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Hannah Montana cumple 20 años: el fenómeno que revolucionó los armarios de una generación que soñaba con ser estrella del pop
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ESPECIAL 20 ANIVERSARIO HANNAH MONTANA

Hannah Montana cumple 20 años: el fenómeno que revolucionó los armarios de una generación que soñaba con ser estrella del pop

Hablamos con diseñadores y expertos en moda infantil que analizan cómo la serie de Disney protagonizada por Miley Cyrus transformó la moda infantil con una estética que fue icónica por sus brillos, superposiciones y su peluca rubia

Foto: Miley Cyrus y el reparto principal de 'Hannah Montana'. (Cordon Press)
Miley Cyrus y el reparto principal de 'Hannah Montana'. (Cordon Press)

Una niña frente al espejo se prueba una camiseta con lentejuelas, se anuda un pañuelo fino al cuello, se coloca una chaqueta corta que le queda ligeramente grande porque es de su madre y, sin saber muy bien por qué, sonríe. Canta —o lo intenta— una canción que ha escuchado decenas de veces: "You get the best of both worlds. Chill it out, take it slow. Then you rock out the show. [Disfrutas de lo mejor de ambos mundos. Relájate, tómatelo con calma. Y luego da lo mejor de ti en el espectáculo]". Ensaya, se gira, se observa. No está disfrazándose. Está probando quién puede ser de la mano de su superestrella favorita, Hannah Montana que está de vuelta en 2026.

Podría ser hoy, en pleno auge del Y2K, o podría ser hace casi veinte años, los mismos que cumple la mítica serie de Disney y que lo celebra este 24 de marzo con el lanzamiento de un episodio especial. Porque en ese instante, repetido en dormitorios de medio mundo, una niña o un niño entiende que vestirse también puede ser una forma de convertirse en quien quiere llegar a ser. O, al menos, de acercarse.

"Hannah Montana logró que un par de lentejuelas y una chaqueta corta fueran un uniforme de empoderamiento infantil", resume Silvia Llamas, diseñadora creativa y fundadora de MignonBaby. A partir de ahí, el fenómeno fue más allá de la pantalla. La serie construyó una estética reconocible a través de brillos, minifaldas, denim de tiro bajo, accesorios exagerados, vestidos con leggins... Por primera vez, la moda infantil no miraba hacia celebridades adultas, sino hacia un personaje televisivo semanal, cercano y replicable. El armario dejó de ser una elección funcional para convertirse en una extensión de su personalidad.

La moda como juego para saber quién eres

Cristina García, fundadora de The Loom explica que el personaje interpretado por Miley Cyrus redefinió cómo muchas niñas y preadolescentes entendían la moda, la identidad y la forma de expresarse a través de la ropa. La firma infantil elPulpo se suma a esa reflexión: "Todas hemos jugado a ser mayores: coger un bolso para ir de compras, probarse unos tacones o ponerse una peluca".

placeholder Hannah Montana fiel a su estilo con brillo y layering. (Cordon Press)
Hannah Montana fiel a su estilo con brillo y layering. (Cordon Press)

Lo que hizo Hannah Montana fue amplificar ese impulso. "Entender la moda como juego y expresión, explorar quién quieres ser a través de lo que llevas". Y García lo remata con el argumento de la propia serie: "Introdujo la idea de que podías tener varias versiones de ti misma sin que fueran contradictorias".

Esa posibilidad encontraba su traducción directa con capas sobre capas: vestidos sobre leggings o vaqueros, cinturones anchos, botas cowboy combinadas con prendas impensables hasta entonces... "Un terremoto visual que rompió con la idea de que la moda infantil debía ser puramente clásica", en palabras de la fundadora de MignonBaby. Hannah Montana era un híbrido entre estética adulta (brillo, espectáculo, glamour) y códigos infantiles (color, juego, superposición) que, visto hoy, anticipaba muchas de las tendencias actuales.

