A solo hora y media de Madrid se esconde un paraje natural que parece sacado de un cuento ilustrado. El Hayedo de Montejo, en la Sierra Norte, se convierte cada otoño en uno de los destinos más mágicos para quienes buscan disfrutar de la naturaleza teñida de ocres, rojos y dorados. No en vano, este bosque es uno de los hayedos más meridionales de Europa y desde 2017 forma parte del Patrimonio Natural de la Humanidad de la UNESCO.
El acceso, sin embargo, está regulado para preservar su delicado ecosistema. Para visitarlo es necesario reservar un pase gratuito a través del portal de la Comunidad de Madrid o en el Centro de Recursos e Información de Montejo de la Sierra. Los grupos son guiados por educadores ambientales, que explican las peculiaridades de este enclave y ayudan a comprender su enorme valor natural.
Existen varias rutas de distinta duración y dificultad, adaptadas a familias con niños, senderistas experimentados o personas que simplemente buscan un paseo tranquilo entre árboles monumentales. Durante el otoño, los itinerarios suelen estar muy demandados, por lo que conviene planificar la visita con antelación.
Además del propio bosque, la escapada puede completarse con un recorrido por los pueblos cercanos, como Montejo de la Sierra, Horcajuelo o Prádena del Rincón, todos ellos con encanto rural y una gastronomía de montaña que invita a reponer fuerzas tras la caminata.
A solo hora y media de Madrid se esconde un paraje natural que parece sacado de un cuento ilustrado. El Hayedo de Montejo, en la Sierra Norte, se convierte cada otoño en uno de los destinos más mágicos para quienes buscan disfrutar de la naturaleza teñida de ocres, rojos y dorados. No en vano, este bosque es uno de los hayedos más meridionales de Europa y desde 2017 forma parte del Patrimonio Natural de la Humanidad de la UNESCO.