¿Aficionada a la pesca? Si no lo eres, esta temporada te vestirás como si lo fueras
Esta tendencia, que comenzó como un guiño simpático a la vida marina, está calando en la calle
Primero fue la "coastal grandma", luego llegó el Brat summer, y ahora... el pescador. Vestirse como un pescador es, por insólito que parezca, una de las estéticas dominantes del momento. Y aunque muchas veces los “cores” y las “aesthetics” parecen inventadas por un algoritmo con exceso de tiempo libre, esta tendencia tiene una base sólida en la pasarela.
¿Ejemplos? Bottega Veneta presentó bolsos trenzados en forma de pez en su desfile de otoño/invierno 2024, los primeros inicios de esta temporada. Loewe hizo desfilar a sus modelos con sandalias de pescador en la misma temporada. Y en Miu Miu, los bañadores tipo short se combinaron con trench coats y sandalias amarradas con cordones deportivos. Tan inesperado como brillante.
Esta tendencia, que comenzó como un guiño simpático a la vida marina, está calando en la calle. Pinterest lo ha confirmado en su informe anual: en 2025 nos vestiremos como pescadores del Atlántico Norte.
¿El motivo? Un deseo compartido de ropa práctica, cómoda y —sorpresa— cool. En un contexto donde la moda ha abandonado la sobriedad del quiet luxury, el maximalismo vuelve a emerger, pero con matices. El look de pescador habita en un espacio curioso: entre el lujo silencioso y el desparpajo más excéntrico.
¿Cómo se lleva el look de pescador sin parecer que vas a faenar en alta mar?
Con sentido del humor, un toque preppy y una dosis de nostalgia. Piénsalo: jerséis gruesos de punto trenzado, camisetas de rayas navy, sandalias robustas, gorros de lana, chaquetas impermeables, accesorios con forma de pez o conchas marinas... Es una mezcla entre el encanto romántico de los relatos náuticos y la comodidad sensata de un uniforme resistente.
Y aunque pocas esperen al borde del muelle con una caña, muchas llevarán un abrigo marinero con botones dorados, un jersey de lana Aran, o un bolso con forma de sardina como el de Bottega Veneta. El fisherman aesthetic no se toma demasiado en serio, pero tiene carácter. Es la respuesta a una moda que pide expresividad sin perder la funcionalidad.
La pasarela lo confirma:
- En Marni, la inspiración marinera llegó con cuellos oversize y sombreros de capitán.
- Prada y N°21 jugaron con los clásicos impermeables amarillos y las rayas bretonas, pero combinados con vestidos de cóctel brillantes, en un mix delicioso entre lo utilitario y lo glamuroso.
- Tommy Hilfiger y Proenza Schouler ofrecieron la versión old money del estilo marinero, con una mirada más limpia, elitista y preppy.
Los esenciales del armario pescador para 2025:
- El jersey de pescador: De lana gruesa, punto trenzado y cuello alto. Ideal para sobrevivir a una tormenta en el Báltico... o a una tarde en el bar de moda.
- El impermeable amarillo: Sí, como el de los anuncios de pescado congelado. Se lleva con orgullo y sin ironía.
- Los accesorios con guiño marítimo: Bolsos con forma de pez, pinzas para el pelo en forma de cangrejo, colgantes de anclas o conchas, y hasta tatuajes temporales con temática oceánica.
En definitiva, el look de pescador no es solo una moda, es un escape. Una invitación a vestir con capas protectoras, como quien se prepara para salir a navegar —aunque solo sea hacia la oficina o el brunch del domingo. ¿El mensaje? No hace falta pescar nada para abrazar este estilo. Solo dejarse llevar por la corriente.
Primero fue la "coastal grandma", luego llegó el Brat summer, y ahora... el pescador. Vestirse como un pescador es, por insólito que parezca, una de las estéticas dominantes del momento. Y aunque muchas veces los “cores” y las “aesthetics” parecen inventadas por un algoritmo con exceso de tiempo libre, esta tendencia tiene una base sólida en la pasarela.