Esto cambió las reglas de la industria. "Al democratizar el exceso para el día a día, las marcas internacionales tuvieron que adaptarse y ofrecer diseños más rompedores y atrevidos como la combinación de tejidos, los colores fluor o los accesorios metalizados", recuerda Llamas.

Los jóvenes tomaron las riendas

Pero Vicky Santa-Olalla, fundadora y CEO de Zúa, apunta una modificación todavía mayor: "La transformación principal radicó en que comenzaron a ser los niños y adolescentes quienes tomaban decisiones sobre su indumentaria. Los padres empezaron a ceder progresivamente ese control". El resultado fue una generación que dejó de vestirse de la forma tradicional para convertirse en versiones en miniatura de sus referentes.

placeholder Miley Cyrus, como Hannah Montana, y Billy Ray Cyrus, en la película. (Cordon Press)
Miley Cyrus, como Hannah Montana, y Billy Ray Cyrus, en la película. (Cordon Press)

Y, aunque erróneamente se piense, no solo ocurrió con las niñas. "Muchas crecieron queriendo vestir como Hannah, pero muchos niños también", apunta el diseñador Raúl Madrid Manso. "Dentro del encorsetamiento social de género, también buscaban guiños y se sentían inspirados por el personaje".

De todo esto era muy consciente Christopher Lawrence, diseñador del vestuario de 'Hannah Montana: la película'. "Me hacía mucha ilusión ver cómo la moda para preadolescentes cambiaba, aunque solo fuera por un momento, hacia una estética más divertida".

Jugar a ser mayor (sin dejar de ser pequeño)

Detrás de esa estética había también una intención, pues Lawrence era consciente del contexto en el que trabajaba. "Me sentía frustrado con la moda que se les ofrecía a las jóvenes en las tiendas. Estábamos en la época de Britney Spears y Christina Aguilera, en la que todo estaba muy sexualizado", rememora.

Su respuesta fue otra, incluso un tanto revolucionaria. "Ensanché los tirantes, alargué las faldas, añadí volantes y lazos… lo convertí en un mundo divertido y coqueto sin que resultara demasiado atrevido ni maduro". Una manera de trasladar códigos del pop —el espectáculo, el brillo, el impacto visual— a una "mirada más divertida y aniñada", como apuntan desde elpulpo. Llamas añade que, mientras los iconos pop anteriores apostaban por el tiro bajo o los crop top, Lawrence optó por aplicar esos códigos a las siluetas infantiles.

placeholder Miley Cyrus como Hannah Montana. (Cordon Press)
Miley Cyrus como Hannah Montana. (Cordon Press)

De hecho, la intención del diseñador era acercar a Hannah Montana y Miley Stewart a la ingenuidad y la alegría de las adolescentes de los años setenta. "No me gustaba ver a las chicas jóvenes vestidas con ropa que parecía más bien lencería", manifiesta.

La premisa estaba clara, y así lo entienden desde elPulpo: "Que las niñas pudieran jugar a ser mayores, pero sin perder la inocencia". Pero ese equilibrio no siempre es sencillo de encontrar. Para Cristina García, aquelló también puso una semilla de lo que es ahora la adolescencia: "No sexualizó, pero sí adelantó etapas. Convirtió a muchas niñas en pequeñas 'performers'". Una idea que hoy encuentra eco en las redes sociales, como analiza la diseñadora.

Los límites del diseño infantil

Dos décadas después, ese debate sigue abierto. ¿Dónde termina la tendencia y empieza la infancia? "Nuestros límites están en que puedan moverse, correr, expresarse y reconocerse en lo que llevan sin sentirse incómodas o poco ellas mismas", aseguran desde elpulpo.

