Del fincón de Jaén a la casa de La Finca: la ruptura económica de Ponce y Cuevas
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Del fincón de Jaén a la casa de La Finca: la ruptura económica de Ponce y Cuevas

La separación del matrimonio, uno de los más sólidos del panorama social, no ha sido una sorpresa para su entorno. Juntos formaron una unión sólida que ahora se desmigaja

Foto: Del fincón de Jaén a la casa de La Finca: la ruptura económica de Ponce y Cuevas
Del fincón de Jaén a la casa de La Finca: la ruptura económica de Ponce y Cuevas

Esta es una de esas crónicas que a uno nunca le hubiera gustado escribir. Si había una pareja estable en el panorama social, de esas que hacen creer en el amor para toda la vida, era la formada por Enrique Ponce y Paloma Cuevas. Siempre atentos con los medios, les hemos visto crecer como pareja, hemos esperado con ellos la llegada de sus hijas, hemos sufrido a su lado las cogidas del torero y les hemos acompañado en su travesía vital a través de las revistas y los medios taurinos. Pero ahora ese 'ellos' se desmigaja en un nuevo capítulo de cosas impensables que tenía preparado este 2020 infernal. La noticia la dio ayer en portada la revista 'Semana' y desde entonces no se habla de otra cosa.

La publicación explica que no hay terceras personas, aunque han surgido en las últimas horas versiones contradictorias al respecto. Los protagonistas prefieren callar y mantener estos dolorosos momentos fuera del ojo público. No hay nada firmado de momento, están pasando un "periodo de reflexión" (citando a Beatriz Cortázar), aunque ya hay abogados en el asunto intentando poner nombre y apellidos a una convivencia de 24 años, dos hijas en común y al reparto de múltiples propiedades y empresas.

La joya inmobiliaria de la pareja es la finca Cetrina, en Navas de San Juan, un espectacular terreno donde construyeron una casa de estilo andaluz y que ha servido de marco para todos los acontecimientos importantes de la familia, desde bautizos a comuniones. Allí es donde la familia ha pasado el confinamiento junto a los padres de Paloma, en un intento, dicen, de arreglar las cosas. La finca es propiedad en parte de Enrique Ponce y en parte de la empresa Cetrina Sociedad Limitada, a través de la que gestiona la producción de un aceite de oliva virgen extra de cierta fama.

Paloma Cuevas y Enrique Ponce, en una boda. (Getty)
Paloma Cuevas y Enrique Ponce, en una boda. (Getty)

Construida por Díaz y Sanjuán, la casa familiar que se encuentra en la finca jiennense cuenta con todo tipo de comodidades y algún capricho, como explican los propios arquitectos en su página web: "Situada en la Finca Cetrina, de 904 hectáreas y vinculada a la explotación agrícola y ganadera (toros de lidia), esta casa viene a completar las dotaciones de esta finca, enclavada en el término municipal de las Navas de San Juan, en la provincia de Jaén. La vivienda está adosada a una edificación existente, con la que se conecta, y en la que se dispone una capilla y diversas dependencias desarrolladas en torno a un patio andaluz. De esta forma, la casa queda orientada hacia un bello paisaje: la Cañada de Los Yeros, por la que discurre un arroyo del mismo nombre. La edificación se desarrolla en planta baja y una planta alta, aunque cuenta también con una bodega en semisótano. [...] Como anécdota cabe señalar que, siguiendo los deseos de su propietario, el diseño del acceso principal de la vivienda es una adaptación de la puerta grande de la Plaza de la Maestranza de Sevilla, a la que se le incorpora, arriba del portón, un escudo en piedra con el sello de la Ganadería de Enrique Ponce".

Enrique Ponce es uno de los mejores toreros del escalafón y lleva tres décadas jugándose la vida en los ruedos en España y en América. Paloma Cuevas, mientras, se ocupaba de que no tuviera que preocuparse. Sus hijas, la intendencia familiar, las casas, la gestión del día a día... 'Semana' ya avanza que la intención de Ponce es "poner todo de su parte para que a su familia no le falte de nada". Eso tendrá que traducirse en términos económicos, algo que para esta pareja no será un problema.

El matrimonio y sus hijas han vivido a caballo entre Jaén y Madrid, donde cuentan con otra casa acorde a su estatus económico, un chalé de líneas mucho más modernas en la exclusiva urbanización La Finca, en Pozuelo de Alarcón. Según contaron ellos mismos, el terreno (una parcela de más de 3.500 metros cuadrados) se lo regaló el padre de Paloma, el empresario taurino Victoriano Valencia, y han estado años construyendo a su gusto este nuevo hogar de más de 600 metros. También cuentan con un luminoso piso en el Paseo de Moret, muy cerca de una de las calles más caras de Madrid, el paseo Pintor Rosales, donde también viven algunas de las mejores amigas de Paloma.

Enrique Ponce ha sabido invertir el dinero que ha ganado en los toros a lo largo de estos años y cuenta con varias empresas dedicadas a la gestión de alquileres en las que aparece como apoderada también Paloma Cuevas. El maestro es propietario de varios locales comerciales y naves en Úbeda, Villacarrillo, Torremolinos o Fuengirola que alquila a otros empresarios. Los locales albergan negocios tan dispares como una discoteca o un supermercado. También podría tener alguna propiedad en el extranjero.

Mientras, Paloma Cuevas se ha consolidado como una de las mujeres más elegantes del país. Como Isabel Preysler, maneja el difícil arte de saber dosificarse, y aunque le han ofrecido muchos contratos publicitarios a lo largo de su vida, solo ha aceptado involucrarse con marcas muy escogidas, como los famosos bombones Ferrero Rocher, que antes anunciara precisamente la propia Preysler. Sus inquietudes profesionales la llevaron a inaugurar en 2011 una tienda de la cadena Piccolo Mondo (dedicada al mobiliario infantil de calidad) en el barrio de Salamanca de Madrid que a día de hoy sigue abierta.

Lo cierto es que Ponce, que este 2020 afrontaba sus 30 años en los ruedos, empezaba a vislumbrar su futuro fuera de los toros antes de que la pandemia lo paralizara todo. Además de la producción de aceite y los alquileres, había anunciado para este año el lanzamiento de su primer trabajo musical. En uno de los temas, compuesto por el grupo Materia Prima, iba a hacer un dueto con Julio Iglesias. Ahora el morbo será leer entre los versos de esas canciones las razones de la ruptura del matrimonio. Aunque le gustan mucho los boleros y las rancheras, seguro que tendrá un toque andaluz.

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