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ON THE ROAD GOURMET

Cinco escapadas gastro: cuando comer (de lujo) es la excusa para viajar

Una noche de luna llena en Sevilla, un restaurante sobre un acantilado en el Algarve, un refugio junto a la costa cántabra, la mejor cocina del mejor Bilbao y la Valencia más cool. Tú eliges

Foto: El restaurante Ocean te espera en Portugal, en el Algarve. (Cortesía)
El restaurante Ocean te espera en Portugal, en el Algarve. (Cortesía)

No necesitamos ninguna excusa para volver a ponernos en ruta, pero ya puestos, nos hemos dejado llevar por los cantos de sirena que siempre salen de unos buenos fogones, de una nutrida despensa o de lo más profundo de una coctelera bien agitada y su temblor. Estas cinco escapadas gastro, por España más un coqueteo con Portugal, van a conseguir que tu próximo viaje sea de lujo y muy gourmet.

1. Sevilla: adiós al verano con menú y luna llena

No podía haber un lugar mejor que Sevilla para despedir el verano, porque ya se sabe que la ciudad del Guadalquivir tiene y tendrá siempre un color (y olor) especial. ¡Ea! Lo puedes hacer, por ejemplo, con unas vistas de impresión sobre el skyline sevillano y con la catedral acaparando plano, desde la terraza del Vincci La Rábida, que celebra para la ocasión (del 12 al 15 de septiembre) sus Noches de Luna Llena. O sea, plenilunio y un menú especial a cargo de su restaurante El Mirador de Sevilla. Que no falte ni duende ni embrujo.

En Sevilla tenía que ser: terraza del hotel Vincci La Rábida. (Cortesía)
En Sevilla tenía que ser: terraza del hotel Vincci La Rábida. (Cortesía)

Sobre la mesa, tartar de langostinos y papaya, crema de salmorejo de mango con virutas de beicon, y solomillo ibérico a la parrilla, ajos tiernos y emulsión de boniato con anís estrellado. Te encantará vivir un momento así en una casa palacio del siglo XVIII, además sevillana cien por cien. Y, claro, te puedes quedar a dormir (y a soñar).

Dónde: C/ Castelar, 24. Sevilla.

2. El Algarve: alta cocina con vistas al Atlántico

Bienvenidos a este paraíso que es el Algarve, más allá de Cádiz y de Huelva, donde las playas van a desembocar al cabo de San Vicente. Allí, en aquellos mares, está un refugio de lujo que lleva por nombre Vila Vita Parc, en lo alto de un acantilado, y dentro, un restaurante inconfundiblemente marinero y con vistas al océano, claro, el Ocean (dos estrellas Michelin). Al timón está el chef austriaco Hans Heuner, el artífice de dos menús degustación: el Ocean Menu (155 euros) y el Culinary Moments (195 euros), más una tercera opción para vegetarianos.

El Ocean está dentro de un resort de lujo, el Vila Vita Parc. (Cortesía)
El Ocean está dentro de un resort de lujo, el Vila Vita Parc. (Cortesía)

Brillan el satay de los snacks (espetada), el Alentejo olive, el xerém (a base de sémola de maíz), la ostra Moinho dos Ilhéus y el pulpo feijoada. Aviso a navegantes: las vistas sobre el Atlántico son espectaculares. Y luego están los cristales colgantes de Murano...

Dónde: R. Anneliese Pohl, Porches. El Algarve (Portugal).

3. Cantabria: cocina 'honesta' y la playa de Somo

Vivimos tiempos tan confusos que hasta la cocina tiene la necesidad de proclamarse 'honesta'. Lo hace la del chef cántabro Álex Ortiz desde Pan de Cuco, a solo veinte minutitos de Santander, en Suesa, envuelto por la naturaleza y muy cerquita de las adorables playas de Somo y Langre. A Ortiz le debemos la reinvención de clásicos como la ensaladilla rusa o la tortilla guisada con salsa de callos, además de su particular homenaje al típico arroz con pitu de caleya, gloria gastronómica asturiana: su arroz con pollo picasuelos. Y por supuesto, el habernos puesto rumbo al Norte, que siempre es un placer.

Un rinconcito de Pan de Cuco. (Cortesía)
Un rinconcito de Pan de Cuco. (Cortesía)

Más cosas del restaurante: tiene dos terrazas, una acristalada y otra al aire libre; su carta es asequible (el precio medio ronda los 30 euros), rinde culto a los productos de proximidad y debe el interiorismo al estudio de arquitectura madrileño Zooco. El homenaje a la tierruca está servido.

Dónde: Calabazas, 17. Suesa (Cantabria).

4. Bilbao: cocina vasca apta para celiacos

En Bilbao, comerás bien. Es lo que tiene el País Vasco. Pero si ya te metes, tal cual, en La Despensa & El Atelier de Etxanobe, la experiencia será mayúscula. Incluso si eres celiaco, porque el 90% de su carta es sin gluten. Dentro ya, se trata de estar atento con todos los sentidos a los 13 pases que forman su menú degustación, firmado por Fernando Canales y Mikel Población. ¿El plato estrella? Sopa de pescado, hecha con pan gluten free, pero hay también kokotxa a la brasa con ajo y guindilla, chicharro marinado con vaiinilla, pichón para comer con las manos o lasaña fría de anchoas en sopa de tomate.

El Atelier de Etxanobe, otro motivo para viajar a Bilbao. (Cortesía)
El Atelier de Etxanobe, otro motivo para viajar a Bilbao. (Cortesía)

Se te olvidará hasta que estabas deseando ir al Guggenheim. De postre, entre otros, capricho de flores, hinojo, frambuesa y tomate. Como si fuera la primavera… Que sepas que este Atelier tiene una estrella Michelin y dos soles Repsol, y que la Despensa es la sala de juegos (arriba la creatividad) de sus chefs.

Dónde: C/ Juan Ajuriaguerra, 8. Bilbao.

5. Valencia: azotea guay con mixólogo de lujo

El rincón donde se sirven los cócteles en el NH Collection Colón de Valencia. (Cortesía)
El rincón donde se sirven los cócteles en el NH Collection Colón de Valencia. (Cortesía)

Se trata concretamente de la Green Rooftop, en lo más alto del recién inaugurado hotel boutique NH Collection Valencia Colón, donde vive la tentación, séptima planta. Aquí, en este espacio, hermano del restaurante Sonata 32 (no hay que perderse su menú mediterráneo, con arroz marinero de sepieta y ortiguillas) y la coctelería Caraacara, es donde se sirven los cócteles que llevan la firma del alabadísimo mixólogo Diego Cabrera (un Orange Blossom o la Paloma) y donde se puede asistir al impagable espectáculo del atardecer. Te gustará saber, además, que están alojados en un edificio de finales del XIX y que su interiorismo tiene el sello inconfundible de Lorenzo Castillo, con un estilo colonial muy british.

Dónde: Carrer de Colón, 32. Valencia.

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