No importa si planeas un viaje en solitario, con amigos o en familia, si buscas una escapada romántica, más gastronómica, con rutas por el bosque o para perderse entre calles llenas de historia... Santa Pau es un destino perfecto para los próximos meses de primavera y verano.
Allí se alza Santa Pau, una joya medieval a casi 500 metros de altitud, situada dentro del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, uno de los espacios volcánicos más importantes de la península. Su origen se remonta a la Baja Edad Media, cuando una familia noble se asentó en una colina estratégica y levantó un castillo que acabaría dando forma al pueblo.
A partir del siglo XIII, las casas comenzaron a agruparse alrededor de esta fortaleza en busca de protección, dando lugar a un núcleo amurallado que hoy se conserva prácticamente intacto. El resultado es una de las villas medievales mejor conservadas de Cataluña, declarada conjunto histórico-artístico, con espacios como el castillo de Santa Pau, la iglesia gótica de Santa María, la Plaza Mayor porticada o el portal de la Mar.
Entre volcanes y castillos
Aunque en cada rincón se pueden apreciar arcos de piedra y fachadas de mampostería que transportan al visitante a otra época. Una zona llena de historia, donde disfrutar también de fortificaciones cercanas como el Castillo de Besalú, el Castillo de Colltort, el Castillo de Hostoles, el Castillo de Montsacopa, levantado sobre un volcán en Olot; o el Castillo de Juvinyà.
Mientras, regresando a Santa Pau, no podemos olvidarnos de su deliciosa gastronomía, con propuestas como los 'fesols de Santa Pau', pequeñas alubias con Denominación de Origen Protegida. A lo que se suman los embutidos locales, la miel o los farinetes de fajol, un postre tradicional.
Además, este municipio también cuenta con un entorno natural único dentro de este parque natural, con paradas imprescindibles como el volcán de Santa Margarida, con una ermita en el interior del cráter, el volcán Croscat, visible por dentro gracias a un corte natural, Fageda d'en Jordà, un mágico hayedo que crece sobre lava solidificada y numerosas cascadas y saltos de agua. A lo que se suman las localidades cercanas que también se pueden descubrir sus , como Olot, Castellfollit de la Roca, Mieres, Besalú o Sant Joan les Fonts
No importa si planeas un viaje en solitario, con amigos o en familia, si buscas una escapada romántica, más gastronómica, con rutas por el bosque o para perderse entre calles llenas de historia... Santa Pau es un destino perfecto para los próximos meses de primavera y verano.