El cashmere se convierte en el tejido favorito de las famosas, el caso de Gigi Hadid
Gigi Hadid lo sabe mejor que nadie. Y por eso, sin pretenderlo, ha logrado algo excepcional: convertir el cashmere en el tejido favorito de su vestidor
Hay algo en el cashmere que va más allá del lujo tradicional. Durante décadas ha sido el símbolo más silencioso de la sofisticación, esa textura suave que convierte cualquier gesto cotidiano en un abrazo.
Marcas especializadas como Again Cashmere lo definen como “un lujo funcional”. Y no les falta razón. El cashmere —solo o mezclado con seda— transforma la forma en la que habitamos el día. No es una prenda que se guarda para ocasiones especiales, sino un compañero cotidiano. Una camiseta fluida de cashmere-seda bajo un blazer relajado puede cambiar la energía de toda una mañana de reuniones. Un cárdigan largo eleva un conjunto básico de vaqueros y camiseta blanca sin esfuerzo, como nos demuestra hoy Gigi.
En un momento en el que buscamos vivir más con menos, el cashmere se ha convertido en la respuesta lógica: menos cantidad, más calidad. Piezas que resisten el paso del tiempo, que se heredan, que hablan de historias y no de tendencias fugaces.
Pero ahora, este tejido ha vuelto a colocarse en el epicentro de la moda gracias a una nueva generación de creadoras y prescriptoras que buscan redefinir qué significa vestir bien. Entre ellas destaca Gigi Hadid, cuya firma Guest in Residence se ha convertido en el mejor ejemplo del resurgir del cashmere como pieza clave del armario contemporáneo.
A sus 27 años, Gigi ya no es aquella joven que presentaba su primera colaboración con Tommy Hilfiger. Hoy habla —y diseña— desde otro lugar: uno más maduro, más consciente, más responsable. Tras años colaborando con gigantes como Reebok, Maybelline o Stuart Weitzman, la modelo decidió que había llegado la hora de dirigir su propia narrativa. Así nació Guest in Residence, un proyecto que reivindica el cashmere como hilo conductor de un armario duradero, funcional y cargado de intención.
Sus propuestas parten de una idea tan sencilla como poderosa: todos somos huéspedes de paso. Y, si el mundo no nos pertenece, al menos podemos asegurarnos de tratarlo con respeto. Por eso su compromiso con las fibras nobles no es un gesto estético, sino una filosofía. Cada prenda —desde jerséis hasta monos o cárdigans oversize— busca acompañar a quien la lleva durante años, sobrevivir a mudanzas, estaciones, viajes y cambios de vida. Como los sweaters en cashmere de sus padres que todavía conserva y que, según ella misma explica, le sirvieron de inspiración para crear piezas capaces de tener varias vidas.
El abrigo viral que encarna esta tendencia
Uno de los best sellers de su firma es el Grizzly Double Breasted Coat en tonos castaña y topo, una reinterpretación del clásico abrigo cocoon confeccionado en cashmere y lana. Su silueta amplia, casi esculpida, y su paleta neutra demuestran que el lujo no necesita estridencias. Es justo la clase de pieza que podría acompañarte durante media vida sin perder un ápice de actualidad.
Combinado con complementos igualmente cálidos, crea un look invernal impecable. La bandana Cloe en marrón de Zubi, por ejemplo, suma un toque bohemio y artesanal que enmarca el rostro sin competir con la prenda principal. Las zapatillas Disquette Alpine de UGG, con ese aire après-ski urbano tan invernal, aportan volumen y un punto juguetón al conjunto. Y unas gafas de sol en acabado carey de Guess cierran la ecuación con ese gesto “celebrity off duty” que ya es parte del estilo Hadid.
Sostenibilidad sin renuncias
Lo que diferencia el mensaje de Gigi de otros discursos aparentemente verdes es que, en su caso, no hay lugar para el greenwashing. La marca trabaja con fábricas certificadas que garantizan el bienestar animal y una producción respetuosa con el entorno. El cashmere, explica, es un homenaje a las reliquias del pasado, pero también una llave para crear nuevas historias.
Y aunque muchos piensen que hablamos de prendas reservadas para el invierno, Guest in Residence ya prepara colecciones de cashmere ligero para primavera y verano, lo que adelanta un futuro donde este tejido será totalmente anual. Incluso la ropa de noche está sobre la mesa: un territorio donde la fluidez natural del cashmere podría brillar con fuerza.
Gigi Hadid lo sabe mejor que nadie. Y por eso, sin pretenderlo, ha logrado algo excepcional: convertir el cashmere en el tejido favorito de las famosas…
Hay algo en el cashmere que va más allá del lujo tradicional. Durante décadas ha sido el símbolo más silencioso de la sofisticación, esa textura suave que convierte cualquier gesto cotidiano en un abrazo.