Katie Holmes natural y con un look solucionador por las calles de Nueva York
Con tan solo cuatro prendas ha conseguido un estilismo urbanita que seguro que tienes en tu armario
Katie Holmes, que lleva tiempo afinando ese punto entre lo práctico y lo interesante como vimos esta semana pasada en la fiesta de Brunello Cuccinelli, vuelve a tirar de una fórmula que no falla: mezclar básicos muy reconocibles con una pieza que lo cambia todo. Aquí esa pieza es la falda.
Cada vez más, el concepto de ‘favorecer’ está cambiando. Ya no se trata solo de marcar cintura o alargar pierna, sino de construir una imagen coherente y Katie la tiene.
Hay algo interesante en cómo está planteado el conjunto: no intenta estilizar en el sentido clásico. La falda tiene volumen, la camiseta no marca especialmente la silueta, el zapato es plano.
A simple vista, la base es casi la de cualquier uniforme urbano bien resuelto. Camiseta blanca, en este caso muy en la línea de una básica de Ba&Sh (algodón, corte limpio, ligeramente suelta), sin ningún tipo de gesto extra.
Y ahí entra la falda. Un diseño tipo midi, con volumen, en azul y con ese bajo en rojo que rompe completamente la idea de “falda cómoda sin más”. Recuerda mucho a piezas como la de Rosie Assouline, donde el color blocking no es solo decorativo. Aquí pasa lo mismo: ese bajo rojo hace que la prenda marque la diferencia, que el look no se quede plano.
Este tipo de faldas funciona muy bien porque eleva cualquier básico sin necesidad de añadir más capas o accesorios. El volumen y el contraste de color hacen el trabajo por sí solos.
El resto está bastante medido, aunque parezca casual. Los mocasines negros con hebilla de Gucci son perfectos para recorrer la ciudad cómoda y con estilo. Podría haber elegido una sandalia o incluso una bailarina, pero el mocasín introduce algo más interesante: un punto ligeramente masculino que equilibra el movimiento de la falda.
El bolso XXL, negro, tipo tote, va en esa misma dirección. Tiene un miniestampado que le quita sofisticación. Aquí no hay styling de alfombra roja adaptado a calle, hay calle directamente.
Y luego están los detalles beauty y accesorios, que terminan de cerrar la historia. Las gafas, con ese aire ligeramente retro, recuerdan a modelos como las de Moscot, con lentes teñidas en tonos cálidos. No son unas gafas neutras, pero tampoco buscan destacar demasiado.
El pelo, suelto, con textura muy natural, va completamente en línea con todo lo demás.
Katie Holmes, que lleva tiempo afinando ese punto entre lo práctico y lo interesante como vimos esta semana pasada en la fiesta de Brunello Cuccinelli, vuelve a tirar de una fórmula que no falla: mezclar básicos muy reconocibles con una pieza que lo cambia todo. Aquí esa pieza es la falda.