Es noticia
Menú
Este castillo parece un decorado de película: se puede dormir en él y está a una hora de Madrid
  1. Estilo
  2. Ocio
CULTURA

Este castillo parece un decorado de película: se puede dormir en él y está a una hora de Madrid

La localidad de Sigüenza completa la visita con su casco medieval, repleto de casonas blasonadas y calles empedradas que invitan a perderse

Foto: El castillo de Sigüenza también cuenta con su leyenda. (Cortesía/Paradores Nacionales)
El castillo de Sigüenza también cuenta con su leyenda. (Cortesía/Paradores Nacionales)

Apenas sesenta minutos separan a Madrid de uno de los enclaves más singulares de Castilla-La Mancha: el castillo de Sigüenza, hoy convertido en Parador Nacional. Su silueta, coronando la colina que domina la localidad guadalajareña, recuerda a un escenario de cine medieval. No es casualidad que muchos viajeros lo describan como un decorado de película, con murallas robustas, salones artesonados y pasillos en penumbra que parecen susurrar historias del pasado.

El edificio, de origen medieval, fue adaptado en 1976 para acoger huéspedes sin perder su esencia histórica. En la actualidad dispone de 159 plazas, un número limitado para la magnitud de la fortaleza, lo que garantiza una estancia tranquila y exclusiva. Las habitaciones mantienen el aire regio: muebles de maderas oscuras, camas con dosel y baúles antiguos que evocan tiempos de caballeros.

Los elementos modernos, como la calefacción o los frigoríficos, se ocultan tras celosías de madera para no romper la atmósfera. Uno de los atractivos más comentados es la presencia de un supuesto huésped eterno: el fantasma de doña Blanca de Borbón, noble malograda que habría encontrado un trágico final entre estos muros. Pasear de noche por los pasillos abovedados, entre rumores de cadenas y sollozos, es parte de la experiencia que envuelve a este Parador de leyenda.

El conjunto se articula en torno a un patio central con fuente de piedra y jardines geométricos, donde los huéspedes disfrutan tanto de una copa al atardecer como de la contemplación del cielo estrellado de la meseta. En las zonas comunes no faltan las armaduras medievales que despiertan la curiosidad de los más jóvenes y los móviles de los más activos en redes sociales.

TE PUEDE INTERESAR

Entre los rincones más singulares destaca el Salón del Trono, donde antaño los obispos impartían justicia. Hoy, el viajero puede simplemente sentarse junto a la chimenea y dejarse impresionar por dos tapices flamencos atribuidos a la escuela de Rubens.

La localidad de Sigüenza, reconocida por la Organización Mundial del Turismo como uno de los mejores destinos rurales del planeta en 2023, completa la visita con su casco medieval, repleto de casonas blasonadas y calles empedradas que invitan a perderse. Dormir en su castillo no solo es posible: es un viaje directo a otra época.

Apenas sesenta minutos separan a Madrid de uno de los enclaves más singulares de Castilla-La Mancha: el castillo de Sigüenza, hoy convertido en Parador Nacional. Su silueta, coronando la colina que domina la localidad guadalajareña, recuerda a un escenario de cine medieval. No es casualidad que muchos viajeros lo describan como un decorado de película, con murallas robustas, salones artesonados y pasillos en penumbra que parecen susurrar historias del pasado.

Viajes en familia Viajes
El redactor recomienda