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80 años de 'El cartero siempre llama dos veces', un escándalo sexual con el look blanco de Lana Turner
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ANIVERSARIO

80 años de 'El cartero siempre llama dos veces', un escándalo sexual con el look blanco de Lana Turner

Se cumplen ocho décadas del estreno de una de las joyas del cine negro y el personaje más recordado de la carrera de la mítica Lana Turner, que recibió elogios por la que quizá sea la mejor interpretación de su carrera

Foto: Lana Turner y John Garfield, puro erotismo en 'El Cartero siempre llama dos veces'. (CP)
Lana Turner y John Garfield, puro erotismo en 'El Cartero siempre llama dos veces'. (CP)

La oficina censora del Código Hays puso el grito en el cielo cuando descubrió que la familiar Metro-Goldwyn-Mayer planeaba rodar una adaptación de la novela de James M. Cain ‘El cartero siempre llama dos veces’.

La escandalosa historia de un hombre que se enamora de la mujer del dueño de una gasolinera y esta le incita a asesinar a su marido, un noir con todas las letras, ya había sido llevada al cine en Francia y en Italia (‘Ossessione’, el genial debut de Luchino Visconti). Pero nadie imaginaba que el estudio de la perra Lassie y las amables comedias de Andy Hardy protagonizadas por Mickey Rooney sería capaz de atreverse con un material que fue calificado de “obsceno”.

placeholder Cecil Hallaway, a punto de ser asesinado por John Garfield en 'El cartero siempre llama dos veces'. (CP)
Cecil Hallaway, a punto de ser asesinado por John Garfield en 'El cartero siempre llama dos veces'. (CP)

Tampoco lo imaginaba la propia , una de las estrellas fijas de la Metro. El personaje de Cora, la mujer más fatal que hubiese pisado una gasolinera o cualquier lugar del desierto californiano, era descrito en las páginas de Cain como una mujer morena de tez oscura. Nada que ver con la rubia Turner, que por entonces coleccionaba joyas y amantes y que, aseguran, también mantuvo un romance con John Garfield durante el rodaje.

El actor, curtido en el género negro y dueño de una mirada magnética, frágil pero a la vez oscura, era una de las grandes estrellas de la Warner, pero fue prestado a la Metro para encarnar a ese pobre diablo que se deja llevar por una Belcebú de grandes ojos y pelo rubio platino para cometer un crimen. 

Si algo llamaba la atención en la que fue la gran aportación de MGM al noir, que desde ‘El halcón maltés’ (1941) o ‘Perdición’ (1944) estaba más de moda que nunca, era la primera aparición de Turner. La cámara se fijaba en una barra de labios y después recorría el suelo hasta toparse con sus blancos zapatos. A continuación, aparecía su figura completa, situada en el umbral de la puerta.

La arrebatadora Lana era mostrada en un plano general, con un turbante blanco, un llamativo top y un short de cintura alta y corte culote. Puro magnetismo sexual ante los ojos del harapiento vagabundo Frank encarnado por Garfield, que llegaba de sufrir los calores y las miserias del desierto y de la Gran Depresión.

placeholder Lana Turner, en el umbral de la puerta de la película de Tay Garnett
Lana Turner, en el umbral de la puerta de la película de Tay Garnett

Un erotismo que podía poner en peligro al estudio frente a la censura pero que encantó al mismísimo Cain. Nada más finalizar el rodaje, el autor mandó a Lana Turner una copia firmada de su libro dándole la enhorabuena por una interpretación “mejor de la esperada”. La actriz, que siempre tuvo a ésta como la cinta favorita de su filmografía, hablaría con orgullo de ese elogio durante el resto de su vida.

Las borracheras de Tay Garnett

Empeñado en rodar en localizaciones reales lo más posible, algo insólito en un Hollywood dorado de fantasías controladas dentro de un plató, el director, Tay Garnett, no lo tuvo nada fácil. 

placeholder Otro afiche de la película. (Warner)
Otro afiche de la película. (Warner)

Los miembros del equipo recordarían especialmente aquel día que tuvieron que desplazarse hacia Laguna Beach para filmar escenas de playa y se encontraron con una niebla persistente que los obligó a desplazarse hasta otro lugar donde, sorpresa, el paisaje también estaba nublado.

Tanto ir y venir acrecentó los problemas de Garnett con el alcohol. Las leyendas hollywoodienses cuentan que los propios protagonistas tuvieron que hacerle una visita de urgencia para suplicarle que se enfrentase a un tratamiento a no ser que quisiera ser despedido por el implacable Louis B.Mayer. Parece que finalmente entró en razón.

placeholder Turner, a mediados de la década de los 50. (Gtres)
Turner, a mediados de la década de los 50. (Gtres)

A pesar de los líos con la botella, el director supo conservar la mayoría de los diálogos de la novela original y luchar porque se adaptasen de la mejor forma posible a la gran pantalla. Y cualquiera que se fije en el vestuario de la Turner observará que, frente a la oscuridad de su personaje, casi siempre aparece vestida de blanco. Otra idea brillante de un realizador que siempre fue considerado más un artesano que un autor, tal y como se entiende la palabra desde que Truffaut y compañía cambiasen el concepto para siempre.

Estrenada en mayo del 46, un año recordado por ‘Los mejores años de nuestra vida’, ‘¡Qué bello es vivir!’ y otras joyas perennes de Hollywood, ‘El cartero siempre llama dos veces’ recaudó casi 4 millones de dólares solo en Estados Unidos. Quizá alimentada por la sensación de escándalo que Louis B. Mayer detestaba (siempre dijo que quería hacer “películas bonitas con gente bonita”) fue un verdadero éxito y una razón de orgullo para Lana Turner.

placeholder John Garfield y Lana Turner en una escena de la película. (Warner)
John Garfield y Lana Turner en una escena de la película. (Warner)

Algún periodista argumentó que siempre fue más una estrella que una actriz pero los analistas siempre destacan su calidad interpretativa en esta película, en la que simplemente estuvo excepcional. 

La vida personal de la actriz fue tanto o más interesante que la retahíla de películas que la hicieron pasar a la historia del cine pese a que la crítica nunca la consideró una gran actriz. "Un hombre de éxito es aquel que puede ganar más dinero del que su mujer puede gastar. Una mujer de éxito es aquella que puede encontrar a un hombre así", solía decir cuando la edad y la longevidad de su carrera le permitieron soltar las perlas que le dio la gana.

Seguro que la pérfida Cora de ‘El cartero siempre llama dos veces’ habría suscrito, una por una, todas esas palabras.

*'El cartero siempre llama dos veces' puede verse a través de Alquiler en Apple TV y Prime Video

La oficina censora del Código Hays puso el grito en el cielo cuando descubrió que la familiar Metro-Goldwyn-Mayer planeaba rodar una adaptación de la novela de James M. Cain ‘El cartero siempre llama dos veces’.

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