Logo El Confidencial
ORIGEN

Vargas Llosa, Preysler y un encuentro de mil dólares: la verdad de cómo se conocieron

Mario Vargas Llosa contó en mayo de 1991, en una entrevista a la revista 'Tiempo', cómo se produjo el primer encuentro entre él y Preysler

Foto: Vargas Llosa y Preysler. (Getty)
Vargas Llosa y Preysler. (Getty)

Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa iniciaron su romance en un viaje a Londres patrocinado por Porcelanosa. La dama Preysler, sus hijas y otros famosos formaban el grupo que todos los años acudía a la cena organizada por el príncipe de Gales para recaudar fondos.

La pareja no lo era públicamente y nadie de los presentes en esa escapada londinense captó la más que buena sintonía que existía entre los dos.

[LEA MÁS. Isabel Preysler no quiere ser marquesa de Vargas Llosa: las posibles razones]

Al cabo del tiempo fue la propia Isabel quien relataba esa noche especial en el hotel. Casualidad (¿o quizá indicación?), las habitaciones estaban una al lado de la otra. Aparentemente los dos eran buenos amigos y se conocían de toda la vida.

Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa. (Getty)
Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa. (Getty)

Hasta ese momento, la historia de su amistad se remontaba a 1984, la época en la que la todavía marquesa de Griñón se convirtió en entrevistadora para '¡Hola!'. Han pasado treinta y seis años. Fue una experiencia laboral que nunca convenció a Carlos Falcó porque no entendía la necesidad que tenía su mujer de estar de acá para allá.

Tamara tenía solo tres años y las ausencias de su madre tampoco gustaban a la pequeña. Así se lo reconocería a Bertín Osborne cuando participó en el programa 'Mi casa es la tuya'.

Una de esas entrevistas que realizó Isabel a personajes internacionales fue a Mario Vargas Llosa.

Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler, en una imagen de archivo. (Getty)
Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler, en una imagen de archivo. (Getty)

Cuando el noviazgo se hizo oficial en mayo de 2015, volvieron las leyendas sobre cómo, cuándo y quién los había presentado y, sobre todo, por qué había aceptado el escritor una entrevista con una dama cuya experiencia periodística era nula y que además formaba parte del grupo de la jet que tan poco le gustaba.

Entre esas leyendas urbanas se dijo que había sido Julio Iglesias el intermediario. Y también se habló de la influencia de Miguel Boyer, del que se aseguró que fue asesor económico en la carrera del escritor a la presidencia de su país.

Ni una cosa ni la otra. Recuperando hemeroteca, Mario Vargas Llosa explicaba en mayo de 1991, en una entrevista a la revista 'Tiempo', esa experiencia con la que el destino les ha unido treinta y seis años después.

Portada de la revista 'Tiempo' en la que Mario Vargas Llosa confiesa cómo se produjo el primer encuentro con Isabel Preysler.
Portada de la revista 'Tiempo' en la que Mario Vargas Llosa confiesa cómo se produjo el primer encuentro con Isabel Preysler.

Este es el dialogo del hoy premio Nobel con la periodista Marisa Perales, que preguntaba desde cuándo era tan amigo de Isabel Preysler y Miguel Boyer:

“Conocí a Isabel porque me hizo una entrevista para '¡Hola!' y ella me presentó a Miguel”.

Parece que un amigo del escritor le dijo que si la marquesa de Griñón conseguía la entrevista le pagarían mil dólares por su trabajo como intermediario. “Así fue. Recuerdo que me quedé muy sorprendido porque mi amigo me pidió por favor que aceptara. No entendía nada. Y no me negué porque me parecía maravilloso que a alguien le pagaran mil dólares por conseguir unas declaraciones mías”.

Esa fue la realidad del primer encuentro de Isabel Preysler con el escritor. Esa fidelidad al amigo sirvió para ese conocimiento inicial que más de tres décadas después la convirtió en su novia.

Declaraciones de Mario Vargas Llosa en la revista 'Tiempo'.
Declaraciones de Mario Vargas Llosa en la revista 'Tiempo'.

En esa entrevista también aclaraba su relación con su primera mujer, la famosa tía Julia, a la que dedicó una de sus obras más conocidas: 'La tía Julia y el escribidor'.

“Todo el mundo piensa que Julia era mi tía y reconozco haber contribuido a la confusión, porque en realidad nunca fue mi tía. Era una pariente política, que es distinto. Concretamente, la hermana de la mujer de mi tío”.

La hemeroteca es el mejor testigo de una realidad donde ya no hay leyendas.

Famosos

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios