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la sopa fría se reinventa

Los gazpachos son los nuevos cócteles: rosa en copa de martini o verde con hierbabuena

Ya no está solo el de toda la vida. Este se acerca cada vez más a la coctelería. Hasta se sirve en vaso 'on the rocks', se apellida 'dry' y se quiere emparentar con el mojito poniéndole incluso dos pajitas

Foto: Los cinco gazpachos de la terraza de La Cocina de San Antón
Los cinco gazpachos de la terraza de La Cocina de San Antón

Nunca le podremos agradecer al tomate lo suficiente el habernos licuado el menú para hacernos más llevaderos, gastronómicamente hablando, los tórridos veranos. Y quien dice tomate, dice pepino, pimiento y lo demás. Sin embargo, la hortaliza roja ha dejado de ser ya la estrella de los gazpachos, para dejar paso a la sandía, las fresas y el melón. Y no solo: la sopa fría se acerca cada vez más a la coctelería. Hasta se sirve en copa de martini, se apellida dry y se quiere emparentar con el mojito.

De noche a la luz de la luna en La terraza de La Cocina de San Antón

Lo dicho. En vez de tomarse un bloody mary o una caipiriña, uno puede pedirse un cóctel de vitaminas, pero de las de ‘saber vivir’, como mandan los cánones de la dieta mediterránea y sin tener que pasar por los controles siempre molestos del alcohol y las consiguientes calorías (pro 'operación bikini'). La terraza-azotea sobre los tejados de Madrid de La Cocina de San Antón, en el mercado del mismo nombre, tiene abierta una gazpachería cuya carta va desde el gazpacho más tradicional hasta el más rocambolesco. 

Del Dry Gazpacho de Fresas al Ajoblanco 'on the rocks'

Puestos a mezclar, uno puede esperar cualquier ingenio gastronómico. Un combinado improbable de especias, frutas y hortalizas. Que se lo digan a nuestros chefs, maestros aventajados en mixología. En la gazpachería citada se puede encontrar desde un Dry Gazpacho de Fresas, para tomar bebido en copa de martini, “con fresas maduras y bien rojas en su preparación, y enteras y dulces en su guarnición”, hasta un Ajoblanco on the rocks, que no se queda atrás como combinado mineralizado y supervitaminado. Es un ajoblanco tradicional con almendras crudas, presentado en vaso on the rocks y acompañado de dos cubitos de tartar de gamba roja y unas uvas peladas.

Melonpacho servido muy frío o Gazpajito Verde con su hierbabuena

Seguimos en la ‘barra’ de La Cocina de San Antón para empinar el codo con un Melonpacho, que está hecho con tomates verdes y base de dulce melón, servido muy frío y en copa de vino, y acompañado, muy importante, de bolitas de melón, chips de jamón ibérico y un toque de pimienta negra. O con un Gazpajito Verde con hierbabuena y fino Quinta, que se prepara como el tradicional pero con todos los ingredientes verdes, para no desentonar, y se sirve en un vaso de mojito con dos pajitas, una rama de hierbabuena fresca y un toque de fino Quinta. ¿El broche de oro? Unas minibrochetas de perlas de mozzarella.

Gazpacho de bogavante y otros delirios de chef

El gazpacho de bogavante ha salido de la chistera del restaurante Chirón (C/ Alarcón, 27, Valdemoro), o sea, del chef Iván Muñoz (una estrella Michelin) y su cocina manchega, castellana y judeo-mediterránea que llama ‘de sotobosque’ y que también la sirve en formato catering. En Rooster (C/ Juan Bravo, 25), un 'corral' de cocina tradicional, se apuntan a la sopa fría con el gazpacho con espuma de apio y mojama de Barbate, y también a su primo hermano, el salmorejo, este de cereza, parrocha y helado de tónica en su estimulante carta de verano.

El gazpacho de cerezas de Bacira
El gazpacho de cerezas de Bacira

Para encontrar un gazpacho de zanahoria tendrás que dejarte caer por Gust, el espacio que tanto le da al dulce como al salado (C/ Génova, 5) y apuntarte a su brunch detox. Y para refrescarte con un gazpacho de sandía con apio, llegar hasta el restobar Le Cocó, en Chueca (C/ Barbieri, 15). Por su parte, Bacira (C/ del Castillo, 16), ese restaurante que tiene ya su hueco en los altares gastronómicos con su cocina de fusión asiático-mediterránea a precios asequibles, ha ofrecido durante este último julio -hay que tomar nota- el gazpacho de cerezas con tartar de langostinos y helado de jengibre en su menú degustación de temporada. Todos ellos en Madrid. 

A vueltas con el tradicional: el gazpacho de Bertín

Sí, de Bertín Osborne, que en su empresa Bertín Osborne Alimentación, ofrece el gazpacho de siempre en cuatro versiones: tradicional, ecológico, suave (sin pan ni pepino, indicado para los niños) y light. Hecho con los productos de La Huerta de Bertín, el aceite de El Molino de Bertín y el vinagre reserva de Jerez. Todo queda en casa. El galán andaluz se ha hecho promotor (y vendedor) de la comida sana. 

El Rafpacho, el de toda la vida pero con tomates 'raf'

Es cosa de La Gergaleña, una empresa que hace virguerías gourmet con los productos de la huerta almeriense en el municipio de Gérgal, en el entorno de la sierra de los Filabres, con el chef y restaurador Antonio Gázquez a los mandos. Entre ellas, este gazpacho que han bautizado como 'rafpacho' por estar hecho de tomate raf rojo y además los consabidos pepino, pimiento rojo, cebolla, aceite de oliva virgen extra, vinagre, agua, pan sin gluten y sal. Y sin conservantes ni colorantes.

 

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