Meryl Streep y Anne Hathaway dan una lección de estilo en Japón en la promoción de 'El Diablo viste de Prada 2'
Las dos actrices engamadas pero de diseñadores diferentes han demostrado que son las reinas de la moda actuales
La gira promocional de 'El diablo viste de Prada 2' está funcionando casi como una pasarela. Después de México, donde ya dejaron claro que esto iba de moda tanto como de cine, el paso por Japón ha confirmado que cada aparición está pensada al detalle. No es solo vestirse para una premiere: es muchísimo más, este tour está replicando los de 'Barbie', 'Dune 2' o 'Cumbres borrascosas'. Una forma, a través de la moda, de rendir homenaje a lo que la propia película representa.
En Tokio, Meryl Streep y Anne Hathaway han jugado a dos registros muy distintos, pero con un punto en común claro: grandes casas, colores similares y looks de Chanel y Valentino, nada menos.
Meryl Streep, que siempre ha sido muy discreta en cuestiones de estilo, en esta promoción está siendo fiel a esa elegancia algo excéntrica que ha ido puliendo en los últimos años, ha apostado por un diseño de Métiers d’Art de Chanel firmado por Matthieu Blazy. Y aquí hay varias cosas interesantes. Por un lado, la elección de esta colección no es casual: Métiers d’Art pone el foco en el trabajo artesanal de la maison, en esas piezas que tienen algo de objeto único, casi de colección.
El conjunto, en rojo vibrante con manchas blancas irregulares, es un diseño fundamentalmente gráfico. Chaqueta estructurada, falda midi y ese detalle de flecos negros que rompe completamente la rigidez del traje. No es un dos piezas clásico, ni pretende serlo. Los flecos en mangas y bajo introducen movimiento, algo que se nota especialmente cuando Streep se mueve, gesticula o, directamente, se deja llevar en el photocall como hemos visto.
Es un look que podría resultar complicado, pero en ella funciona porque se ha dejado llevar. Lo acompaña con gafas de sol oscuras, actitud relajada y ese punto teatral que encaja perfectamente con la promoción de la película. Hay algo casi irónico en verla así: como una Miranda Priestly más desinhibida, menos contenida, pero igual de consciente del poder de la imagen.
Anne Hathaway, por su parte, juega en otra liga completamente distinta. Su look de alta costura de Valentino va en clave mucho más limpia, más construida desde la silueta. Un vestido palabra de honor en negro con un panel rojo en diagonal en el cuerpo, que ya de entrada marca una línea muy clara: minimalismo con impacto.
Pero la pieza no se queda ahí. La falda con volumen y textura a través de volantes en blanco y negro que caen en vertical, generan un efecto casi escultórico. Es un vestido que necesita poco más, porque ya tiene suficiente presencia por sí solo.
Hathaway lo lleva como suele: sin exceso de accesorios, dejando que el vestido haga su trabajo. El peinado, suelto y con flequillo, relaja un poco el conjunto, evitando que se vuelva demasiado rígido o “de pasarela”. Y ahí está el equilibrio que lleva tiempo manejando muy bien, los dos son looks potentes, pero siempre aterrizados.
Lo interesante de todo esto es cómo ambas están utilizando la moda como parte activa de la narrativa promocional. No son elecciones aisladas. Chanel y Valentino no están ahí solo por ser grandes nombres, sino porque refuerzan dos formas distintas de entender el personaje y la evolución de sus propias carreras.
Streep apuesta por algo más expresivo, más libre, incluso más divertido. Hathaway, en cambio, se mantiene en una línea más depurada, más contemporánea, más alineada con esa imagen sofisticada que ha construido en los últimos años.
La gira promocional de 'El diablo viste de Prada 2' está funcionando casi como una pasarela. Después de México, donde ya dejaron claro que esto iba de moda tanto como de cine, el paso por Japón ha confirmado que cada aparición está pensada al detalle. No es solo vestirse para una premiere: es muchísimo más, este tour está replicando los de 'Barbie', 'Dune 2' o 'Cumbres borrascosas'. Una forma, a través de la moda, de rendir homenaje a lo que la propia película representa.