Por qué un abrigo de logos ha unido a Adele y a la prota de 'El juego del calamar'
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TENDENCIA LOGOMANÍA

Por qué un abrigo de logos ha unido a Adele y a la prota de 'El juego del calamar'

La cantante Adele y la modelo HeYeon Jung, protagonista de 'El juego del calamar', llevan el mismo abrigo de Louis Vuitton. Descubre su significado

Foto: La cantante Adele, posando en sus redes sociales. (Instagram)
La cantante Adele, posando en sus redes sociales. (Instagram)

Es prácticamente imposible que no hayas visto las imágenes de Adele en el baloncesto, y aunque lo cierto es que no comprendemos qué demonios le ocurre al mundo para que las fotografías de una cantante asistiendo a un partido se viralicen, lo cierto es que nosotras también nos hemos quedado hipnotizadas al verlas. Quizás sea porque las celebridades tienen esa capacidad de convertir el ‘front row’ de los partidos de baloncesto en su nueva pasarela, algo que hemos visto hacer a Kendall Jenner, a Rihanna y, por supuesto, a Beyoncé, que fue una de las primeras en lucir los ahora archiconocidos diseños de medias luna de Marine Serre y que puso de moda a la firma en un partido de basket. Adele elegía en esta suerte de 'front row' deportivo pantalones y camiseta de cuero de Altuzarra y un bolso logomanía a juego con un abrigo repleto de logos de Louis Vuitton.

placeholder Imagen: Cortesía de Louis Vuitton.
Imagen: Cortesía de Louis Vuitton.

Se trata de un abrigo Monogram de Louis Vuitton que presenta una estructura minimalista de botonadura sencilla que acentúa el emblemático motivo integral tejido en jacquard. Este diseño carente de forro y con bordes deshilachados está confeccionado en una cálida mezcla de lana y cachemir, y cuesta 3.900 euros. Las imágenes del abrigo han dado la vuelta al mundo no únicamente por el hecho de que una de las mujeres del momento, Adele, lo lleve, sino porque otro icono de la moda actual, HoYeon Jung, también lo ha lucido.

La modelo lo lleva en sus redes sociales, a través de las cuales comunicó a sus fans que es imagen de Louis Vuitton. Esta coincidencia estilística viene a señalar que las tendencias de los 2000 siguen pegando fuerte una temporada más y que el boom de los logos no va a desaparecer, otra señal inequívoca de que la economía, poco a poco, se va recuperando, pues tras etapas de contención en las que triunfa el lujo silencioso, los logos regresan con fuerza tal y como está sucediendo en la actualidad. Sin embargo, el ataque de los logos toma dos caminos diferentes.

En el pasado mes de la moda hemos visto cómo las marcas, en sus propuestas primavera-verano 2022, no han escatimado en logos en las pasarelas de firmas como Moschino, Tom Ford y Versace x Fendi, pero a su vez otras prefieren que los logos, pese a seguir presentes, lo hagan en una clave más minimalista. De lo que no cabe duda es que la moda Y2K se ha enamorado de la logomanía del pasado, con el furor por los ‘saddle bags’ y los Book Tote estampados de Dior y, por supuesto, los logos monogram de Louis Vuitton.

placeholder Dior Tote Bag. (Getty)
Dior Tote Bag. (Getty)

Mientras que la moda vintage sigue incrementando su presencia en los armarios de las más adineradas y exclusivas, los amantes de la moda se aferran a los logos como un indicativo de clase al que cada vez más personas pueden aferrarse gracias a las colaboraciones de moda con marcas más asequibles, que siempre sacan algunos diseños en los que el logo de la firma ‘deluxe’ está presente, o todos esos diseños destinados a democratizar la moda que lanzan las grandes marcas para que incluso los que no tienen millones de euros en el banco puedan disfrutar de accesorios y prendas con el logo de sus firmas que les hacen sentir parte de una comunidad.

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Desfile de Chanel primavera-verano 2022 (Cortesía de Chanel)

Pero el logo no es solo una llave a la exclusividad (o un espejismo de ella), sino que en momentos convulsos como este funciona como un aglutinador y como un elemento cohesivo que sirve para que nos unamos tras un año de distanciamiento social. Los logos sirven ahora como signos de identidad que aúnan y como muestras de apoyo a las firmas tras momentos delicados. Del mismo modo que la camiseta de una banda de rock o del equipo de fútbol o baloncesto reconocen a la marca o al equipo en cuestión y muestran camaradería, ahora el logo hace lo propio con las casas de moda.

Por eso, el que Adele haya puesto en práctica esta poderosa tendencia precisamente en un partido de baloncesto es especialmente significativo, pues no solo muestra su apoyo al equipo, sino a la moda e incluso a su comunidad de fans, que estos días está demostrándole su incondicional devoción tras el lanzamiento de su último trabajo. En esta historia, por cierto, hay una metahistoria, pues la cantante luce a su vez con orgullo uno de los looks comentados anteriormente de Marine Serre que Beyoncé no solo ha llevado en algún partido de baloncesto, sino en sus videoclips.

Si Adele y la modelo HoYeon Jung han hecho del monogram de Louis Vuitton un elemento capaz de generar sentimiento de pertenencia y comunidad, es oficialmente la temporada de los logos, pero que no cunda el pánico: no hace falta que recurramos a marcas prohibitivas para abrazar esta corriente de moda, pues las firmas emergentes también se han enamorado de la logomanía y sus seguidores han encontrado en sus diseños repletos de logos la nueva forma de mostrar su apoyo al margen de los likes de las redes sociales.

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