Y Rosalía ocupó las marquesinas de Times Square...
Si hace unos años Kate Moss encarnaba la esencia de una marca de moda americana, hoy es la española quien se adueña del relato
Hablar de Calvin Klein es hablar de la historia reciente de la moda. La firma estadounidense entendió antes que nadie que una imagen podía cambiarlo todo: no solo vender una prenda, sino definir una era. A comienzos de los años 80, el mundo entero quedó paralizado con la campaña protagonizada por una jovencísima Brooke Shields. Su ya célebre frase, “¿Sabes qué se interpone entre yo y mis Calvin? Nada”, marcó un antes y un después en la comunicación publicitaria, introduciendo un lenguaje descarado, juvenil y provocador que no dejaba indiferente a nadie.
Años más tarde, sería Kate Moss quien consolidaría el poder de Calvin Klein en el imaginario colectivo. En los 90, la modelo británica encarnó a la perfección la estética minimalista y sensual de la marca. Su imagen en blanco y negro, en vaqueros y con un top lencero, se convirtió en icono cultural, no solo de la moda, sino de toda una generación. Aquellas campañas trascendieron lo puramente estético: eran un manifiesto de actitud y una reivindicación de la fuerza de la sencillez.
Calvin Klein como trampolín cultural
Más que una marca, Calvin Klein ha sido siempre una plataforma cultural. Sus campañas no se limitan a mostrar ropa interior o denim; se convierten en mensajes globales capaces de generar conversación, cuestionar cánones y proyectar nuevas ideas de sensualidad. De Mark Wahlberg a Justin Bieber, de Kendall Jenner a FKA twigs, la firma ha sabido identificar a las figuras que representan el pulso de cada momento histórico. Ese mismo instinto vuelve ahora con fuerza de la mano de Rosalía, cuya irrupción en las marquesinas de Times Square es mucho más que un despliegue publicitario: es una declaración de intenciones.
Rosalía, la nueva musa de Calvin Klein
Este 9 de septiembre, Calvin Klein ha presentado su campaña de underwear para Otoño 2025 con una protagonista de lujo: Rosalía. La cantautora española, ganadora de un GRAMMY®, debuta como imagen de la firma en una propuesta que combina sensualidad audaz y narrativa surrealista bajo el objetivo de la fotógrafa Carlijn Jacobs. La elección no es casual: Rosalía representa la confluencia perfecta entre tradición y vanguardia, entre raíz y experimentación, una mezcla que encarna a la perfección el espíritu de Calvin Klein.
La campaña, que ya ocupa las icónicas pantallas de Times Square, muestra a la artista en una nueva faceta, poderosa y magnética, aportando su sello personal a las piezas icónicas de la marca. Es un hito no solo para la trayectoria de Rosalía, sino también para la visibilidad de la cultura española en el escaparate más influyente del planeta moda.
Los nuevos códigos del underwear
Rosalía no se limita a posar: su presencia eleva el mensaje de la colección. La artista luce la nueva línea Icon Cotton Modal, con su cinturilla Infinity Bond sin costuras y cierres termo-fusionados, pensados para una silueta más uniforme y transpirable. También aparece en los diseños Heritage Cotton, que actualizan la mítica cintura con logo en clave vintage, y en el sujetador Perfectly Fit, ejemplo de cómo la comodidad puede ser sinónimo de sofisticación.
La propia cantante ha reconocido que el underwear de Calvin Klein lleva años siendo un básico en su armario. Para ella, este proyecto tiene algo de circular, casi íntimo: “Es un honor estar en la campaña: se siente como un momento de cierre de ciclo”, confesó. Ese testimonio refuerza la conexión entre la artista y la marca, subrayando que esta colaboración no es fruto del azar, sino de un vínculo real con su universo estético.
Con esta alianza, Calvin Klein no solo reafirma su capacidad de conectar con el espíritu del momento, sino que también proyecta a Rosalía al mismo nivel que las figuras históricas que han marcado sus campañas. El círculo se completa: de Shields a Moss, de Moss a Rosalía, el mito de Calvin Klein sigue escribiendo nuevas páginas en la historia de la moda.
Hablar de Calvin Klein es hablar de la historia reciente de la moda. La firma estadounidense entendió antes que nadie que una imagen podía cambiarlo todo: no solo vender una prenda, sino definir una era. A comienzos de los años 80, el mundo entero quedó paralizado con la campaña protagonizada por una jovencísima Brooke Shields. Su ya célebre frase, “¿Sabes qué se interpone entre yo y mis Calvin? Nada”, marcó un antes y un después en la comunicación publicitaria, introduciendo un lenguaje descarado, juvenil y provocador que no dejaba indiferente a nadie.