Te avisa si tu corazón va mal, te ayuda a quedarte embarazada y mucho más: todo lo que un buen 'wearable' puede hacer por tu salud y no sabías
El prestigioso cardiólogo Miguel Ángel Cobos Gil, referente en salud digital, recuerda que nadie es completamente sano pasados los 20. Experto en sacarle todo el partido al Apple Watch, nos enseña a escuchar mejor nuestro corazón.
Cuidado con la hipertensión, te lo dice un buen aliado con forma de reloj inteligente. (Cortesía)
Afirma el doctor Miguel Ángel Cobos Gil, toda una eminencia en cardiología clínica y salud digital, que “nadie es completamente sano con más de 20 años”. Y como la vida araña y deja cicatrices, nada como contar con ‘wearables’ aliados que nos ayuden a leer los signos e indicios que nuestro propio cuerpo emite.
La trayectoria de Cobos Gil, doctor en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid (premio extraordinario y cum laude), se ha desarrollado principalmente en el Hospital Ramón y Cajal, residencia que ha completado con estancias en hospitales internacionales como el Hammersmith y el St George’s, en Londres, y el Massachusetts General, en Boston. Miguel Ángel es todo un referente internacional en salud digital y wearables —esencialmente el Apple Watch— aplicados a la monitorización no invasiva y la detección precoz de cambios clínicamente relevantes.
“Para que nos hagamos una idea, un paciente ingresado en una unidad coronaria no cuenta con tantos parámetros monitorizados, segundo a segundo, como los más de 50 datos biomédicos que proporciona un Apple Watch. La información sobre nosotros mismos que ofrece este reloj inteligente es la mayor en la historia de la humanidad”, señala Cobos Gil, autor de más de 150 artículos especializados y publicados en revistas internacionales de alto impacto.
Miguel Ángel Cobos Gil es toda una eminencia en cardiología clínica y salud digital. (Doctoralia)
¿El corazón? Bien, gracias
Cobos Gil nos explica, de una forma exquisitamente didáctica, cómo el Apple Watch nos ayuda cuando de nuestro corazón se trata.
Podemos activar alertas para que nos diga si tenemos la frecuencia cardiaca demasiado alta, demasiado baja o si detecta un ritmo irregular. Ese ritmo irregular puede ser una señal compatible con fibrilación auricular. Si nos salta, lo sensato es consultarlo con un médico, no sacar conclusiones por nuestra cuenta.
La función de ECG hace un electrocardiograma sencillo (de una derivación): ponemos un dedo en la corona y el reloj registra la señal eléctrica del corazón. Luego podemos guardar el resultado y enviarlo en PDF para que lo vea nuestro médico.
El Apple Watch calcula nuestra capacidad aeróbica (VO₂ máx) mientras caminamos, corremos o hacemos senderismo. Si el nivel sale bajo para nuestra edad y sexo, el reloj puede avisarnos (y, si se mantiene, vuelve a notificarlo).
Podemos compartir algunos datos con hasta cinco personas. Nosotros decidimos qué compartimos y podemos parar cuando queramos. Si la otra persona también comparte con nosotros, el reloj puede avisarnos cuando haya cambios importantes en sus tendencias.
El Apple Watch puede alertarnos de un patrón compatible con hipertensión; si activamos esa opción, el reloj analiza nuestros datos durante periodos de 30 días y nos avisa si detecta un patrón que encaja con posible hipertensión. No es una “medición puntual”: es una señal basada en tendencia.
Un reloj al servicio de la mujer
El Apple Watch nos ayuda a seguir el ciclo y a ubicar los días fértiles. Podemos llevar un registro del ciclo menstrual y activar avisos para que nos recuerde cuándo se acerca el próximo periodo o cuándo entramos en días fértiles.
El reloj nos permite registrar un embarazo y seguirlo semana a semana. Podemos marcar que estamos embarazadas para hacer seguimiento de la edad gestacional y recibir notificaciones y recomendaciones de salud a lo largo del embarazo.
El reloj puede afinar el ciclo con una estimación “a posteriori” de la ovulación. En Apple Watch Series 8 o posteriores, y en los Apple Watch Ultra, se usan datos de temperatura de la muñeca para estimar el día probable de ovulación una vez que ya ha pasado, y así mejorar las predicciones del ciclo.
El sueño soñado
El Apple Watch nos ayuda a llevar un horario de sueño y a ver cómo descansamos. Podemos marcar horarios de descanso y dormir con el reloj puesto. Luego el reloj estima cuánto tiempo pasamos en cada fase del sueño (REM, esencial y profundo) y cuándo nos hemos despertado. Al levantarnos, vemos cuánto hemos dormido y las tendencias de los últimos 14 días.
El reloj puede avisarnos si detecta señales compatibles con apnea del sueño. Las notificaciones de apnea del sueño pueden detectar alteraciones respiratorias durante la noche y avisarnos si muestran signos consistentes con apnea del sueño moderada a grave. Si no tenemos diagnóstico, lo recomendable es consultarlo con un especialista.
Podemos ver una “nota” del descanso (de 0 a 100). Con la función de 'Calidad del sueño' el Apple Watch nos da una puntuación basada en la duración del sueño, lo regular que ha sido nuestro horario y cuánto tiempo hemos estado despiertos durante la noche. Además, incluye un desglose para entender qué mejorar.
El Apple Watch nos muestra nuestras constantes nocturnas y nos avisa si algo se sale de nuestro rango. En la app ‘Constantes vitales’ podemos revisar métricas como frecuencia cardiaca, respiratoria, temperatura de la muñeca, oxígeno en sangre y duración del sueño. El reloj aprende nuestro rango habitual y, si varias métricas se salen a la vez, puede avisarnos con posibles explicaciones —por ejemplo, medicación, cambios de altitud o enfermedad—.
En primera línea de la salud auditiva
Los AirPods pueden ayudarnos a proteger el oído en entornos ruidosos. La función de Protección Auditiva baja el nivel del sonido ambiente en sitios con mucho ruido (hasta 110 dBA), reduciendo sobre todo los picos fuertes e intermitentes.
Podemos hacernos una prueba de audición con AirPods Pro. Con AirPods Pro 2 o AirPods Pro 3 podemos hacer un test que detecte si hay posible pérdida auditiva y nos muestre cómo oímos distintas frecuencias. Al final vemos resultados y recomendaciones de siguientes pasos.
Podemos “personalizar” el sonido como si fuera un audífono (aún no disponible en España). La función Audífono ajusta el audio según los resultados del test o un audiograma de un profesional. Está pensada para mayores de 18 con pérdida auditiva leve o moderada.
Afirma el doctor Miguel Ángel Cobos Gil, toda una eminencia en cardiología clínica y salud digital, que “nadie es completamente sano con más de 20 años”. Y como la vida araña y deja cicatrices, nada como contar con ‘wearables’ aliados que nos ayuden a leer los signos e indicios que nuestro propio cuerpo emite.