El refugio secreto de Susana García Cereceda: una finca en Normandía y un 'jet'
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HERENCIAS

El refugio secreto de Susana García Cereceda: una finca en Normandía y un 'jet'

La hija del fundador de La Finca vive entre sus negocios en España y La Bosquetterie, donde cría y guarda caballos dedicados a la alta competición

Foto: Susana García Cereceda, a lomos de un caballo. (Getty)
Susana García Cereceda, a lomos de un caballo. (Getty)

Desde que el promotor de la exclusiva urbanización La Finca en Madrid murió en 2010, su primogénita, Susana García-Cereceda López, vive a caballo entre la dirección ejecutiva del grupo de empresas que heredó y una finca en el norte de Francia donde disfruta de su tiempo libre. Una rutina doble para dividir el estrés. Pero la reciente querella que contra ella han presentado su hermana pequeña, Yolanda, y su madre, Mercedes López, ha puesto el foco sobre ese 'patrimonio francés' al tiempo que revela su origen íntimo y familiar.

A sus cincuenta años, Susana García Cereceda hace tiempo que dejó su puesto como profesora ayudante en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense para dedicarse en exclusiva a los negocios. Tras el fallecimiento de su padre, Luis García Cereceda, en junio de 2010, fue ella quien tomó las riendas de la herencia empresarial de quien llegó a figurar en el número 70 de la lista Forbes de los hombres más ricos del mundo.

"Rica familia española"

Pero no todas las inversiones del empresario buscaban la rentabilidad directa. En paralelo a sus promociones inmobiliarias, García Cereceda construyó una estructura societaria para potenciar el patrimonio hípico de sus hijas: es decir, su afición y sus contactos. Así, creó Cría Caballar, la sociedad dueña de la finca francesa que ahora su segunda hija, Yolanda García Cereceda, reclama a la primogénita en una querella apoyada por la madre de ambas.

Susana García Cereceda, en una imagen de archivo.
Susana García Cereceda, en una imagen de archivo.

La finca de La Bosquetterie está a unos 200 kilómetros al oeste de París, en Le Pré d’Auge, un pequeño pueblo de menos de 900 habitantes con una iglesia y un château del siglo XVII catalogados como monumento histórico. La Bosquetterie es una de las varias fincas que hay en esa zona de los alrededores de Lisieux, en Normandía, dedicadas a la cría y guarda de caballos de alta competición.

En los dominios de García Cereceda, el equipo nacional de Francia preparó los Juegos Ecuestres Mundiales de 2014. Sus establos acogen los caballos con los que el marido de Susana, el jinete francés Julien Epaillard, sigue compitiendo en el circuito internacional.

La finca se estableció como tal hace veinte años, en 1999, y se anuncia como una de las atracciones de la zona: “Susana García Cereceda pertenece a una rica familia española que ha hecho fortuna en el sector inmobiliario”, dice una web turística sobre la propietaria. “Buena amazona, entrenada por Rutherford Latham Moorhead, ha participado en numerosos concursos de obstáculos”, añade la web. Susana García Cereceda ha declinado comentar esta información.

Epaillard, de 42 años, aparece como gerente de la sociedad en Francia. Como jinete, venció en marzo de este año en el primero de los 19 Grandes Premios Longines Global Champions Tour, una competición anual amadrinada por Athina Onassis, la nieta del millonario griego. Susana ha participado también en campeonatos de salto internacionales con su apellido de casada francés: Susana Epaillard. Julien Epaillard y Susana García Cereceda tienen un niño de diez años que se llama como el abuelo materno, Luis.

[LEA MÁS: La madre de las Cereceda toma partido en la guerra y se querella contra su hija Susana]

La sociedad Cría Caballar tuvo dos grandes fincas entre sus activos. Además de La Bosquetterie en Francia, en la localidad madrileña de Brunete la familia poseyó en su día La Pellejera, casi 800 hectáreas que habían pertenecido al conocido catedrático de Derecho Mercantil Joaquín Garrigues y Díaz Cañabate, fallecido en 1983, y uno de los fundadores del prestigioso despacho de abogados madrileño. Luis García Cereceda compró la finca y la adaptó a la pasión de sus hijas.

Yolanda García Cereceda con su marido, Jaime Ostos. (Getty)
Yolanda García Cereceda con su marido, Jaime Ostos. (Getty)

Desde principios de los años 2000, la sociedad Cría Caballar era propiedad en un 75% del patriarca, Luis García Cereceda, a través de otra de sus sociedades. El otro 25% pertenecía a partes iguales a sus dos hijas, según la escritura de propiedad citada en la querella. A su muerte el 7 de junio de 2010, sin embargo, la sociedad había acumulado pérdidas millonarias, dado que sus actividades principales eran de recreo y todo su capital se inyectaba regularmente desde otras sociedades del grupo. Más de 19 millones de euros que fueron amortizados en la primera de las operaciones acordeón descritas en la querella y que recoge el Registro Mercantil.

Dos semanas antes del fallecimiento había comenzado también la guerra por el control de las empresas que aún hoy continúa en los juzgados. Susana García Cereceda vendió La Pellejera, donde Yolanda guardaba una docena de caballos de su propiedad, “y sus enseres personales y profesionales”. Casi diez años después, Susana y su marido disfrutan en exclusiva de la finca francesa, a donde ella suele desplazarse en avión privado desde Madrid, según la querella. El avión también es objeto de disputa societaria entre las dos hermanas, capaces de estar en desacuerdo en todo.

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