Dos formas de llevar un vestido lencero al trabajo (y sofisticar tu look al instante)
Rescatamos el vestido lencero, prenda insignia de la década de los 90, y te contamos cómo llevarlo hoy a la oficina gracias al street style
Muchas veces nos cuesta trasladar ciertas piezas de nuestro vestidor al ámbito laboral, pero lo cierto es que bien adaptadas y bajo unas pautas de estilo razonables, podemos lucir en el trabajo cualquier prenda que tengamos desperdigada por el vestidor. Y este es precisamente el caso del slip dress, o si se quiere, el vestido lencero. Hablamos de una prenda que revolucionó el sector de la moda allá por los años 90 y que se ha quedado instalada en nuestras vidas como un clásico.
Sus señas de identidad son inconfundibles: es un vestido confeccionado en satén o en raso, con una imagen fluida y ligera, normalmente en monocolor, provisto de tirantes superfinos y de largo midi. Y con todos estos ingredientes, el slip dress, de apariencia sencilla e interior sofisticado y seductor, ha ido superando cada década convirtiéndose en un imprescindible avalado por grandes referentes como Kate Moss, Sarah Jessica Parker, Jennifer Aniston, Madonna o Gwyneth Paltrow.
Llevarlo a un evento y lucir tipazo casi en ropa interior es pan comido, lo realmente difícil es trasladar una prenda así a la oficina y salir victoriosa en el intento. Ojeando los últimos looks vistos en el street style nos han llamado la atención los outfits de dos insiders que pasean por las calles de Nueva York. Ambas lucen un slip dress versionado en un look working digno de emular y demostrar en primera persona esa leyenda urbana que dice que las prendas de fiesta también tienen un hueco en la oficina.
Con americana
Camufla el carácter lencero del vestido, uniéndolo a una blazer oversize y combinándolo con accesorios de carácter formal, tal y como pone en práctica esta prescriptora de moda.
¿O mejor solo?
Más arriesgado, pero igual de efectivo. Mezcla tu slip dress con prendas deportivas que rebajen su intensidad. En este look pon toda la carne en el asador en la elección de tus complementos.
Muchas veces nos cuesta trasladar ciertas piezas de nuestro vestidor al ámbito laboral, pero lo cierto es que bien adaptadas y bajo unas pautas de estilo razonables, podemos lucir en el trabajo cualquier prenda que tengamos desperdigada por el vestidor. Y este es precisamente el caso del slip dress, o si se quiere, el vestido lencero. Hablamos de una prenda que revolucionó el sector de la moda allá por los años 90 y que se ha quedado instalada en nuestras vidas como un clásico.