana en Delaware. Para ello eligió una cazadora perfecto sobre un vestido estampado, con unas alpargatas de suela de esparto. Tengamos en cuenta que ahora en Washington rondan los 25 grados y las mínimas son de 18, un ambiente muy primaveral. La cazadora es una de esas prendas que Jill utiliza cuando no tiene actos formales y la ayuda a quitarse años de encima.

placeholder Jill Biden visita el National Museum of Mexican Art. (Cordon Press)
Jill Biden visita el National Museum of Mexican Art. (Cordon Press)

Este Día de la Hispanidad, 12 de octubre, en Chicago (llinois), Jill visitó el Museo Nacional de Arte. De rojo total con un Cartier de oro amarillo y esclavas de oro en las muñecas mostró una imagen mucho más formal que en la imagen anterior, o por lo menos más seria.

placeholder Jill Biden. (Getty)
Jill Biden. (Getty)

En esta imagen, el matrimonio Biden al aterrizar del Marine One (el helicóptero presidencial) después de pasar un fin de semana en Camp David en Washington, DC. De negro total con americana y jeans, se puso unas zapatillas blancas para sortear el jardín presidencial en otra muestra de la variabilidad de su armario.

placeholder Jill, Noemi y Joe Biden. (Getty)
Jill, Noemi y Joe Biden. (Getty)

En esta ocasión con Naomi Biden, nieta del presidente, y su marido Jill, mostró que los fines de semana también se sofistica como fue el caso de este vestido de la firma Oscar de la Renta que llevó con unos stilettos amarillos.

Pese a que llamar la atención no forma parte de su mapa estilístico, lo que sí que tenemos claro es que a Jill no le iría mal hacer un cambio de rumbo a lo reina Letizia y contar con la mano de una experta que profesionalizara sus looks, quizá así no le darían tantos dolores de cabeza en las entrevistas.

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