Logo El Confidencial
Vanicity

Maravillosa Costa Brava

Es una región con identidad propia y muy marcada, que ofrece innumerables atractivos como esas aguas cristalinas de pequeñas calas, el delicioso pan tumaca y una personalísima arquitectura

Foto:

Es, sin duda, una región con identidad propia y muy marcada, que ofrece innumerables atractivos como esas aguas cristalinas de pequeñas calas, el delicioso y tradicional pan tumaca, y una bella y personalísima arquitectura. Recorremos la Costa Brava y el Bajo Ampurdán.

Antes de coger el avión planea bien el viaje y apúntate al mejor programa de fidelidad Red by Dufry para conseguir descuentos en las tiendas Dufry, acceso a las salas VIP del aeropuerto y comprobar el horario de tus vuelos.

Las recomendaciones 'beauty' para tu viaje

(Estlismo: Carla Aguilar. Foto: Olga Moreno)
(Estlismo: Carla Aguilar. Foto: Olga Moreno)

Lo sabemos, la clave de tu maleta y tu neceser para este destino costero es un aroma como Eau de Parfum Illusione, de Bottega Veneta (50ml), una fragancia amaderada y floral perfecta. No dejes de pasarte por las tiendas de World Duty Free antes de volar y hazte con lo último para cuidar tu piel de una forma intensiva después de los días bajo el sol y la sal con el tratamiento facial Abeïlle Royale Oil + Double R Serum, de Guerlain (solo disponible en aeropuertos) y para tu cuerpo... La hidratante corporal Green Tea Honey Drops (500ml), de Elizabeth Arden. No te olvides un par de productos de maquillaje para resaltar tu moreno como el Colorete Phyto-Blush Twist, de Sisley, y el labial con color Rouge d’Armani 400 Giorgio Armani. Ya estás lista para el viaje.

Dulces sueños eco, foodies o con acantilado

Dormir en modo eco es posible en el Hostal Empuries (Platja del Portitxol, s/n, L’Escala), un pequeño espacio muy chic a orillas del Mediterráneo, junto a las ruinas grecorromanas de L'Escala. Y es que todo, repito, todo es ecológico; de hecho, es el primer hotel de Europa en conseguir la categoría LEED Gold, que acredita que la propiedad es un lugar sostenible en un entorno natural. Si te alojas aquí, no te pierdas una comida en su restaurante Villa Teresita, donde el chef solo cocina con ingredientes de la huerta propia o de proveedores locales. Importante: prueba alguno de sus arroces; repetirás, sin duda. Y para relajarte, nada como entregarte a la causa de su bonito spa, una pequeña casita a las afueras del edificio central, donde solo trabajan con líneas de belleza cien por cien orgánica, como la marca irlandesa Voya.

Hostal Empuries y Hotel de Teatre.
Hostal Empuries y Hotel de Teatre.

Otra excelente opción de alojamiento rural en el interior es el Hotel de Teatre, en Regencos. Se trata de una casa-granja del siglo XVIII, que cuenta con solo seis habitaciones, lo que hace que te sientas como en casa. Alberga, además, el restaurante La Caléndula, creado dentro un antiguo teatro de pueblo, regentado por la chef Iolanda Bustos, conocida como la reina de las flores por su arte para hacer platos con ellas. Y, por último, el Hotel Santa Marta es también una dirección a tener en cuenta. Instalado en un edificio de aire retro con extraordinarias vistas al Mediterráneo, ofrece diferentes planes en función de lo que busques. Unos gastronómicos, otros donde el spa es parte esencial del programa y otros más deportivos para mover el cuerpo.

En medio de todo, La Bisbal

La zona no cuenta con grandes carreteras, así que al desplazarte por ella terminas pasando varias veces por La Bisbal, un pueblo muy conocido por su cerámica, por la pastelería y porque cuenta con irresistibles tiendas de decoración.

Castillo de La Bisbal d'Empordá.
Castillo de La Bisbal d'Empordá.

Compruébalo y visita su curioso museo y su bonito castillo, antes o después de pasar por Massot (Plaça Major, 11) para probar su cotizado rus, un dulce a base de piñones y mantequilla, y/o (depende de tu nivel goloso) por Font (Plaça Llibertat, 5), para degustar un cántir o un milleni. En cuanto a su tercer atractivo, el de la decoración, encontrarás piezas diferentes y originales en Cul de Sac, desde pequeñas alfombras, cubertería, mesas de maderas o telas, y en Última Parada, que, además de tener un amplio catálogo de objetos para la casa, posee un espacio de productos gourmet, otro de fotografía y un restaurante en el que descubrir los típicos y suculentos platos de la zona.

EL PLAN: la ruta del silencio

Explicar, antes de nada, que durante el mes de agosto es más complicado llevarla a cabo; quizá a finales del verano sea más factible. ¿En qué consiste?, te preguntarás. Muy sencillo, lo dice el nombre: no debes escuchar otra cosa que los sonidos que produce la propia naturaleza, como el caudal del río, el gallo de buena mañana o el mismo silencio –bien muy preciado en las ciudades–.

Maçanet de Cabrenys.
Maçanet de Cabrenys.

Lo puedes hacer en Palamós, Begur, Palafrugell, Peratallada, Pals o Monells, conocido por ser el escenario de la película 'Ocho apellidos catalanes'. ¿Nuestro favorito? El de Maçanet de Cabrenys, que incluye un paseo, con diferentes niveles según la forma física, recorriendo los parajes naturales del entorno. Aunque está dividido en diferentes categorías, en todas existe espacio para bosques, miradores, puentes, fuentes y hasta los tradicionales molinos.

Comer en un faro frente al mar

Dejar la vista perdida hacia el horizonte marino es siempre un placer y más alrededor de una mesa. Para ello existen en la zona dos direcciones muy chic que nos encantan. El primero es Tragamar, en el paseo de la playa del Canadell. Pertenece al mítico Grupo Tragaluz y es el lugar perfecto para una comida a base de productos mediterráneos, la mayoría procedentes del mar, como por ejemplo los mejillones de roca con agua de sidra; la fideuá marinera o un bacalao al pilpil con kokotxas que quita el sentido.

Far Nomo.
Far Nomo.

El segundo es del grupo Nomo y se encuentra alojado en el reconstruido faro Sant Sebastián, de ahí su nombre: Far Nomo. Está especializado en comida japonesa, aunque magistralmente elaborada con producto autóctono. ¿Qué pedir? Prueba su tempura de verduras con huevo y foie, o el pulpo de la Costa Brava a la brasa con mochi de patata.

Y aquí va un chivatazo: si la noche se alarga, ¿cómo te suenan unas copas en una casa privada? Apunta en nombre del Jardín Can Marc, un espacio de ocio nocturno con vistas al castillo y a la montaña del pueblo de Begur.

Cadaqués, el sello de Dalí

Es la zona más elevada y, por ello, la que te llevará más tiempo para llegar, pero es un sitio único y mágico que, una vez que se visita, siempre se quiere volver. Salvador Dalí y su mujer Gala fueron visitantes asiduos, lo que, de una u otra manera, ha dejado una huella que se percibe por ese toque de locura que se respira en el ambiente. Si buscas alojarte en el mismo meollo, apuesta por el hotel Villa Gala, con una rooftop mirando a la bahía.

Cadaqués.
Cadaqués.

Para una estancia más íntima y romántica debes ir a Calma Blanca, pero si lo que quieres es un intensivo de playa con buen rollo y a buen precio, tu destino es el hotel Playa y Sol. Para comer bien hay numerosas opciones, pero a nosotros nos gustan concretamente tres de ellas: si te animas a darte un buen homenaje, pide mesa en Compartir, cuyos fogones manejan algunos de los discípulos de El Bulli. Para un delicioso pescado en recetas de cocina tradicional de la zona tienes Es Cau, a poder ser en su terraza; y si vas de clásicos, el clásico de los clásicos es Casa Anita (Miquel Rosset, 16), un establecimiento que debes conocer, al menos una vez. Y si te pica la tarjeta de crédito, no te marches del pueblo sin pasar por Mo Cadaqués (Plaza Doctor Pont, 7), tienen lo último en moda y belleza.

Ocio
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios