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AMOR A LA NATURALEZA

Frigiliana y otros rincones de España (muy eco) que María Esteve elige para desconectar

Hemos encontrado a la hija de Pepa Flores en este bello pueblo de la Axarquía, pero también en parajes idílicos de la sierra madrileña. En las Cárcavas de Patones o en Boadilla. ¿Te vienes?

Foto: María Esteve, en Frigiliana. (Instagram @maria_esteve_flores)
María Esteve, en Frigiliana. (Instagram @maria_esteve_flores)

Nos gustan los lugares que María Esteve escoge para sus escapadas, rumbo a la naturaleza casi siempre. Por eso, hemos decidido seguirle los pasos, que nos han llevado a Frigiliana, en Málaga; a Riofrío, en la vecina Granada, y muchos rincones idílicos del otro Madrid, el de los ríos, los prados, los pinares y los pájaros carpinteros. De Aranjuez a Patones, pasando por Boadilla. Esta ruta es, cómo no, de cine.

Frigiliana, el pueblo ideal

María Esteve está enamorada de este pueblo de la Axarquía y nosotros también. Será por el trazado irregular de sus calles, sus recovecos, la blancura de sus fachadas, que sus habitantes se afanan en cuidar como si la vida (y el turismo) les fuera en ello, las muchas flores, el recuerdo de esas islas griegas que brotan como homenaje a Afrodita en el Egeo o la visión de África en los días claros, casi ninguno (la calima manda). Lo cierto es que Frigiliana tiene todo lo que buscaban los viajeros antiguos, los románticos, todavía es como fue, más o menos.

Parece anclada en el tiempo, a pesar de que está a solo seis kilómetros de la turística Nerja, donde se hallan las famosas cuevas y donde el verano es más que en ningún otro sitio azul. Aquí hay aguacates, mangos, aceite de oliva, miel de caña (atención a su ingenio, del siglo XVI) y un muy alabado y buscado vino moscatel. Piérdete por el Barribarto, el Zacatín, el callejón del Peñón… Alójate en la Posada Morisca y no te pierdas su Festival de las 3 Culturas (en agosto).

Las Cárcavas de Patones, pura magia

Si pensamos en un paisaje encantado, enseguida nos vienen a la cabeza Cuenca y su ciudad ídem, el Torcal de Antequera, las Médulas de El Bierzo (León) o las Bardenas Reales, en Navarra, cada uno a su manera, pero a la actriz la hemos sorprendido, vía Instagram, en otro que también lo es y que está a un tiro de piedra de Madrid capital. Se trata de las Cárcavas de Patones, un telón de fondo pintado de rojo por las arcillas y con formaciones que se asemejan a chimeneas que dicen ser de hadas, componiendo desde luego un escenario de cuento.

Son los caprichos de la erosión. Para llegar a ellas tienes que situarte en el Pontón de la Oliva, una presa en desuso ubicada entre las provincias de Madrid y Guadalajara, que se construyó en 1857, desde donde sale el camino en dirección noreste. El lugar te sorprenderá. Lo decíamos: es mágico.

Riofrío, río, truchas, esturiones y... ¡caviar!

Un vistazo por el Instagram de María Esteve lo deja claro: a ella lo que le gusta es la naturaleza. Otro de sus destinos más recientes ha sido Riofrío, que pertenece al municipio de Loja, en Granada, y es famoso -ojo al dato- por ser criadero de truchas y esturiones. De hecho, la piscifactoría Sierra Nevada produce caviar beluga con métodos ecológicos, conocido en el mundo entero (no es un farol). Pero lo que nos interesa ahora son sus espacios verdes, uno de los cuales, el Nacimiento de Riofrío, fue nombrado el pasado año monumento natural, junto al de los Infiernos, también en Loja.

Este río Frío vierte sus aguas en el arroyo Salado y desemboca en el poético Genil, y su espectacularidad viene por la fuerza de su acuífero, el causante de que este sea un ecosistema único, con corrientes subterráneas que mantienen las aguas a temperatura constante. Y por tanto, un paraíso para aves, anfibios, mamíferos. A su paso encontrarás también grandes higueras. Aquí, además, te espera un hotel excepcional, La Bobadilla, rodeado de árboles, que es todo un pueblo andaluz, con columnas y ventanas mudéjares, practica el slow travel y presume de restaurantes, La Finca y el Cortijo.

Aranjuez, un sitio muy real

¿Qué podemos decir de Aranjuez? Que es un sitio real como ninguno, así lo nombró Felipe II en 1560 (Real Sitio), aquí se alzan el Palacio Real y sus jardines; que está atravesado por los ríos Tajo y Jarama, que en sus huertas crecen las fresas, que da nombre a una de las más renombradas composiciones musicales (el 'Concierto de Aranjuez') y a uno de los motines que quedaron para la historia (aquel de 1808, que puso en el trono a Fernando VII), que su paisaje es además cultural y que sus ríos, a los que hay que sumar el también afluente Tajuña, han labrado anchos valles y dibujado meandros, donde crecen los olmos, los fresnos, los chopos, los sauces y los plataneros, pero también los cipreses, los olivos y las encinas.

Presa del Pradillo, un retiro idílico

Esto es la Sierra Norte de Madrid, Rascafría, para ser más exactos, a donde también se escapa María Esteve, paraíso de andarines y amantes de la naturaleza. Hay que plantarse en el monasterio de El Paular y tomar la carretera que va hacia el Puerto de Cotos, para llegar al área recreativa La Isla, desde donde se toma un camino que remonta el río Lozoya, que es el que nos llevará hasta la presa de Pradillo, un salto de agua que proporcionó energía en tiempos a la antigua fábrica de luz. Tras la impetuosa cascada, el remanso de las aguas del embalse rodeado de pinos y praderas. Es el Alto Valle del Lozoya, un retiro idílico. En total, una ruta circular de 11 km que puede hacerse fácilmente en cuatro horas y media.

Boadilla del Monte, un corredor ecológico

Más naturaleza y sin salir de Madrid. Ahora toca el río Guadarrama, al oeste de la comunidad autónoma, una zona de gran diversidad ambiental cruzada por mil arroyos, el Calabozo, el Prado Grande, Las Pueblas, Los Pastores…, donde abundan los pinos, las encinas, los robles y los fresnos. Es el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama. El Monte de Boadilla está a solo 15 km de la capital y es, que lo sepas, un importante corredor ecológico que la rodea de oeste a norte y del que forman parte también la Casa de Campo, el Monte del Pilar, el del Pardo o el Soto de Viñuelas. Una de las rutas por este monte es la de la Fauna, que es circular, se extiende a lo largo de 8,2 km y sale del Cerro de la Mira (carretera M-513 de Boadilla a Pozuelo) para adentrarse en los pinares y dehesas de encinas.

¿Otro regalo? El Palacio del Infante don Luis, neoclásico del siglo XVIII, donde se han rodado películas como 'Las brujas de Zugarramurdi' (2013), de Álex de la Iglesia, o 'Los fantasmas de Goya' (2006), de Milos Forman, y donde se alojó el mismísimo pintor de Fuendetodos, lo que siempre añade emoción. En sus jardines hay tilos de Holanda y cipreses de la Toscana, que se suman a sus más de 10.000 bojes. Por los alrededores verás (y oirás) pájaros carpinteros, carboneros, milanos, cigüeñas y urracas. Un lujo.

Ocio
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