Logo El Confidencial
LA CIUDAD DE LOS SEIS PUENTES

Nave Nove y otras 7 razones para ir a Oporto, el segundo hogar de Carbonero y Casillas

La ciudad portuguesa se ha convertido en la residencia de la periodista y el futbolista en los últimos 4 años. Allí se sienten como en casa, por algo será...

Foto: Los cocineros de Nave Nove en Oporto. (Cortesía)
Los cocineros de Nave Nove en Oporto. (Cortesía)

Nave Nove es el nombre elegido por un nutrido grupo de chefs (hasta 22) con un denominador común: todos son gallegos, todos tienen restaurante en Galicia y todos sienten auténtica devoción por los productos de su tierra. Y con esa premisa (y unas poderosas razones trasladadas a los platos) se han propuesto conquistar Oporto, la ciudad partida por el Duero y que se ha convertido en los últimos tres años en el nuevo hogar de Iker Casillas y Sara Carbonero.

Aunque el portero y la periodista se trasladaron a la ciudad portuguesa por exigencias del guion (el guardameta fue fichado por el club de fútbol de la ciudad), lo cierto es que se han acomodado perfectamente en esta urbe de apenas trescientos mil habitantes cuyo casco histórico fue nombrado Patrimonio de la Humanidad en 1996 y que en los últimos años se ha puesto muy de moda. Y no es para menos... Los últimos en sucumbir a sus encantos (aunque el amor es mutuo) han sido los integrantes de este equipo de 'cociñeiros galegos' que acaba de abrir las puertas de un restaurante tan efímero como suculento.

1. Nave Nove

Los números de Grupo Nove marean: este colectivo culinario formado por 22 chefs suma en total 8 estrellas Michelin y 20 soles Repsol. Hasta aquí, numerología; ahora, creación. Un buen día pensaron que sería una gran idea aunar esfuerzos, alinear ideas y remar todos juntos. Como ordenar las mentes de tanto genio en los fogones era complicado, encargaron a un pequeño comité de 'sabios' para que dieran un poco de orden y mesura a todas esas creatividades gastronómicas, un equipo de cocina independiente, que no ha elaborado las recetas sino que las ha interpretado de manera que, en ningún momento, se pueda reconocer la mano de ninguno de los cocineros. Y así nació un menú que propone un viaje gastronómico por la Galicia atlántica.

La propuesta de Nave Nove consta de nueve pasos (un aperitivo, dos entrantes, dos pescados, dos carnes y dos postres) y en palabras de uno de los integrantes del grupo propone "un paseo por Galicia que parte de sus productos y su recetario tradicional, adaptado con ojos de modernidad; un paseo por la Galicia de hoy en pequeños bocados”.

De la 'seguridad' que otorgan los bivalvos al salpicón en crudo de bogavante o el repollo con setas de otoño y castaña, tanto la presentación de los platos como el desarrollo del menú es sencillo (que no simple) y equilibrado; o como ellos la definen, “una cocina emocional y creativa”.

Como restaurante pop up que es, hay una fecha de caducidad: Nave Nove estará hasta el 17 de noviembre en Oporto, en el hotel Carrís Porto Ribeira ubicado en la rua do Infante D. Henrique 1.

Entrada al restaurante Nave Nove, junto al Duero. (Cortesía)
Entrada al restaurante Nave Nove, junto al Duero. (Cortesía)

2. Los puentes sobre el Douro

Un ciudad con río es una ciudad de puentes: le pasa a Londres, le ocurre a París y Oporto no iba a ser menos. No en vano muchos la llaman la ciudad de los seis puentes. El de Don Luis I, es sin duda el más conocido (una construcción de 385 metros diseñada por un discípulo de Gustave Eiffel) y uno de los lugares favoritos para la foto oficial. Por su parte superior, el uso es exclusivo para peatones y para el metro ligero, y por abajo, el tráfico rodado. Del resto (el puente de Arrábida, el de Freixo, el del infante don Enrique...), el de María Pía te recordará al de Don Luis por ser obra del mismo equipo de arquitectos que construyeron la famosa torre parisina.

El puente de don Luis. (VA)
El puente de don Luis. (VA)

3. El río, el mar, el agua

El Duero es la arteria principal de la ciudad de Oporto y también la frontera hidrográfica con la ciudad de Gaia, situada justo en frente y, aunque pertenece al mismo distrito que él, son ciudades distintas. Un viaje por el río en barco nos dará una idea de esta peculiaridad y además nos permitirá ver con perspectiva la estampa de las dos orillas, postal oficial, sobre todo en el caso de Oporto: esas fachadas coloridas, la posición escalonada de las viviendas, el legado histórico... Río arriba, río abajo se entiende mejor la historia de la ciudad y se admira en su conjunto la riqueza arquitectónica. Carne de selfies.

