Silvia Abascal regresa al Festival de Málaga: "Siempre vuelvo a esta ciudad con cariño, no con trauma"
La actriz ha vivido en el certamen momentos muy importantes, como su premio por 'La Dama Boba', de la que se cumplen dos décadas, o el ictus que sufrió hace quince. Hablamos con ella de su carrera y de sus proyectos
La actriz, en la alfombra roja del certamen. (Gtres)
Los buenos actores no tienen porqué ser buenas personas o tener un brillo más allá del que muestran en el escenario o ante la cámara. Silvia Abascal no solo es una de las grandes de nuestra industria (de ‘La dama boba’ a ‘Don Juan’ pasando por ‘La fuente amarilla’ o la obra ‘Días de vino y rosas’, su carrera es tan diversa como ejemplar), sino que cuesta encontrar a alguien que no la considere una buena persona, además de una conversadora brillante y reflexiva.
Cuando nos la encontramos en el Festival de Málaga que finalizó este sábado, no podemos evitar recordar que aquí ganó la Biznaga de Plata por aquella ‘Dama Boba’ de Lope de Vega llevada a la gran pantalla por Manuel (o ‘Manolo’, como ella lo llama) Iborra, o que aquí fue también donde el 2 de abril de 2011 sufrió un ictus que cambió su forma de ver la vida y dio lugar a ese libro crónica llamado ‘Todo un viaje’. Una obra literaria que debería ser de lectura obligada para cualquiera que haya pasado por un proceso similar.
Silvia Abascal en la alfombra roja de Málaga, esta semana. (Gtres)
Desde que fue aquella niña que trabajó en el ‘Un, dos, tres’ de Chicho Ibáñez Serrador a la adulta que hoy homenajea a la añorada Verónica Forqué en sus redes sociales con canciones de Leonard Cohen (guiño a la película que compartieron, ‘El tiempo de la felicidad’, además de la icónica serie ‘Pepa y Pepe’), Silvia Abascal ha mostrado una coherencia laboral y personal a prueba de bombas.
Del tema de actualidad (las influencers en las alfombras rojas de cine), de sus inicios profesionales o de ‘Entre Tierras’, a la que se incorpora en su segunda temporada, hablamos en una Málaga que para ella siempre tendrá un significado especial.
P. Además de ‘Entre Tierras’ también estás aquí celebrando un aniversario, el de ‘La Dama Boba’, con la que ganaste la Biznaga de Plata.
R. Cumple 20 años, fue en 2006. En ‘Diario sur’ se hizo un encuentro, una conferencia con motivo de los 20 años de la Biznaga de Plata. No me lo puedo creer.
Con Verónica Forqué en 'La Dama Boba'. (RTVE))
P. Da vértigo que el tiempo pase tan deprisa, ¿no?
R. Para mí, últimamente, siempre es así. Con todo el mundo que me encuentro comentamos que trabajamos hace 20 años, hace 25, hace 30. Yo ya llevo en esto mucho tiempo.
P. ¿Cómo recuerdas tus inicios? Por ejemplo aquella Clarita de ‘Pepa y Pepe’ que fue un referente para todos los que nos sentíamos diferentes…
R. Fenomenal y con mucho cariño por Tito (Valverde), por Vero (Forqué), por María (Adánez) y por todo el equipo. Era un lujo porque teníamos una semana entera para hacer cada capítulo. Y eso que básicamente se hacía en el mismo decorado y no dejaba de ser una sitcom. Había tramas que no podríamos hacer hoy en día.
La familia de 'Pepa y Pepe' con Silvia Abascal a la derecha. (RTVE)
P. Sin embargo, su humor ha envejecido muy bien…
R. No la he vuelto a ver pero probablemente podría hacerlo. Lo pasábamos muy bien. A veces me daban ataques de risa y Manolo Iborra lo dejaba en el montaje final. Yo creo que el secreto es que solo hicimos una temporada y nunca llegó a quemarse.
