De Porrúa a Lastres: los pueblos galardonados de Asturias son la mejor escapada rural este otoño
Hay lugares que conquistan sin hacer ruido: rincones donde el tiempo se ralentiza y la vida sabe a autenticidad. Estos pueblos asturianos son el plan perfecto para una escapada
El pueblo de Lastres fue homenajeado en el 2010. (Turismo de Asturias)
Asturiases un mapa de lugares que se sienten, que huelen a hierba húmeda y suenan a campanas. Tras la visita de la Familia Real a Valdesoto, Pueblo Ejemplar 2025, muchos han vuelto a poner el foco en esos destinos que representan lo mejor del espíritu asturiano. Pequeños pueblos que han sabido preservar la memoria colectiva, el trabajo vecinal y el amor por su paisaje. Y ahora que el otoño lo pinta todo de cobre y niebla, no hay mejor momento para descubrirlos.
El primero de ellos está aún en celebración. Valdesoto, en Siero, reconocido en 2025, es un ejemplo vivo de unión vecinal: más de 30 asociaciones trabajan para mantener su patrimonio, proteger el entorno y recuperar tradiciones tan singulares como 'Les Carroces' o los 'Sidros y Comedies'. Sus rutas entre prados y caserías lo convierten en un refugio perfecto cuando se busca naturaleza sin artificios.
Si avanzamos hacia el oriente, el pueblo de Porrúa (Llanes) —galardonado en el año 2005— mantiene ese encanto rural donde el tiempo se pronuncia con acento pausado. Calles de piedra, hórreos impecables y una vida comunitaria que late fuerte. Allí se encuentra el Museo Etnográfico del Oriente de Asturias, un imprescindible para comprender cómo se vivía —y se vive— en la Asturias campesina. Después, basta un paseo hasta la costa para reencontrarse con el mar Cantábrico en su versión más salvaje.
En la costa oriental se alza también Lastres, Premio al Pueblo Ejemplar 2010, uno de esos balcones privilegiados que asoman al Cantábrico. Sus casas blancas colgando del acantilado, sus cuestas empinadas y su puerto pesquero forman una postal perfecta. Es de esos lugares donde se entiende de verdad qué significa la palabra marinero.
Y si lo que se desea es naturaleza extrema con acento astur, Santa María del Puertu (Somiedo), reconocido en 2021, es el lugar. Brañas, pastos de altura, tejados de paja típica —los teitos— y una convivencia histórica con el ganado que se mantiene intacta. Un paisaje que emociona en silencio.
Asiegu, Pueblo Ejemplar de Asturias. (EFE)
Estos pueblos no solo comparten un premio: comparten una forma de vivir y de cuidar lo que importa. Tradición, paisaje, comunidad. Historias que merecen ser escuchadas y caminos que piden ser recorridos.
Asturiases un mapa de lugares que se sienten, que huelen a hierba húmeda y suenan a campanas. Tras la visita de la Familia Real a Valdesoto, Pueblo Ejemplar 2025, muchos han vuelto a poner el foco en esos destinos que representan lo mejor del espíritu asturiano. Pequeños pueblos que han sabido preservar la memoria colectiva, el trabajo vecinal y el amor por su paisaje. Y ahora que el otoño lo pinta todo de cobre y niebla, no hay mejor momento para descubrirlos.