Llamas, como diseñadora de moda hasta los 8 años, tiene un pensamiento similar: "El diseño debe acompañar la infancia, no acelerarla. El reto es ofrecer tendencia sin robarles la etapa que están viviendo". Una tensión constante entre deseo, juego y adultos que terminan sacando la cartera para pagar.

placeholder Miley Cyrus como Miley Stewart en un fotograma de 'Hannah Montana la película'. (Cordon Press)
Miley Cyrus como Miley Stewart en un fotograma de 'Hannah Montana la película'. (Cordon Press)

Lo bueno es que la serie también se adaptó a ese paso del tiempo porque Hannah Montana no fue una imagen fija. "El personaje creció a la par que crecían sus fans", recuerda Manso. Desde una estética más colorista, cercana a ese universo Disney compartido con otras ficciones de la época como 'High School Musical', hasta una evolución hacia códigos más cercanos al rock o al country cuando Miley Cyrus quería alejarse de su personaje en las últimas temporadas.

Esa evolución también dejó huella en la moda infantil, que fue absorbiendo esas transformaciones casi en paralelo, apunta el diseñador. Así su estilo no desapareció con ella, sino que se transformó y quedó para siempre como su seña de identidad.

¿Ha vuelto la estética de Hannah Montana?

Ahora, con el estreno de un nuevo especial y en pleno auge de la nostalgia dosmilera -como identifica Manso-, ese imaginario vuelve a circular. Pañuelos con flecos, colgantes largos, charms,toreras, layerings imposibles -sí, casi se puede decir que Hannah inventó esa palabra que ahora usamos en inglés- o mechas marcadas.

placeholder Un conjunto de elPulpo que refleja parte de la estética de Hannah Montana. (Cortesía)
Un conjunto de elPulpo que refleja parte de la estética de Hannah Montana. (Cortesía)

"El revival Y2K ha recuperado el brillo, los colores y ese punto kitsch, pero con una mirada más depurada. Quizá no veremos un 'total look Hannah Montana', pero sí guiños constantes", leen las tendencias desde elPulpo. Lo que aseguran es que, aunque la estética no vuelva como entonces, sí "la actitud de ver la moda como diversión, de probar cosas nuevas y mezclarlas como lo haría una niña".

Llamas lo vincula también a una cuestión generacional. "Para las marcas infantiles, esto nos permite ser más atrevidos con las texturas, sabiendo que los padres millennials conectan emocionalmente con esos códigos que ellos mismos amaron".

Las marcas lo han entendido. Con el aniversario, han proliferado colecciones cápsula, camisetas, bolsos y prendas que recuperan la estética de la serie, tanto para niños como para adultos. La nostalgia no distingue edades. Tampoco de contextos, pues incluso la princesa Alexandra de Hannover compartía recientemente imágenes de su infancia disfrazada con la icónica peluca rubia.

placeholder Miley Cyrus y el reparto principal de 'Hannah Montana'. (Cordon Press)
Miley Cyrus y el reparto principal de 'Hannah Montana'. (Cordon Press)

En la película, la publicista de Hannah Montana lo decía con una claridad casi premonitoria: "Eres una estrella. Miras algo, lo tocas o lo llevas y todo el mundo quiere tenerlo". La frase funcionaba entonces como guion y hoy, como diagnóstico.

"Cuando un estilo es tan reconocible, deja de ser solo ropa para convertirse en un universo. Esa identidad hace que permanezca en el imaginario colectivo para siempre", comentan desde elPulpo. Dos décadas después, sigue siendo fácil distinguirlo. Y, en cierto modo, seguir probándoselo frente al espejo mientras todavía intentas averiguar cómo tener lo mejor de los dos mundos.

Una niña frente al espejo se prueba una camiseta con lentejuelas, se anuda un pañuelo fino al cuello, se coloca una chaqueta corta que le queda ligeramente grande porque es de su madre y, sin saber muy bien por qué, sonríe. Canta —o lo intenta— una canción que ha escuchado decenas de veces: "You get the best of both worlds. Chill it out, take it slow. Then you rock out the show. [Disfrutas de lo mejor de ambos mundos. Relájate, tómatelo con calma. Y luego da lo mejor de ti en el espectáculo]". Ensaya, se gira, se observa. No está disfrazándose. Está probando quién puede ser de la mano de su superestrella favorita, Hannah Montana que está de vuelta en 2026.

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