Malena Alterio, feminismo y porno en la era VHS: por qué 'Cochinas' es la serie más divertida del año
La inolvidable Belén de 'Aquí no hay quien viva' vuelve a la comedia televisiva con esta ficción que retrata toda una época en la que el mundo de los vídeos y la sociedad en general, estaban a punto de cambiar
Una serie con Malena Alterio, nuestra inmortal Belén de 'Aquí no hay quien viva', haciendo comedia, siempre es bienvenida. Aun reconociendo, dejémoslo claro, que la hija del desaparecido Héctor Alterio es tan buena actriz que no hay registro que se le resista. Al Goya a la mejor actriz obtenido hace poco más de un año nos remitimos, por ejemplo.
Pero por si la actriz no fuese suficiente reclamo, 'Cochinas' es una filigrana divertidísima que no hay que perderse y que desde aquí recomendamos con entusiasmo.
Nines (Alterio) es una mujer conservadora, cristiana y decente, que vive en Valladolid y cuida de sus hijos y de su marido. Este regenta un videoclub cuando el negocio está a punto de extinguirse, en ese 1998 en el que el vídeo de'Titanic' batió todos los récords de ventas.
Prueba de su recato es que, mientras hace el amor con su cónyuge, la cámara nos muestra un plano del crucifijo que preside su cama. O que se escandalice cuando encuentra un ejemplar de la revista 'Playgirl' debajo de la cama de su hija.
Alterio, en 'Cochinas'. (Prime Video)
Pero la vida no es para los timoratos. Cuando su señor esposo sufre un accidente que lo lleva al coma, Nines descubre que el videoclub no va tan bien, que la competencia del Vídeo Master (un guiño al recordado Blockbuster incluso en los colores del logo) les ha hecho mucha pupa.
Solo hay algo que tiene su negocio de lo que carece el gigante norteamericano: el alquiler de películas eróticas tras esa cortina oscura que conocemos todos los que tenemos edad suficiente como para recordarla, en aquellas visitas regulares en busca de un VHS para nuestra noche perfecta de cine y pizza.
Los protagonistas de 'Cochinas', luchando contra la adversidad. (Prime Video)
"Este es un país de pervertidos. A los guarros no hay que echarlos, hay que quererlos", dice la protagonista de esta historia que comienza, en los créditos del primer capítulo, con una parodia porno de 'La Princesa Prometida'. Después, nos va regalando dosis de humor que, además, son el reflejo de toda una época.
La comicidad costumbrista (en algunas secuencias, incluso suena música de pasodoble para reforzar la ironía castiza) que posee 'Cochinas', tanto en diálogos ("Al crío le pedía yo mortadela", dice el personaje de Celia de Molina al ver al joven y atractivo ayudante del carnicero) como en situaciones, es esa que muchos echamos en falta, por ejemplo, en el último cine de Almodóvar.
Salvando las distancias (que hablamos de un genio, al fin y al cabo) es como si aquellas vecinas secundarias de 'Volver' hubiesen cobrado un mayor protagonismo.
Nines y las vecinas. (Prime Video)
La serie convierte la carcajada sobre aquellos a los que siempre les toca perder en su leitmotiv. Y lo hace con situaciones y caracteres en los que todos nos reconocemos. Es decir, ahonda en la clave que ha hecho que la comedia española sea, en infinidad de ocasiones, el mejor espejo en el que mirarnos. Y además no obvia el drama porque, aunque a priori no lo parezca, 'Cochinas' no solo habla del porno en la era VHS.
Nines y una asamblea cien por cien femenina. (Prime Video)
Carlos del Hoyo, su creador y coguionista, se preocupa por contarnos la historia de una mujer obligada a reconstruirse por una vía que no le gusta absolutamente nada.
Por el camino, va destapando unos años en los que el mundo (no solo el del cine X) estaba a punto de cambiar y no lo sabíamos. Así que ya lo saben: si este puente de mayo quieren olvidar sus penas viendo cómo otros lo pasan mucho peor, en Prime Video tienen una comedia que les hará reír a carcajadas y, de paso, les dará una lección sobre feminismo y resiliencia. Nada mal, la verdad.
Una serie con Malena Alterio, nuestra inmortal Belén de 'Aquí no hay quien viva', haciendo comedia, siempre es bienvenida. Aun reconociendo, dejémoslo claro, que la hija del desaparecido Héctor Alterio es tan buena actriz que no hay registro que se le resista. Al Goya a la mejor actriz obtenido hace poco más de un año nos remitimos, por ejemplo.