P. Estás aquí para presentar la segunda temporada de ‘Entre Tierras’. Los actores de cine miraban con condescendencia a los que hacían televisión y eso ha cambiado, ¿no crees?
R. Desde luego que eso es positivo. Ahora hay mucho actor que está deseando pillar una buena serie, porque hay series muy interesantes. Yo siempre lo digo que no todo teatro es sagrado y no todo guión cinematográfico es bueno. La tele antes, cuando se despreciaba, se consideraba como de segunda categoría. Ahora no. Y no solamente a nivel nacional, sino internacional. Fíjate en las series que se hacen. Es impresionante. Yo creo que es muy positivo artísticamente y técnicamente.
La actriz, con el equipo de 'Entre Tierras'. (Gtres)
P. ¿Y cómo veis los actores este miedo a que las plataformas desplacen definitivamente a las salas de cine?
R. Hombre, nos da cosa a todos. Mira, hoy lo comentaba en maquillaje. El otro día estaba en un sitio haciéndome las uñas. Estábamos todos puestos en fila y había una chica adolescente viendo una serie en el móvil, con los cascos, mientras se las hacía también.Yo estaba viendo a Luis Tosar ahí en el móvil, en una pedazo de secuencia y dije, ‘wow, qué manera de consumir’. Ya no es que no se vaya al cine. Es que ni lo estás viendo en una pantalla en casa. Hay tanto consumismo que ya no se recuerda ni el libro que vimos ayer, o qué película. Y claro, eso da pena porque ver algo en el cine no es igual. A mucha gente le ha pasado, por ejemplo, con ‘Sirat’. Verla en cine, con el sonido, metiéndote ahí sin cortes ni interrupciones,no tiene nada que ver.
P. Es como un ritual…
R. Exacto, que no haya una interrupción para irte a la cocina, ni para irte al baño, ni para ver el móvil… Es solo la película: te metes en la sala y sales de ella diferente.
La actriz, esta semana en el Festival de Málaga. (Gtres)
P. Y volviendo a ‘Entre Tierras’, ¿qué relación tienes tú con lo rural?
R. A mí me encanta lo rural, el campo, la naturaleza, el mar, un bosque, la montaña… pero yo no tengo pueblo, soy madrileña. Aunque simplemente con ver la imagen de la naturaleza ya me coloco en otro sitio. A mí me cambia mucho. Además, aunque viva en Madrid no vivo en Callao, en el centro. No podría porque por energías, por sonido, no me gusta nada. Pero por trabajo sí necesito vivir en la capital.
P. ¿Y qué has venido a hacer a ‘Entre Tierras’? Entrar en una serie nueva da como un poco de vértigo, ¿no?
R. Tengo mucha expectativa con la segunda temporada. A veces dices ‘a ver si los nuevos vamos a ser responsables de lo que salga, ¿no?’ Yo creo que la serie va a ser muy bien acogida por todo ese público que la disfrutó tanto en la primera. En la trama que me corresponde yo pertenezco a un pequeño núcleo, un grupito con Rodolfo, que es mi marido, Rodolfo Sancho, y con mi hija, Helena Azquerro…. En el caso de mi personaje, está muy poquito relacionada con los del campo porque vive en una burbuja. Estrella es un personaje vulnerable físicamente, dependiente.En unas circunstancias que no puedo comentar, por no desvelar más de la cuenta, digamos que influye muchísimo a María, la protagonista de esta historia.
Abascal, en 'Entre Tierras'. (Atresplayer)
P. ¿Y cómo fue rodar en un ambiente rural y agradable? Ayer le preguntábamos a Rodolfo Sancho y a Megan Montaner si para ellos habían sido unas vacaciones…
R. Yo he ido poquito, porque iba y volvía. Pero vacaciones es cuando no se trabaja. Cuando estás trabajando da igual el entorno. Si estás trabajando, estás trabajando. Es verdad que a veces estás haciendo una serie en Canarias, por ejemplo, y eso te cambia. No estás en un polígono industrial. Pero de ahí a sentir vacaciones cuando te estás recogiendo a las 6 de la mañana, estás trabajando 12 horas, tienes que estudiar…
P. Con esta serie vuelves a Málaga una vez más. ¿Qué significan esta ciudad y este festival para ti?
R. Es el festival en el que más he estado. Ni recuerdo las veces, 12 seguro. He presentado pelis y esta es la primera serie. También he presentado la gala de inauguración… A nivel profesional y personal, venir a Málaga me hace feliz. Siempre vengo con mucho agradecimiento y no se me remueven cosas para mal. Al revés, aunque sufriese el ictus aquí, recuerdo todo con cariño: el trato en el hospital Carlos Haya, la gente que me ayudó…
Silvia Abascal en Málaga. (Gtres)
P. Hace años parecía impensable que las series se presentasen en un festival. ¿Qué te parece que eso haya cambiado?
R. Sí que siento la diferencia descomunal, porque cuando yo empecé viniendo a Málaga, me acuerdo que todos eran invitados de cine. También había un público muy juvenil que veía muchas series y de repente llegaba un pedazo de actor saliendo del Málaga Palacio y no sabían quién era. Y sin embargo había muchísimo seguimiento de esa serie, de ese boom. Eso ha cambiado un montón ahora porque las series son otras.
P. De aquí han salido películas como ‘La Dama Boba’ o ‘Sorda’ el año pasado…
R. Sí, recuerdo con ilusión cómo funcionó aquí ‘La dama boba’, siendo verso, que en pelis es algo difícil. Y de ‘Sorda’ te diré que yo actuaba con Eva Libertad, la directora. Fue cuando estaba con Sergio Pérez Mencheta en la compañía. Y cuando me enteré que ella era la directora, me alegré mucho. Es una peli que me parece bellísima. Y además se han llevado tres premios.
P. Y Álvaro Cervantes, que ha sido uno de los premiados, hace un trabajazo…
R. Álvaro Cervantes. Había ganas ya de premiarlo ¿no? Es que está maravilloso. Y además este año, en la categoría masculina de los Goya, había mucho nivel. Bueno, en general. ‘Los Domingos’, ‘Sirat’, ‘Maspalomas’, que es impresionante. Este último caso es muy interesante porque es un tema que sí hemos visto en el cine pero, yo por lo menos, algo que hablase así de la tercera edad, de cara a la residencia, no lo había visto ni lo había pensado nunca. Lo que tiene que ser volver al armario otra vez...
P. Esta semana hay una pregunta obligada, ¿qué te parece la polémica sobre que los influencers estén en los Goya o en los festivales de cine?
R. Yo diría que mientras haya espacio para el que tiene que estar en una ceremonia de los Goya, en un festival de cine… Si también está el profesional, el que se dedica a eso, mientras no le reste espacio, pues que estén. Es que el foco se pone en ellas o en ellos, los influencers, pero debería estar en quien les invita, porque si no, no estarían. Claro, a ellas les dicen que vengan, vienen, y luego, claro, les preguntan por cine y recomiendan ‘Ocho apellidos vascos’ en 2026… ¡Guau! Pero vayas a donde vayas, si te invitan a una cosa de pintura, aunque eso no sea lo tuyo, te informas. Es una cuestión de respeto.
Los buenos actores no tienen porqué ser buenas personas o tener un brillo más allá del que muestran en el escenario o ante la cámara. Silvia Abascal no solo es una de las grandes de nuestra industria (de ‘La dama boba’ a ‘Don Juan’ pasando por ‘La fuente amarilla’ o la obra ‘Días de vino y rosas’, su carrera es tan diversa como ejemplar), sino que cuesta encontrar a alguien que no la considere una buena persona, además de una conversadora brillante y reflexiva.