He encontrado la gabardina ideal para las más versátiles: de Zara, reversible, de cuadros y con mucho estilo
Esta nueva gabardina destaca por su diseño cuidado y por un detalle que multiplica sus posibilidades, convirtiéndola en una opción especialmente atractiva para quienes buscan estilo y funcionalidad en una sola pieza
Hay gabardinas que cumplen su función y poco más, y luego están las que además consiguen dar juego de verdad en el armario. Esta propuesta de Zara pertenece claramente al segundo grupo. Tiene ese aire clásico que nunca falla en entretiempo, pero suma un detalle que la hace todavía más apetecible: es reversible, así que permite pasar de un acabado liso en beige a otro de cuadros en tonos marrón y crema sin cambiar de prenda.
Esta gabardina cuesta 89,95 euros, y lo cierto es que reúne bastantes ingredientes para convertirse en una de esas compras que se amortizan con facilidad. Cuenta con cuello solapa con trabilla y botón, manga larga acabada en trabillas, bolsillos delanteros, abertura trasera y cierre frontal de botones. Es decir, mantiene la estructura reconocible de la gabardina de siempre, pero con una vuelta de tuerca bastante más interesante.
Elegante y de cuadros, así es la gabardina de Zara (Cortesía)
Lo mejor está en su capacidad para adaptarse a distintos estilos. Por un lado, el exterior liso en beige funciona como esa capa neutra y elegante que combina con casi todo y eleva cualquier look diario. Por otro, el lado de cuadros introduce un punto más especial, más marcado y con ese guiño algo británico que siempre aporta carácter. En la práctica, eso significa tener dos gabardinas en una: una más sobria y otra con más presencia.
Y ahí está precisamente su atractivo. En un armario donde cada vez se busca más versatilidad, una prenda reversible tiene mucho sentido. Esta puede llevarse con un vaquero ancho y unas bailarinas para un look muy sencillo, pero también con pantalón de pinzas, mocasines o un vestido midi si apetece algo más pulido. El lado liso acompaña; el de cuadros transforma.
El estampado, además, está muy bien medido. Tiene personalidad, pero no resulta llamativo en exceso. Se mueve en una paleta clásica y fácil de combinar, lo que hace que no se sienta como una prenda pasajera, sino como una de esas piezas con vocación de quedarse varias temporadas en el armario. Ese equilibrio entre tendencia y atemporalidad es, seguramente, uno de sus mayores aciertos.
También convence la silueta. En las imágenes se aprecia una caída relajada, con volumen suficiente para superponer jerseys finos o prendas de entretiempo sin perder forma. No parece rígida ni demasiado estructurada, algo que ayuda a que se vea actual y fácil de llevar tanto entre semana como en planes más informales.
Otro detalle bonito está en el contraste interior-exterior, especialmente cuando se lleva con el cuello subido o ligeramente abierto. Ese juego entre ambos lados le da un acabado más trabajado y hace que incluso un gesto tan simple como remangarla o dejar entrever el reverso aporte estilo.
La gabardina de cuadros ideal para el día a día (Cortesía)
Reversible, de cuadros y con una base muy clásica, tiene ese punto práctico que se agradece y esa dosis de estilo que hace que una chaqueta de entretiempo deje de ser solo funcional para convertirse en la protagonista del look.
Hay gabardinas que cumplen su función y poco más, y luego están las que además consiguen dar juego de verdad en el armario. Esta propuesta de Zara pertenece claramente al segundo grupo. Tiene ese aire clásico que nunca falla en entretiempo, pero suma un detalle que la hace todavía más apetecible: es reversible, así que permite pasar de un acabado liso en beige a otro de cuadros en tonos marrón y crema sin cambiar de prenda.