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fetén clandestine bar

De Alonso Aznar a Mateo Conde: nadie quiso perderse la fiesta clandestina de anoche

Dom Pérignon con una etiqueta que brillaba en la oscuridad y un cóctel servido por Martín Berasategui. Una combinación a la que ningún cachorro de la jet pudo resistirse

Foto: Alonso Aznar en una imagen de archivo. (Cordon Press)
Alonso Aznar en una imagen de archivo. (Cordon Press)

Era miércoles por la noche (que no jueves, ni viernes) y, no, no estaba en las agendas de grandes convocatorias de prensa. Ni siquiera había photocall. Sin embargo, nada de esto pudo evitar que la fiesta secreta celebrada en los bajos del nuevo Bless Hotel Madrid se convirtiera en el ‘place to be’ de la noche madrileña. Y por supuesto, Vanitatis tampoco quiso perdérsela.

Calle Velázquez. 21:30 h de la noche. El 62 ½ (sí, han leído bien) de esta céntrica arteria capitalina volvía a tener un tráfico extinto desde hace años. No era para menos. El nuevo bar clandestino del que fuera uno de los hoteles más antiguos de Madrid (ahora restaurado por el Palladium Hotel Group) abría sus puertas ante la expectación de los viandantes y el nerviosismo del equipo. El barrio de Salamanca tiene nuevo local de moda y la noche prometía.

Nadie en las altas esferas de la ciudad quiso perderse la fiesta: Dom Pérignon con una etiqueta que brillaba en la oscuridad en la puerta (y dentro, aún más) y para maridar un cóctel servido por Etxeko, el nuevo restaurante de Martín Berasategui (10 estrellas Michelin). Una combinación la del Fetén Clandestine Bar a la que ningún cachorro de la jet pudo resistirse.

El ambiente, desde luego, invitaba a no aburrirse ni un momento. Alonso Aznar, Mateo Conde y su socio Richie Caballero, la artista Ynés Suelves y los hermanos Felipe y Carlos Cortina fueron algunos de los que, fieles a la puntualidad, no quisieron perderse desde el minuto uno lo que el espacio estaba dispuesto a ofrecerles. Y ya no hablamos de la gastronomía o de las copas.

Bolera de Fetén Clandestine Bar. (Cortesía del Bless Hotel)
Bolera de Fetén Clandestine Bar. (Cortesía del Bless Hotel)

Creado por Lázaro Rosa-Violán, el diseño de este pintoresco club nocturno cuida cada detalle -desde la iluminación hasta la distribución del espacio- para recrear un local que te transporta según bajas las oscuras escaleras al Madrid clásico de los años 50, eso sí, combinado con la vanguardia del arte y la cultura actual con los toques propios del estudio del diseñador.

Aunque nada llamó más su atención que la bolera de época que ocupa uno de los laterales del pintoresco local. Revestida de madera, con las tradicionales bolas de colores y dos pistas para que la competición no sea un problema, despertó el espíritu más naif de nuestros cachorros. Alonso Aznar fue el primero que no dudó en subirse las mangas del jersey para demostrar unas dotes más que sobradas en el tema.

No fue el único. Muchos fueron los que picados por el gusanillo de no haber jugado durante años, se apuntaron a ver quién era capaz de tirar más bolos de una. Ahora sí, aun quedaba mucha fiesta y mucha noche.

Una fiesta divertida que promete convertir al Fetén Clandestine Bar en un punto de encuentro único donde vivir las experiencias más exclusivas y, ya de paso, degustar parte del increíble menú de Berasategui (de lo más asequible, por cierto).

¿Acaso hay algo más atractivo que un secreto? Estad atentos, que pronto anunciarán conciertos, desfiles de moda, DJ, happenings, pop up shows, fiestas privadas, presentaciones de marca y exposiciones de arte. Todo en uno y más castizo que nunca.

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