Iker Casillas actualiza sus cuentas y se compra una casa en Madrid
  1. Famosos
NUEVA VIDA

Iker Casillas actualiza sus cuentas y se compra una casa en Madrid

El futbolista ha contado que acaba de adquirir una nueva vivienda en la zona del Parque del Oeste, más cerca de Móstoles y Fuenlabrada, donde viven sus amigos. Le ha costado tres millones

Foto: Iker Casillas, en una imagen de archivo. (Reuters)
Iker Casillas, en una imagen de archivo. (Reuters)

La carrera puramente deportiva de Iker Casillas se ha acabado, y ahora todo son comienzos. Quizá él hubiera preferido pasar una o dos temporadas más jugando en una liga menor, en Estados Unidos o Emiratos, pero las circunstancias le han llevado a activar antes de tiempo el plan B. Primero le sedujo la idea de presentarse a las elecciones de la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que actualmente ocupa Luis Rubiales, pero la política le extirpó rápidamente el idealismo. Ahora valora volver al Real Madrid, donde tiene las puertas abiertas, aunque de momento se dedica a disfrutar de sus vacaciones en Navalacruz, su pueblo, junto a Sara Carbonero y sus hijos.

La idea de que Sara Carbonero y él se asentarán en Madrid con sus hijos cobra fuerza después de conocerse que el futbolista acaba de comprarse una nueva casa en la capital. Lo contó él mismo en la revista 'Semana': "Durante nuestra conversación", escribe el periodista, "nos desvela un detalle más hasta ahora desconocido: que se ha comprado una casa en Madrid, en la zona del parque del Oeste (Moncloa) -'porque todos mis amigos viven en Móstoles y Fuenlabrada y desde allí hay salida directa a la carretera de Extremadura'-".

La revista 'Diez Minutos' lleva hoy más información sobre esta nueva casa, que se encuentra en plena reforma y le ha costado tres millones de euros. El futbolista la adquirió en el mes de abril y está exclusivamente a su nombre, lo que echa más leña al fuego del rumor de su crisis sentimental con Sara Carbonero. En la entrevista de la semana pasada el propio futbolista abordaba el asunto: "No he estado con Sara todo lo que debería", reconoció. La pareja ha vivido un año muy complicado por motivos de salud de todos conocidos, pero además, al parecer, porque a Iker se le indigestó el abrupto final de su brillante carrera deportiva. El hecho de que él haya supervisado su mudanza en solitario, que ella fuera sola al entierro de su abuelo aquí en España o que hayan pasado parte de las vacaciones separados no ha hecho más que abonar la teoría de la crisis, aunque con buen humor Casillas desterró el fantasma de un plumazo en la citada entrevista: "no estoy para memeces".

Ver esta publicación en Instagram

👌 @casillasbarrestaurante #navalacruz #ávila

Una publicación compartida de Iker Casillas (@ikercasillas) el

La pareja tiene varias propiedades inmobiliarias entre Boadilla del Monte y Villaviciosa de Odón (Madrid), pero es en la exclusiva urbanización de La Finca (Pozuelo de Alarcón) donde tenían su hogar en Madrid (hasta ahora) y a donde han sido trasladados los enseres de la casa en la que han vivido los últimos cinco años en Oporto. Esta casa la compraron en 2014 a Lydia Bosch y Alberto Martín y está valorada en torno a los dos millones y medio de euros. La reformaron en 2016, tiene cinco dormitorios, dos salones y un cuarto de juegos para sus dos hijos repartidos en 750 metros cuadrados. De momento no saben si volverá a ser su hogar definitivo, según el portero.

Tanto Iker Casillas como Sara Carbonero han tenido éxito trabajando en sus respectivas profesiones y han sabido invertir sus ganancias. Además, son dos reclamos publicitarios y su imagen es impecable. Un repaso a las finanzas del exjugador del Madrid lo deja claro: sus empresas acumulan, en total, un patrimonio superior a los 20 millones de euros. Eso, a pesar de episodios como el de Bankia. Según publicó Vanitatis en su día, el jugador fue uno de los miles de afectados por la depreciación de las acciones de la entidad financiera. Invirtió 240.000 euros a su nombre y otros 240.000 a nombre de su sociedad. Como el resto de afectados por el caso Bankia, también decidió emprender acciones legales en 2015 para recuperar su inversión.

placeholder Sara Carbonero e Iker Casillas, tras el infarto que sufrió el portero en mayo de 2019. (EFE)
Sara Carbonero e Iker Casillas, tras el infarto que sufrió el portero en mayo de 2019. (EFE)

Cuatro años después de aquello, su pulso financiero es bueno. Los asesores del futbolista han puesto al día recientemente las cuentas de sus empresas, que se dedican básicamente a la gestión y explotación de sus derechos de imagen y al arrendamiento de locales y plazas de garaje. El legendario portero de la selección española ha invertido además hace pocos meses en la start up Idoven, que explora las posibilidades de la inteligencia artificial en la prevención de los infartos y de la muerte súbita.

Sus negocios se vehiculan mediante de cuatro empresas. A través de Casillas Fútbol & Marketing 2011 gestiona sus colaboraciones publicitarias y de relaciones públicas. Lleva varios años registrando pérdidas (en 2018, de 7.700 euros) y no muestra demasiados signos de actividad. Iker también es administrador único y socio de Ikerfer 1981, dedicada al alquiler de locales (tiene uno, por ejemplo, en el Barrio de Salamanca). La entidad declara un activo superior a los dos millones de euros y unos resultados en 2019 de 57.054 euros (muy similares a los del ejercicio anterior).

Los dos grandes motores del entramado empresarial de Casillas son Ikerca SL y Casillas World SL. La compañía Ikerca, donde se encuentra el grueso de sus inversiones inmobiliarias (locales y garajes en Villaviciosa de Odón, Boadilla del Monte o en la zona de Retiro, en Madrid), cuenta con un activo total de más de 20 millones de euros. Es la empresa en la que en un principio estaba el padre del jugador, hasta que un desencuentro personal entre ellos se tradujo en una salida de la entidad. En el último ejercicio (2019), que acaba de ser actualizado, Ikerca declaró unas pérdidas de 183.172 euros, lo que supone repetir los números rojos del año anterior (cuando perdió 212.500 euros). Esto se explica principalmente por el sensible descenso de sus ingresos.

La que más alegrías le da es sin dudas Casillas World, la empresa a través de la que gestiona su fundación y su marca de ropa, que en 2018 registró unas ventas de 2.800.000 euros (medio millón de euros más que el año pasado) y que les dejó más de 800.000 euros limpios en el balance. En 2017 hubo cambios en esta empresa, e Iker dejó entrar a su antiguo representante, Carlos Cutropia, y a Antonio Real Serrano (ambos patronos también de la Fundación Iker Casillas) como administradores solidarios.

Iker Casillas Sara Carbonero
El redactor recomienda