Vista de Oporto desde el agua. (VA)
Vista de Oporto desde el agua. (VA)

4. Moverse, perderse, encontrarse

Un paseo a pie es la mejor manera (también la más agotadora) de conocer el centro histórico de Oporto que se extiende desde la orilla de Duero colina arriba. Es cansada, sí, pero no cansina: sus callejuelas estrechas, el peso de la historia (catedral, torre de los Clérigos, rua Santa Catarina, calle de las Flores, barrio Do Barredo...) y ese aire de decadencia que ofrece la ciudad con muchos de sus edificios completamente abandonados ofrecen una estampa única. Aunque en los últimos años la ciudad ha puesto en marcha políticas para recuperar esos edificios semi en ruinas, al visitante le ofrece una estampa entre lo moderno y lo vintage único. Perderse es gratificante, aunque la orografía (cuesta arriba, cuesta abajo) puede acabar en agujetas. A esto súmale metro, buses, teleférico, funicular, barco... Y cuando te de la fatiga, busca algún café escondido, que los hay...

5. El arte urbano

Paseando por la ciudad salen a tu encuentro pequeñas obras de arte en formato mural, grafiti o instalación: desde las viejas cajas de la luz reconvertidas en piezas pictóricas de la calle de las Flores a una pieza gigantesca junto al puente de Don Luis (en su parte alta) obra de Frederico Draw o el gigantesco 'Half Rabbit' (en la vecina Gaia), una pieza del artista Bordallo II.

 Dos ejemplos de arte urbano. (VA)
Dos ejemplos de arte urbano. (VA)

6. El vino, claro

De Oporto dicen que es la ciudad con más alcohol por metro cuadrado del mundo. Cuesta creer, sobre todo si has estado en muchas ciudades españolas donde cada dos pasos hay una taberna, un bar, un café, una gastroteca, una tasca... Pero tiene truco. Al otro lado del Duero, en la zona de Gaia se encuentran las bodegas de algunas de las marcas de vino más famosas de la ciudad lusa. Dentro, enormes barricas de madera en las que duermen millones de litros de vino esperando su momento. Conscientes de lo importante del producto y el reclamo turístico que supone, los oporteños han convertido las bodegas en auténticos museos enológicos con las más modernas instalaciones y proyecciones que explican la historia del 'vinho do Porto'. Por cierto, si te estás preguntando por qué todas las bodegas están en esa orilla del río..., sí, era un tema de impuestos.

7. La magia de Harry Potter

La escritora de la célebre saga del aprendiz de mago, J. K. Rowling, vivió en esta ciudad en los años 90. Y algo le debió de quedar de lo que vio y vivió porque existen reminiscencias de la ciudad portuguesa en la novela de la inglesa: por ejemplo, los uniformes de Hogwarts se inspiran en los de los universitarios de la ciudad y parte de la inspiración para la novela la pudo encontrar la escritora en el histórico Café Majestic, en el que pasaba muchas horas, según algunos, trabajando en la primera entrega 'Harry Potter y la piedra filosofal'.

 Librería Lello. (IG)
Librería Lello. (IG)

Pero sin duda el lugar más visitado es la librería Lello, un calco de la Fleury y Bott, en la que los jóvenes brujos compran sus libros de magia. O mejor dicho, la del cine copia a la real. Y aunque Harry nunca estuvo aquí y ninguna escena del filme fue rodada en esta localización, cada día unas 3.000 personas entran visitarla. Aunque hasta hace un año se podía entrar gratis tras soportar una cola interminable, ahora se cobra 3 euros deducibles en la compra de un libro (no necesariamente de Harry, claro).

8. Los barrios

Oporto, como todas las urbes más o menos grandes, es una ciudad de barrios, y no es lo mismo Foz que Boavista: el primero es una antigua zona de pescadores reconvertida en área chic y la segunda es el barrio más moderno de Oporto, donde se concentran gran número de comercios, hoteles y restaurantes, además de uno de los edificios más modernos de la ciudad: la Casa de la Música, obra de Rem Koolhaas. Foz es también el barrio residencial para muchos empresarios y jugadores del Oporto: aquí tienen su casa Iker y Sara y es muy fácil verles caminando por el paseo que va en paralelo a la playa o en el Porto City Park, disfrutando de un día de pícnic con los niños.

Ocio

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios