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tu cena (o comida) de película

Estos restaurantes de Madrid son de cine: ¿a cuál le darías el Oscar?

Hay uno que es muy Humphrey Bogart, aunque sin sombrero; otro que rinde homenaje al gran Totò, un tercero que le gustaría a Gauguin (y a Vicent Cassel) y dos más. Cruza su umbral

Foto: Mateus Circus es muy pero que muy cinematográfico. (Cortesía)
Mateus Circus es muy pero que muy cinematográfico. (Cortesía)

Porque este fin de semana son los Oscar, porque piensas que todo en la vida es cine, más cine por favor, porque estás abonado al séptimo arte, eres de los que echa raíces ante la gran pantalla y porque suspiras por el old (y el new) Hollywood y alrededores, películas extranjeras muy incluidas (¡'Roma'!, hemos confeccionado una guía a la medida de cinéfilos como tú, con música de Freddie Mercury, of course. Garitos madrileños dignos aspirantes a tu estatuilla, que no es otra que tu preciadísima bendición. ¿A cuál le darías el Oscar a la mejor carta? ¿Y a la mejor decoración? Apúntate a su alfombra roja y su glamour. No querrás que llegue el The End.

Raimunda

No es un peli de Almodóvar, aunque lo parezca, sino el espacio gastro del Palacio de Linares, que ya de por sí, hablando en clave de cine, tiene lo suyo. Pero esta Raimunda (raimunda.es), el nombre de la marquesa de Linares, a saber, es tropical, verde que te quiero verde y llena de guiños a la cultura iberoamericana, que para eso está donde está, en la sede de la Casa de América. El diseño se lo debemos al estudio Madrid in Love, que lo ha preparado todo todito para que este viaje gastro (y muy de diseño) a las Américas sea de lo más placentero. Hasta las sillas de inspiración colonial recuerdan a Emmanuelle, mito erótico de los años 70 con escenario en Bangkok. Hay cócteles y habrá terraza (primavera tarda pero llega).

Raimunda, sin duda un decorado de cine. (Cortesía)
Raimunda, sin duda un decorado de cine. (Cortesía)

Pídete: ensaladilla rusa con boniato asado y tobiko, tacos de chamorro con cerdo asado desmigado, pico de gallo y cilantro, o dados de pollo al ajillo oriental con chips de ajo y cacahuete frito, entre montones de delicatesen. A la hora del postre, dile sí a una fruta osmotizada con aire tropical.

Dónde: Paseo de Recoletos, 2.

San Mateo Circus

Un plató de circo de los años cuarenta solo podía ser de cine. Con todos ustedes -la presentación tenía que ser así-, San Mateo Circus (sanmateocircusmadrid.com) y su vocación alegre, feliz y divertida, manifestada en sus interiores art déco. Verlo para creerlo. De hecho, hay un cóctel que se llama Fofito, otro Miliki y un tercero (entre muchos) que lleva el nombre del gran Houdini; que no falten la ilusión y la magia. A Andy Warhol nos le imaginamos aquí, entre cócteles de autor, vinos exquisitos y una oferta gastronómica de lo más saludable, ejem. Gwyneth Paltrow, tienes que venir.

Había una vez un circo... (Cortesía San Mateo Circus)
Había una vez un circo... (Cortesía San Mateo Circus)

Pídete: trilogía de humus y pan de pita tostado, ensaladilla rusa Circus, ravioli de manzana caramelizado relleno de mousse de foie; tartar de atún, galleta de alga y mayonesa violeta de wasabi; steak tartar, mayonesa de olivo y nube de tapioca verde (casi un verso). Etcétera.

Dónde: San Mateo, 5.

Bang Cook Foundation

Todos los caminos llevan a Tailandia y este también. Gracias a una carta exótica, unos cócteles que resultan lo más de lo más y un local que es pura inspiración. Dicen, y lo refrendamos, que es para venir de día y para volver de noche. Es canalla, advierten, es transgresor y mezcla thai, música y drinks. Que las musas te pillen con una Bangcooklada en la mano, una piña colada pero con un toque más floral y herbáceo, infusionada con cardamomo y wasabi, has de saber. Y si eres del eterno club del gin-tonic, prueba su versión thai, con aroma de té matcha y ligero sabor a mango especiado con pimienta. Lo podría pintar Gauguin. Le gustaría al actor Vincent Cassel, nos gusta creer.

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F a c e s #bangcookmadrid #cool #art

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Pídete: dejadas las cosas del beber, en las del comer, reinan las piruletas Kay Satay, que son brochetas de contramuslo de pollo rebozadas en sésamo blanco y negro con salsa satay de cacahuete, curry y leche de coco. O la sopa de langostinos picante, o el salmón en hoja de plátano. Antes de que una tarta de queso con mermelada de jengibre y mermelada de naranja te deje con el mejor sabor de boca.

Dónde: General Martínez Campos, 43.

Monsier Sushita (y Madame)

Ya sabemos que Sushita (sushita.com) no hay solo uno, ni dos. Entramos primero a Monsieur y luego a Madame. Estos restaurantes tienen toda su fe puesta en la nutrición saludable, o sea, que utilizan agua alcalina, apuestan por el arroz de cultivo ecológico (variedad japónica, la mejor para el sushi), sirven pescado procedente de pesca sostenible, que llega semanalmente desde Noruega, y presumen de verduras de la huerta mediterránea. Señores y señoras, van ustedes a triunfar (comiendo). Otra manera de resultar vencedor esta noche tan de película.

Monsieur Sushita, un vergel con mucho glamour. (Cortesía)
Monsieur Sushita, un vergel con mucho glamour. (Cortesía)

Pídete: dip de pan de lentejas, chips crujientes de setas en tempura con láminas de trufa, ensalada de lechuga viva y atún, pastela de pato confitado con salsa de manzana y trenza de hojaldre templada con pera caramelizada, para terminar con helado fresco de kéfir con panal de miel. Esto en Monsieur. En Madame, tataki de solomillo de carbón con papas y mojo picón, y un helado, esta vez de té verde (son ecológicos y de fruta natural).

Madame Sushita se merece otro Oscar.  (Cortesía)
Madame Sushita se merece otro Oscar. (Cortesía)

Dónde: Velázquez, 68 (Monsieur). Paseo de la Habana, 15 (Madame).

Sin sombrero

Esto es un club de los años 20 en versión moderna, muy Humphrey Bogart, por eso de los sombreros, que nos habremos de quitar (sinsombrero.es). Así pues, le ponemos desde ya un toque de cine negro, a lo Chandler. Lo que quieren aquí, asesor gastronómico y chef (Javier Goya y Pedro Gallego) es conquistarte con platos sencillos pero increíblemente creativos, tal cual. Le dan a los cócteles (¿tú también?), tiene chimenea y vistas a la Castellana, y practica el showcooking.

Pídete: rabas con mahonesa de lima, verdinas guisadas con kokotxas de bacalao al pilpil de algas y hongos, su codillo guisado con cerveza negra, mostaza antigua y chucrut casero (ni Álvaro Cunqueiro lo habría dicho mejor), y de postre, pan con chocolate, aceite y sal. Sencillo, pero...

Dónde: Paseo de la Castellana, 4.

Mala Femmena

Y ahora nos vamos a Italia, con Vittorio de Sica en la cabeza, a ver si no, pero para rendir un homenaje a Totò, el legendario artista -cómico- italiano, que sacó a la luz esta canción (‘Malafemmena’) en los años 50, y a las mujeres de fuerte personalidad. Sophia Loren, quizás. Y de repente un restaurante italiano con no poco glamour en el que no solo comer pasta y pizza. Esta última, napolitana y en manos de un maestro pizzaiolo, que parece lo mismo pero no es igual.

Pídete: la burrata (nostra) con un toque de pesto y bruschetta napolitana, berenjenas al horno con salsa de tomate San Marzanno, mozzarella y provola (parmigiana di melanziana), entre los antipasti; la ensalada Totò, para sumarte tú también al homenaje (con espinacas, gambas, aguacate y tomate datterino, en cesta de parmesano) y alguna de sus especialidades, tal que los tagliolini con trufa fresca.

Dónde: Doctor Esquerdo, 13.

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