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NO TE QUEDES EN CASA

Échale primavera a tu fin de semana: la ruta de las camelias, el vino de las Rías Baixas y cuatro planes más

Una ruta por los pazos gallegos entre camelias y vinos es solo el comienzo. Nos hemos topado con una tienda tan ecológica que vende granos a granel y con una cía. tan teatral que se llama Sexpeare

Foto: El pazo de Rubiáns, en Villagarcía de Arousa, está en la ruta de las camelias
El pazo de Rubiáns, en Villagarcía de Arousa, está en la ruta de las camelias

Una ruta por los pazos gallegos entre camelias y vinos (unas y otros están en plena temporada). Una tienda ecológica donde no hay que separar el grano de la paja porque te lo dan hecho y a granel (ecodelicias como flores de hibisco, pasta de legumbres o moras sin azúcar). Un hotel presidido por Gala y Dalí con su terracita para esperar el sol primaveral (y blando, por el genio) que está al caer. Un bareto mexicano de nuevo cuño en todo Bilbao, ahora que sabemos que las cantinas son mucho más que mariachis y tequila. Y una función teatral a cargo de la compañía Sexpeare, de la que se puede esperar, por fortuna tragicómica pero al revés, cualquier cosa. Esto se empieza a poner primaveral. Empezamos con las flores y un cierto aire a Rosalía.

Una escapada: la ruta gallega de las camelias. La cuestión es que, según datos de Turismo de Galicia, ahora mismo hay unas 8.000 variedades de camelias en todo su esplendor haciendo versallescos los ya de por sí principales pazos de Galicia. Así que podemos ser las damas y caballeros de las camelias con final feliz, eso sí, servido en copa de vino, por supuesto de las Rías Baixas (ay, albariño). Se puede vivir esta experiencia primaveral en los pazos pontevedreses de Rubiáns (Villagarcía de Arousa), Fefiñáns (Cambados), Oca (A Estrada) y Quinteiro da Cruz (Ribadumia), y en otros monumentos como el Castillo de Soutomaior, un jardín de quitar el sentido. Los que estén lejos y no se puedan escapar al extremo occidental de la península pueden pasarse por las tiendas Lavinias (Ortega y Gasset, 16 y Avda. Europa 13-15. La Moraleja) que se van a vestir de pazos gallegos por varios días (del 9 de marzo al 4 de abril). Hay hasta una Sociedad Española de la Camelia.

El pazo de Oca, en A Estrada (Pontevedra)
El pazo de Oca, en A Estrada (Pontevedra)

Un bar de moda: De Boca Madre, en Bilbao. México con todo su folclor y su nativa voluntad de transgresión no deja de darnos razones estéticas. Pasado el furor del tex-mex ahora se nos han llenado las calles de nuevas cantinas chilangas. Hasta Bilbao tiene la suya propia (C/ Elcano, 24). Un restaurante que está dando mucho que hablar con su “basque and mexican cuisine”, con el molcajete de res a la cabeza (hay que probarlo). Toda una declaración de intenciones (y pasión por la virgen de Guadalupe), tras la que conviven pintxos, nachos y tortillas.

Una tienda muy verde: Pepita & Grano, en Madrid. No es un nombre simpático: es lo que es. Un paraíso lleno de pepitas y granos (C/ Santa Engracia, 77), servidos a granel, como antaño, para los locos de la comida natural y sana. Encontrarás los garbanzos, alubias, arroz  o lentejas de toda la vida, muchos con denominación de origen, junto con otros recién llegados a nuestras despensas, como algas, frutas o setas deshidratadas, y pasta seca de legumbres. Todo envuelto en una decoración de sacos y palés reciclados muy agroalimentaria y neorural, para recordarnos que hemos de seguir la estrategia del caracol (filosofía slow) y que no somos solo asfalto (si llevas tu propio envase te hacen descuento). Además, tienes recetas para saber qué hacer con la quinoa, el mijo, el ajo negro o el bulgur. Lo último en llegar: flores de hibisco, trozos de aloe vera, moras sin azúcar.

Una obra de teatro: una de la cía. Sexpeare, en Madrid. De esta compañía que va por los teatros montando su tuppersex intelectualizado se puede esperar cualquier delirio escénico. Más ahora en plena euforia de sus veinte años sobre las tablas, cuando traen al Teatro Maravillas de Madrid (C/ Manuela Malasaña, 6) la que pasa por ser su comedia más terrorífica. O sea, H, el pequeño niño obeso quiere ser cineasta, dirigida por Sexpeare y David Ottone (Yllana), e interpretada por Santiago Molero y Rulo Pardo, en los papeles de dos frikis del cine de autor. Argumento descabellado: H es, entre otras cosas, “el guión que Luis y Mod preparan para un concurso de cine patrocinado por galletas Nicky, pero Luis y Mod no son amigos”. Por fin cómicos de siempre y mucha sátira con mucha guasa. Aquí lo que importa no es seguir el hilo sino perderse.

Un hotel ‘daliniano’: el Vincci Gala, en Barcelona. Nunca podremos pagar al genio ególatra, ni siquiera con nuestra ironía, el haber dado a nuestras paredes y bolsillos esos relojes blandos. Este hotel nos acercará a Port Lligat, Cadaqués, castillo de Púbol y otros escondites de Dalí, aunque se llama Gala. Lo tienes en el centro de la ciudad condal (Ronda Sant Pere, 32), a un paso de Las Ramblas y en un edificio señorial de 1900, del que se conserva la fachada principal, la escalera central y los suelos de baldosa hidráulica. No te pierdas su bar ni su terraza-patio, ahora que la primavera está al caer sobre nuestras cabezas.

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