Veranos con estilo: lo que une a Esther Expósito, Aitana, Dulceida y compañía
La firma responsable de esta conexión estética nació en Barcelona en 2019 con una idea clara: crear prendas que fusionaran diseño minimalista, funcionalidad y elegancia atemporal
Cada verano tiene su estética. Y si algo han dejado claro estos últimos, es que hay una generación de mujeres influyentes que comparten mucho más que un destino exótico o una puesta de sol perfecta. Esther Expósito, María Pedraza, Blanca Suárez, Ana Obregón, Aitana, Lola Índigo, Dulceida, Marina Rivers, Marta Lozano y María Pedraza, con estilos de vida y trayectorias muy distintas, han encontrado un punto en común que las une temporada tras temporada: sus elecciones a la hora de vestir en la playa, en un yate o incluso durante una clase de yoga.
La firma responsable de esta conexión estética nació en Barcelona en 2019 con una idea clara: crear prendas que fusionaran diseño minimalista, funcionalidad y elegancia atemporal. Sus piezas estrella son los trajes de baño —bikinis, bañadores y trikinis con cortes limpios y sin estridencias—, aunque con el tiempo su universo se ha ampliado hacia el activewear, con conjuntos deportivos tan cómodos como fotogénicos, se llama ÔNNE.
Más allá del diseño, lo que ha convertido a esta marca en una presencia constante en los perfiles de las mujeres más seguidas del país es su comunidad: una red real de clientas y embajadoras espontáneas que apuestan por una estética cuidada pero nada forzada. No hay grandes campañas publicitarias ni colaboraciones millonarias: hay una identidad reconocible que funciona igual de bien en Formentera que en Río de Janeiro.
Ester Expósito y María Pedraza, por ejemplo, han posado con algunos de sus modelos más virales desde México o Ibiza. Blanca Suárez aporta un aire clásico y relajado, mientras que Ana Obregón demuestra que la sensualidad no tiene edad. Aitana combina su imagen delicada con un punto sporty, Lola Índigo saca partido a su faceta más cañera, y Dulceida, pionera del universo influencer, lleva años apostando por firmas honestas y bien construidas. Marina Rivers y Marta Lozano representan la nueva ola de creadoras de contenido, mientras Ariadne Artiles aporta ese toque editorial que recuerda a las grandes portadas de moda.
¿Qué tienen en común todos esos trajes de baño que aparecen una y otra vez en sus fotos? Primero, una paleta de colores neutra que prioriza tonos naturales —blanco, negro, tierra, rosa empolvado— y descarta estampados recargados.
Segundo, patrones favorecedores, con espaldas escotadas, cortes asimétricos o detalles estratégicos que realzan sin necesidad de adornos. Y tercero, una versatilidad que permite que la misma prenda funcione para nadar, tomar el sol o subirla a una historia en movimiento sin perder presencia.
En paralelo, la línea deportiva se ha ganado un lugar propio en los armarios de muchas de ellas. Leggins y tops que acompañan entrenamientos y viajes, con tejidos técnicos de buena calidad y cortes que estilizan sin aprisionar. Se trata de piezas pensadas para moverse, pero también para ser vistas: una estética que conecta con una generación que ya no separa lo funcional de lo estético.
Si hoy en día ver a varias mujeres tan distintas luciendo prendas similares no genera sospecha de campaña orquestada, sino de elección libre, es porque detrás hay una marca que ha sabido construir un lenguaje propio. Uno que habla de cuerpos reales, de verano sin artificios y de un estilo que no pasa de moda porque nunca dependió de la tendencia del momento.
En definitiva, una misma idea de verano —natural, relajado, auténtico— que fluye entre stories, playas y aeropuertos. Y que, sin hacer ruido, ha conseguido unir a algunas de las mujeres más influyentes del país bajo una misma estética: la del verano que siempre sienta bien.
Cada verano tiene su estética. Y si algo han dejado claro estos últimos, es que hay una generación de mujeres influyentes que comparten mucho más que un destino exótico o una puesta de sol perfecta. Esther Expósito, María Pedraza, Blanca Suárez, Ana Obregón, Aitana, Lola Índigo, Dulceida, Marina Rivers, Marta Lozano y María Pedraza, con estilos de vida y trayectorias muy distintas, han encontrado un punto en común que las une temporada tras temporada: sus elecciones a la hora de vestir en la playa, en un yate o incluso durante una clase de yoga.