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es un 80% propiedad del exministro bono

La hípica Almenara de los Bono estrena números rojos

Las ventas este 2017 han ascendido a 243.857 euros, pero la cifra no ha podido ser compensada con los gastos. La hípica hace ocho años daba pingües beneficios al clan Bono

Foto: José Bono Junior es un reputado jinete. (Getty)
José Bono Junior es un reputado jinete. (Getty)

Sobre la hípica Almenara, el negocio ecuestre de la familia Bono, participado en un 80 por ciento por el exministro José Bono Martínez y administrado por su único hijo varón, José Bono Junior, han corrido ríos de tinta. Un entonces presidente del Congreso de los Diputados declaraba en 2010 que una parte de sus ingresos provenían de la hípica Almenara. Según los datos facilitados por él mismo, obtuvo unos beneficios de 1.258.200 euros en los últimos cuatro años. Un dato que en su día causó asombro en el propio mundo ecuestre. La situación ha cambiado y por primera vez unos tímidos números rojos (-32.925 euros) asoman en la contabilidad de esta hípica que es uno de los puntos de encuentro de la jet castellanomanchega.

Los que conocen el lugar dicen que no le falta nivel, aunque lejos de Casas Novas, la de Marta Ortega (donde por cierto celebrará su reboda) y con la que José Bono Junior tiene amistad. La hípica de Bono también tiene licencia para realizar todo tipo de actividades. Por acuerdo de la Comisión Municipal de Gobierno de fecha 28 de Junio del año 2001, el lugar tiene licencia dedicada a agropecuaria, hípica y actividades complementarias de dichos usos principales, como doma, pupilaje, enseñanza, organización y celebración de concursos supeditada a varias determinaciones.

Ana Rodríguez y su exmarido, José Bono, con su hija Amelia, en un homenaje a Raphael este 2018. (Cordon Press)
Ana Rodríguez y su exmarido, José Bono, con su hija Amelia, en un homenaje a Raphael este 2018. (Cordon Press)

Los hijos de José Bono (la televisiva Amelia, Ana, Sofía y José) participan en un 5% del accionariado de la hípica. Para Pepe hijo, más ajeno a los photocalls que tanto gustan a sus hermanas ya instaladas en la jet set madrileña, es su medio de vida y al que está entregado con pasión. Las ventas este 2017 han ascendido a 243.857 euros, pero la cifra no ha podido ser compensada con los gastos, aunque la situación no es alarmante.

El negocio, situado en las estribaciones del Polígono Industrial de Toledo, lindando con la frondosas fincas de Nambroca, tiene un poderoso activo que no todo está relacionado con el mundo equino, aunque la actividad de Hípica Almenara SL, la entidad que adueña estas instalaciones, tiene como objeto el ganado caballar, mular y asnar. Una sociedad que en su día fue presidida por la siempre bellísima Ana Rodríguez Mosquera -que hizo oficial el divorcio el 19 de julio de 2010- y que actualmente está alejada de los focos, ocupada en su papel de empresaria y abuela, y muy centrada en mantener la cohesión familiar, a pesar de su divorcio de José Bono.

José Bono Junior, en una imagen publicitaria.
José Bono Junior, en una imagen publicitaria.

La gran propiedad terrateniente

En la nota de localización de la sociedad se da cuenta de que Hípica Almenara SL tiene casi 15 hectáreas de terreno, muchas de ellas a pie de vía de AVE. Parte de los terrenos de los Bono se dedican al cultivo y otros albergan las instalaciones, cuadras, pistas de tierra o caminadores para los equinos.

También dentro de esta sociedad está el famoso apartamento de Campello, Alicante, que tanta polémica le trajo en su día al exministro porque tardó en inscribirlo en el registro, con sus dos plazas de garaje. Un modesto apartamento de 80 metros cuadrados en una urbanización de Construcciones Moreno y Roldán, una empresa de Albacete, de donde es oriundo.

Los Bono se caracterizan por ser una piña independientemente del estado civil de sus miembros. Uno de los acontecimientos que les ha unido recientemente es la graduación en Lausanne, Suiza, de la pequeña del clan, Sofía, en la escuela Brillantmont School, por la que se decía que su padre, el exministro socialista, había pagado unos 70.000 euros al año.

De hecho, José no es el único Bono que se está empleando a fondo en la hípica. Su hermana Sofía, que lleva montando desde que era muy pequeña, también se está tomando muy en serio este deporte. Dicen de ella que es el ojo derecho de su hermano José. Prueba de esa admiración mutua que sienten es la última compra que ha realizado el jinete. José acaba de adquirir a Charo Ortells, hija del dueño del CES de Valencia, un nuevo equino para su hermana, Orphee de Gobaude, una yegua de trece años que, según informan fuentes del sector, dada su avanzada edad no le habrá costado a Bono Junior más de 20.000 euros.

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