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Liberto Rabal (en Ikea) y otros actores que se alejaron de los focos: ¿qué fue de ellos?
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SUS NUEVAS VIDAS

Liberto Rabal (en Ikea) y otros actores que se alejaron de los focos: ¿qué fue de ellos?

Llegaron muy lejos en su profesión, pero desde hace unos años su vida está muy apartada de los rodajes y las alfombras rojas

Foto: Liberto Rabal en una imagen de archivo.(CP)
Liberto Rabal en una imagen de archivo.(CP)

Trabajos de cajero, supervivencia gracias a Mensajeros de la Paz o mudanzas a países lejanos para estudiar. En España no es nada raro que ganadores de un Goya o actores de gran proyección acaben cambiando de profesión de forma voluntaria o porque la industria no tiene trabajo para ellos. ¿Cómo afecta esto a sus vidas? Carmelo Gómez lo explicaba hace años: “No quiero pertenecer al mundo del cine, no quiero estar en esa historia. Tampoco puedo porque yo creo que estoy ya fuera. A mí me quitó muchas horas de sueño eso de ya no estás en el cine, ya no tienes fuerza... Esas chorradas que te dicen esa gente advenediza que han tomado las riendas del país y también de la industria del cine. No me apetece tener que soportar pruebas y humillaciones. Ya no estoy para eso”, explicó en 'Metrópoli', el suplemento cultural de 'El Mundo' . “Ahora duermo muy a gusto”, añadió para argumentar su cambio de vida.

Según cuentan personas de la profesión, Gómez tenía poco tiempo para dedicar a su mujer, la bailaora Esperanza de la Vega, y a su hija, Laura. Le ocurre todo lo contrario desde que es profesor de interpretación, se dedica al teatro y convive con mayor tranquilidad con su nueva pareja, una actriz a la que los medios no han puesto nombre. El que fuera un actor de renombre en los 90 ha pasado de estar en 'La ardilla roja' o 'Días contados' a obras como 'Todas las noches de un día en Madrid', su última aventura teatral junto a Ana Torrent. Lo que ha perdido en rentabilidad lo ha ganado en calidad de vida.

placeholder Carmelo Gómez y Ana Torrent. (EFE)
Carmelo Gómez y Ana Torrent. (EFE)

La que también puede presumir de aparecer en un clásico moderno del cine español es Pilar López de Ayala. Y televisivo también, ya que formó parte de la 'troupe' de 'Al salir de clase'. A lo largo de esta década, la Juana la Loca de Vicente Aranda ha pasado unos años estudiando Historia del Arte en Estados Unidos. Ese fue el antídoto perfecto al parón laboral que supuso no encontrar personajes a la altura de la ganadora de un Goya. Hace unos años, fuentes cercanas a la actriz hablaban de una 'maldición de los Goya'. “Ha hecho cosas fuera de España, pero lo cierto es que nada comparable a lo que debería estar haciendo la protagonista de un éxito así”, comentaba alguien de su entorno a Vanitatis.

A punto de cumplir 40 años, a Pilar no se le ha conocido pareja alguna. Teniendo en cuenta que es uno de los rostros más famosos de todos los que se pasearon por la serie 'Al salir de clase', no deja de ser sorprendente. Su hermetismo y las prolongadas ausencias de nuestro país podrían explicarlo. Su última película, 'Agadah', data de 2017 y la rodó en Italia. Eso sí, en Madrid vive en un piso situado en la zona de Alonso Martínez que comparte con una amiga.

Casos extremos

Si Gómez ha encontrado nuevas vías de ingresos en el teatro y López de Ayala nueva vida en los estudios, otros han tenido que tirar por otros derroteros o incluso hacer pública su desgracia. Es lo que ocurrió con Enrique Alcides, el joven que sorprendió por su frescura en 'Finisterre' en 1998. En 2016 confesó, en 'El programa de Ana Rosa', que no tenía dinero para pagar la luz. En su momento, Enrique quiso aclarar a este medio, desdiciendo a todos los que le reprocharon que había más trabajos que el de actor, que había trabajado “de todo”. “Aún no estoy viviendo debajo de un puente. Lo cual no quiere decir que no me llegue para pagar lo básico. No ha sido bonito leer titulares llamándome muerto de hambre”. Hasta hace unos años, ha sobrevivido gracias a Mensajeros de la Paz, con los que ha colaborado asiduamente. “Aunque no tenga los euros suficientes para pagar la luz, soy consciente de que sigo siendo válido como individuo y profesional”, contaba en 2016.

Actualmente, ha vuelto a los rodajes, ya que participa en 'La estrategia del pequinés', una película de Elio Quiroga. Un regreso al cine después de sobrevivir un tiempo apareciendo, de forma esporádica, en series como 'El Ministerio del Tiempo' o 'Centro médico'. Su vida, desde luego, ha mejorado.

placeholder Liberto Rabal, en una imagen de archivo. (EFE)
Liberto Rabal, en una imagen de archivo. (EFE)

También es peculiar el caso de Liberto Rabal. Descendiente de una generación de actores que incluye a sus abuelos, Paco Rabal y Asunción Balaguer, el actor pasó de ser 'chico Almodóvar' en 'Carne trémula' a ganarse un dinero participando de manera esporádica en series como 'Centro médico'. El trabajo como actor de series de sobremesa, sin embargo, no da tanto como para sobrevivir y el actor ha sido visto trabajando en el Ikea de la calle Serrano de Madrid, en el que ejercía de dependiente el año pasado, según relataron algunos testigos a este medio.

Casado con la actriz Adriana Davidova, su vida familiar tocó fondo cuando apareció en el desaparecido 'Salsa rosa' y declaró estar en la quiebra y sin casa. Hasta sus tíos, Teresa y Liberto, tuvieron que manifestar entonces que le habían apoyado. En 2015 declaró a 'El Mundo' que no quería hablar del tema y hoy poy hoy, pese a los trabajos precarios, mantiene la esperanza en su hijo de 20 años, un joven que ya ha publicado su primera novela y un poemario. Una vena artística que quizá resulte más viable para las nuevas generaciones de los Rabal.

* En la primera versión de este artículo, publicado en abril de 2019, afirmamos por error que la organización que había ayudado a Enrique Alcides era Médicos Sin Fronteras en lugar de Mensajeros de la Paz

Trabajos de cajero, supervivencia gracias a Mensajeros de la Paz o mudanzas a países lejanos para estudiar. En España no es nada raro que ganadores de un Goya o actores de gran proyección acaben cambiando de profesión de forma voluntaria o porque la industria no tiene trabajo para ellos. ¿Cómo afecta esto a sus vidas? Carmelo Gómez lo explicaba hace años: “No quiero pertenecer al mundo del cine, no quiero estar en esa historia. Tampoco puedo porque yo creo que estoy ya fuera. A mí me quitó muchas horas de sueño eso de ya no estás en el cine, ya no tienes fuerza... Esas chorradas que te dicen esa gente advenediza que han tomado las riendas del país y también de la industria del cine. No me apetece tener que soportar pruebas y humillaciones. Ya no estoy para eso”, explicó en 'Metrópoli', el suplemento cultural de 'El Mundo' . “Ahora duermo muy a gusto”, añadió para argumentar su cambio de vida.