Centollada galáctica en A Coruña, cabañas alpinas en Madrid y lujo asiático en Alicante: planazos para enamorados listos
San Valentín, sin flores ni tópicos: centollo gallego con Manuel Costiña, plan total en Amós by Jesús Sánchez en el Rosewood Villa Magna y escapada al lujo en clave tailandés en el Asia Gardens de Alicante. Love is in the air
Un buen centollo es una gran declaración de amor; en Retiro da Costiña lo tienen más que claro. (Cortesía)
Para nosotros, este es el regalo más redondo por San Valentín que podrían hacernos: el pack centollo gallego en las Villas de Costiña que firma nuestro querido Manuel Costiña —dos estrellas y dos soles—, superchef de Retiro da Costiña. La experiencia se ofrece solo en servicio de cena y está disponible hasta el 15 de marzo. Pensado para mínimo dos personas, incluye cena, noche de alojamiento en una de las villas y desayuno gastronómico de diez pases: intimidad, calma y atención personalizada.
El eje del menú es un centollo trabajado con criterio de temporada y mano quirúrgica. Costiña lo sirve desde finales de enero hasta el 15 de marzo, cuando el animal está “lleno” tras la muda y con el caparazón ya endurecido. Selecciona solo machos por un sabor más limpio y carne firme, y prioriza ejemplares de Lira, Portocubelo y Carnota. El grosor del caparazón manda: indica madurez, jugos internos y marca el punto de cocción, ajustado a peso y dureza.
Manuel Costiña en acción. (Cortesía)
Ahí entra la técnica: antes de cocerlo, el centollo se “relaja” 40 minutos boca arriba y el chef sopla suavemente en la boca para inmovilizarlo sin estrés. Se cuece en olla amplia —para evitar roturas que diluyan jugos—, con agua de mar o salinidad equivalente, sin aromáticos, y se introduce boca arriba con el agua ya hirviendo. Luego llega la “cirugía”: extracción limpia sin restos de cáscara, emulsión en su propia concha —sin limón, pan ni líquidos— y degustación pautada de seis jugosidades y tres sabores, armonizada con Taittinger Brut.
Las Villas de Costiña completan el plan perfecto. Avda. de Santiago, 12, Santa Comba, A Coruña. (Cortesía)
El amor según Amós y el Villa Magna en Madrid
Si la idea es celebrarlo sin prisas y con nivel, Rosewood Villa Magna arma una programación que mezcla alta gastronomía, coctelería, bienestar y planes para compartir bajo el sello “Only at Rosewood”. Hay opciones para una cena romántica clásica, pero también para quien prefiera algo menos convencional.
El eje gastronómico lo marca Amós, el restaurante de Jesús Sánchez, con un menú especial disponible el 14 de febrero (mediodía y noche) y el 15 a mediodía. Arranca con vermut de fresas con pétalos de rosa y pasa por la ostra con escabeche de remolacha, el matrimonio de anchoa y bocarte, ensaladilla de mariscos, merluza en salsa verde de codium, pularda rellena y un postre de chocolate con corazón cremoso. Se acompaña con una copa de Mestres Coquet Gran Reserva Brut Nature.
Rosewood Villa Magna. Paseo de la Castellana, 22, Madrid. (Cortesía)
Para un ambiente más íntimo, El Chalet, inspirado en cabañas alpinas, propone un menú cálido —fondue, sopa de cebolla y trufa, patata asada con caviar— en turnos nocturnos muy acotados. Y, si apetece romper el guion, Non Valentine’s Night en Las Brasas de Castellana suma estaciones gastronómicas, DJ y cócteles. El resto del plan se completa con detalles: postre corazón en Flor y Nata, cóctel Don’s Amor en Tarde.O y, como broche, el ritual para parejas en Sense, A Rosewood Spa, con hidroterapia, masaje a medida y cócteles inspirados en los aceites elegidos.
Lujo asiático bajo el sol de Alicante
El tercer plan cambia de registro: escapada a Asia Gardens Hotel & Thai Spa, en Sierra Cortina (Finestrat, Alicante), cerca de Benidorm y del Mediterráneo. El hotel, miembro de The Leading Hotels of the World y distinguido como Mejor Hotel de España 2024 en los World Travel Awards, apuesta por el “efecto viaje” sin salir de España: estética de inspiración balinesa, piscinas tipo infinity (algunas climatizadas) y jardines tropicales con hibiscus y lagos con peces koi.
La propuesta está pensada para parejas que buscan calma, con zonas solo para adultos como la piscina Caras de Angkor, el restaurante In Black y el Thai Spa. En el spa, la experiencia se apoya en la tradición tailandesa, con masajistas formados en el templo Wat Po y tratamientos como el Nuad Thai o masajes balineses con aceites esenciales, rematados con desconexión en la piscina interior y exterior.
Asia Gardens Hotel & Thai Spa. Rotonda del Fuego, Finestrat, Alicante. (Cortesía)
Además, hay actividades wellness incluidas —taichi, chi kung, yoga, meditación—, gimnasio y, como novedad, pistas de tenis y pádel con vistas. Para San Valentín, el resort articula un fin de semana con cena especial, detalles de bienvenida y un ambiente diseñado para celebrar en pareja, rodeado de vegetación y agua, pero a un paso de la costa.
Para nosotros, este es el regalo más redondo por San Valentín que podrían hacernos: el pack centollo gallego en las Villas de Costiña que firma nuestro querido Manuel Costiña —dos estrellas y dos soles—, superchef de Retiro da Costiña. La experiencia se ofrece solo en servicio de cena y está disponible hasta el 15 de marzo. Pensado para mínimo dos personas, incluye cena, noche de alojamiento en una de las villas y desayuno gastronómico de diez pases: intimidad, calma y atención personalizada.