Los flecos del divorcio de Paloma Cuevas y Enrique Ponce: él lo está poniendo fácil
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EL TORERO QUIERE VOLVER A CASARSE

Los flecos del divorcio de Paloma Cuevas y Enrique Ponce: él lo está poniendo fácil

El torero y la empresaria ven muy claro que lo principal en esta separación son las hijas que tienen en común. El entendimiento, de momento, es la tónica

Foto: Paloma Cuevas y Enrique Ponce. (CP)
Paloma Cuevas y Enrique Ponce. (CP)

A principios de julio, la revista 'Semana' anunciaba la separación de Paloma Cuevas y Enrique Ponce, un matrimonio que cumpliría en octubre de 2021 sus bodas de plata. Ya no habrá celebración sino divorcio. El propio torero confirmó la impactante noticia de su separación en el programa 'Sálvame' y después con imágenes ilustrativas en su red social. Mensajes que no dejaban lugar a interpretaciones, como la frase en la que declaraba: “Te amo más que a mi vida, forever”.

El destino colocó en la vida del torero a Ana Soria, una joven de 21 años con la que se ha dejado ver todo el verano y con la que quiere comenzar una nueva vida. Lo primero que hizo fue alquilar una casa en la localidad almeriense de San José, en Cabo de Gata, como informó 'Vanity Fair'. Y a continuación, poner en marcha las cuestiones legales para agilizar un divorcio que se prevé sin problemas.

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Vida nueva, boda nueva

Desde el primer momento, y a pesar de la tristeza que ha supuesto para Paloma Cuevas su ruptura matrimonial, la empresaria no ha puesto ninguna condición a Ponce. Y mucho menos relativa a las menores, a las que ha visitado el torero en la Cetrina, la finca en la que han pasado el verano Paloma Cuevas y su familia.

La situación no era agradable, pero nadie de la casa ha puesto una mala cara: el torero entraba en la finca y se quedaba a comer, o lo que hiciera falta, para que las ausencias tuvieran menos repercusión en el ambiente familiar.

Paloma Cuevas ha buscado, desde el primer momento, el equilibrio para su entorno directo, y por eso no habrá problemas en la liquidación de gananciales y, menos aún, en el divorcio. El torero quiere casarse lo antes posible y, en este sentido, ha beneficiado a la pareja el Real Decreto 16/20 impuesto por el Gobierno, que ha permitido, por primera vez, que los juzgados funcionaran desde el 10 de agosto. Habría sido en ese tiempo cuando el matrimonio presentó la demanda de separación aunque hasta septiembre el decanato no lo tramitará al juzgado correspondiente. Una vez despachado, el juzgado cita a los cónyuges para ratificar la demanda. Normalmente, en Madrid, ese mismo día el fiscal emite un informe si considera beneficioso y no perjudicial para los menores.

Javier Conde, Enrique Ponce y Paloma Cuevas, en la inauguración del teatro malagueño de Antonio Banderas. (EFE)
Javier Conde, Enrique Ponce y Paloma Cuevas, en la inauguración del teatro malagueño de Antonio Banderas. (EFE)

Estabilidad familiar

Como ya confirmaron a su entorno Paloma Cuevas y Ponce, el documento plasmaría el mutuo acuerdo, donde no hay lugar para el resentimiento. “El único beneficio que persiguen ambos es el bien de las menores. Paloma lo tiene claro, aunque haya sido la parte damnificada: hará todo lo que esté en su mano para que la estabilidad sea la pauta de la familia. Y en este sentido, Enrique también lo ve así. Ha dado una imagen desconocida y frívola, pero eso nada tiene que ver con el planteamiento del divorcio y los temas relacionados con las hijas, a las que podrá ver siempre que quiera. Lo único que buscan es que sean felices”, aseguran a Vanitatis.

Hay que tener en cuenta que la vida laboral de Enrique Ponce no es la habitual de un padre al uso: trabaja los fines de semana y en localidades diferentes y, una vez que termina la temporada en España, comienza la gira en México y Colombia. Por la tanto, lo normal es que las niñas vivan con su madre. En este sentido, no hay condiciones por parte de ninguno de los progenitores. El domicilio familiar seguirá siendo la casa del barrio de Moncloa donde ha vivido el matrimonio hasta el confinamiento. La finca Cetrina no entra en la liquidación de gananciales porque Ponce la adquirió antes de casarse con Paloma Cuevas. Tampoco hay competencia en las sociedades participadas por ambos.

Enrique Ponce y Ana Soria, disfrutando del verano. (VA)
Enrique Ponce y Ana Soria, disfrutando del verano. (VA)


Aseguran a Vanitatis que Cuevas tiene por sí misma una economía más que saneada con sus propios ingresos y algunos bienes que le regaló su padre, Victoriano Valencia, uno de los primeros toreros con carrera universitaria (es licenciado en Derecho) y que supo invertir a lo largo de los años. La hija estudió Económicas y Administración de Empresas en Boston con las mejores calificaciones de su curso. Aunque no ha ejercido públicamente, Paloma se ha encargado de su propia economía y de la de su familia. Gracias a su iniciativa se puso en marcha el negocio del aceite que, por desgracia, sufrió un parón cuando llegó la crisis por el coronavirus y las fronteras y restaurantes de lujo tuvieron que cerrar.

Enrique Ponce Paloma Cuevas
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