Lydia Bosch, reina del thriller cañí e icono pop de nuestro país
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La eterna sonrisa de nuestra televisión

Lydia Bosch, reina del thriller cañí e icono pop de nuestro país

La actriz se ha convertido en un icono pop de nuestro país gracias a 'Médico de familia' o 'El gran juego de la oca'. Durante un tiempo, su presencia fue bastante más escasa que en los años 90

placeholder Foto: Lydia Bosch en una imagen de archivo. (Gtres)
Lydia Bosch en una imagen de archivo. (Gtres)

Lydia Bosch vuelve a convertirse en la reina del 'thriller' cañí. Ya lo fue hace años cuando protagonizó 'Motivos personales' y este lunes se estrena 'La verdad', otro policíaco en el que promete convertirse en emblema de este tipo de producciones.

Lydia forma parte de la cultura pop (y de la memoria sentimental) de este país. La afirmación no es nada gratuita. A lo largo de los años, los españoles la hemos visto sonrojarse como azafata del 'Un, dos, tres', caerse de bruces en pleno directo de 'El gran juego de la oca', enamorarse de Emilio Aragón en 'Médico de familia' o derrochar melancolía a través de la ventana asturiana de la casa del 'You're the one', de José Luis Garci.

Foto: Imágenes de algunas series con desaparecidos.

También hemos sido testigos de su complejo periplo sentimental: la vimos emparejarse con Miki Molina, hemos visto cómo recomponía su vida tras un divorcio traumático y nos hemos emocionado cuando le contaba a Bertín Osborne cuánto echaba de menos a su padre, ese ejemplo a seguir para ella que falleció hace poco tiempo

placeholder Lydia Bosch en una imagen de 'La verdad'. (Mediaset)
Lydia Bosch en una imagen de 'La verdad'. (Mediaset)

“Tú te llamas Bosch”, le dijo Chicho Ibáñez Serrador cuando, en la presentación de las azafatas del 'Un, dos, tres', allá por los años 70, ella dijo que se apellidaba Boquera. La fuerza del 'invento' onomástico del genio de la televisión no le permitió ni pestañear. A partir de ese momento, fue Lydia Bosch por los siglos de los siglos. Sin embargo, evolucionó: de azafata del 'Un, dos, tres' pasó a ser uno de esos rostros que generaban un interés enorme a cada paso que daban. También su vida personal. Su romance con Iñaki Miramón, hoy gran amigo de ella, aparecía entonces en las revistas de todo el país.

Sus 'ojos sonrientes', ese gran sello de identidad, la llevaron de las gradas de los concursos a presentar sus propios programas. 'Sábado noche' fue el primero de muchos que vendrían después. Galas de vestido largo que dieron paso a los concursos de sonrisa omnipresente. Allá por 1993, Lydia Bosch encontró en Emilio Aragón su pareja televisiva y con él presentó 'El gran juego de la oca' y protagonizó 'Médico de familia', uno de los mayores éxitos de audiencia en la televisión española de los 90. Para media España era más importante si Alicia (como se llamaba su personaje) se acercaba más o menos a Nacho (Aragón), su cuñado en la ficción, que el discurso de turno del presidente Aznar. También que Lydia siguiese o no casada con Miki Molina, el padre de su hija Andrea, del que se separó en 1995, más o menos cuando 'Médico de familia' lo petaba en las televisiones de los españolitos.

placeholder Lydia Bosch se emocionó al recordar a su padre.
Lydia Bosch se emocionó al recordar a su padre.

Lydia siempre intentó realzar su carrera como actriz por encima de su apariencia de chica simpática. Tras la sonrisa, existía un alma doliente que José Luis Garci supo explotar en 'You're the one', la cinta que España mandó a los Oscar en 2000. Por entonces, Lydia rehacía su vida al lado de Alberto Martín Caballero, con el que estaría casada hasta 2001 y por quien aparecería (más de lo que ella hubiese deseado) en la prensa del corazón.

Con el nuevo siglo llegaría 'Motivos personales', éxito de culto que más de diez años más tarde aún sigue contando con numerosos fans. Y por si alguien lo dudaba, Lydia servía para todo, ya que mientras sufría como reina del 'thriller' catódico también aparecía en televisión anunciando yogures y bebidas que servían para enseñar a cuidarnos un poco más. Es un hecho que, después de ser protagonista indeseada del papel cuché, Lydia mantuvo un perfil profesional demasiado discreto. Como si quisiese desaparecer del mundo. Sus contadas apariciones en 'Los Serrano', 'Águila Roja' o 'Gran Hotel' no se correspondían con su alto nivel de popularidad. Los ojos sonrientes de la televisión española merecían algo más que un fugaz cameo en la serie de turno. Ni siquiera bastó 'Sin identidad', serie que pasó por Antena 3 en 2014, ya que su presencia pedía a gritos un papel protagonista.

placeholder Lydia Bosch y Concha Velasco en una imagen de 'Motivos personales'.
Lydia Bosch y Concha Velasco en una imagen de 'Motivos personales'.

Por eso ha sido bienvenido el programa de Bertín en el que fue la estrella sorprendida por sus excompañeros de 'Médico de familia'. El espacio de entrevistas, emitido el pasado mes de abril, cosechó un estupendo 13,6% de 'share' y 2.173.000 espectadores, que no perdieron detalle de una Lydia humana que recordó a su padre, habló de sus abortos (antes de la legada de sus mellizos, Juan y Ana), espantó fantasmas del pasado o recibió el homenaje de Luisa Martín o Francis Lorenzo. También es bienvenida 'La verdad', que, tras numerosos aplazamientos, desembarca en Telecinco con ella de protagonista. Fracase o no, la expectación ante el (eternamente postergado) estreno de la serie ha demostrado que España necesita a una Lydia Bosch.

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