De 85.000 pesetas a 8 millones: el pazo de Meirás, la herencia envenenada de Franco
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DEVOLUCIÓN AL ESTADO

De 85.000 pesetas a 8 millones: el pazo de Meirás, la herencia envenenada de Franco

Es la propiedad más importante legada por Franco a su familia y, sin embargo, la decisión del juzgado establece la nulidad de la donación, pero ¿qué valor tiene?

Foto: Vista de las Torres de Meirás, en Sada. (EFE)
Vista de las Torres de Meirás, en Sada. (EFE)

El pasado julio de 2019, la Abogacía del Estado demandaba a los herederos de Franco para que el pazo de Meirás se declarase bien de dominio público. Ahora, un año después de la aparición del acta notarial que abrió la vía del posible fraude de la compra, el Juzgado de Primera Instancia número 1 de A Coruña le ha dado la razón al Gobierno y ha declarado que el inmueble es propiedad del Estado. Además ordena a la familia Franco su devolución sin derecho a indemnización de ningún tipo. La jueza ha estimado que estos nuevos documentos acreditan que el destinatario del regalo del pazo era el entonces jefe de Estado y no Francisco Franco a título personal, por lo que la inscripción del inmueble a nombre de este y su consecuente herencia por parte de la familia no son adecuadas, y asumen que la venta del palacete fue una simulación, “lo que determina la nulidad de la misma”. Un varapalo a la familia, que intenta vender el pazo de Meirás casi desde el momento en el que lo heredaron los nietos de Franco, al morir su madre.

El pazo de Meirás. (EFE)
El pazo de Meirás. (EFE)

"Ubicado en un lugar de singular belleza natural. Su edificio principal, de estilo romántico, dispone de tres torres cuadradas/almenadas de tres alturas que se unen mediante cuerpos más bajos. De cerramiento en granito, destacan por sus múltiples matices arquitectónicos y decorativos. La edificación corresponde a finales del siglo XIX (su primera piedra fue colocada en 1893) y emerge sobre las ruinas de una antiquísima fortificación. Sus múltiples estancias y espacios tanto interiores como exteriores lo convierten en un ámbito de extraordinario atractivo. [...] Fue residencia de la célebre escritora gallega Emilia Pardo Bazán y de Francisco Franco, jefe del Estado, y su familia. Además, conserva intactos los detalles propios de la época: cuadros, recuerdos de todo tipo, una magnífica biblioteca… Constituye, en suma, un recinto extraordinario y lleno de historia".

Así era la descripción que hacía del pazo de Meirás la inmobiliaria de lujo que comercializaba la histórica edificación. Hablamos en pasado porque, aunque el diario 'La Voz de Galicia' en enero de este año confirmaba que el pazo seguía a la venta, tan solo tres meses después la inmobiliaria eliminaba el anuncio activo de su web, aunque una simple búsqueda en Google ofrece el anuncio para los curiosos que quieran verlo aún sin estar activo. El pazo de Meirás estaba a la venta por un precio inicial de ocho millones de euros, quizá rebajables, pero esa negociación con un hipotético comprador no parece haber llegado a tener lugar.

Los restos de Franco abandonan el Valle de los Caídos en brazos de sus familiares.
Los restos de Franco abandonan el Valle de los Caídos en brazos de sus familiares.

Por si hubiera algún inversor extranjero despistado que no supiera de la existencia de esta demanda que se tramitaba en los juzgados coruñeses, el Registro de la Propiedad tomaba cartas en el asunto. En las principales fincas que constituyen el complejo de Meirás, aparecía una anotación preventiva de demanda expedida como medida cautelar, lo que lo hacía prácticamente invendible. Como explicaba el albacea de Carmen Franco, Luis Felipe Utrera-Molina, a Vanitatis el pasado mes de noviembre "el pazo de Meirás se puede vender", aunque el comprador tenía que ser consciente de que si las reclamaciones del Estado prosperaban, como lo han hecho, podía estar comprando humo.

El testamento

El diario 'El Mundo' publicaba hace un tiempo el testamento que hizo Franco en 1968, siete años antes de morir. En dicho documento, el pazo de Meirás figura como la joya de la corona del legado del dictador y se valoraba la propiedad en 14 millones de pesetas de entonces (lo que hoy equivaldría a 840.827 euros), prácticamente la mitad de la herencia del general.

Un retrato de Francisco Franco. (Getty)
Un retrato de Francisco Franco. (Getty)

Un precio sensiblemente superior al de adquisición. En la escritura oficial de compra de las Torres, en 1941, Pedro Barré de la Maza adquiere en representación de Franco la "Finca Torres de Meirás, en la Aldea de Meirás" por 85.000 pesetas. "Se compone -según la escritura- de una gran extensión de terreno dedicada a jardín, huerta, prado y bosque, casa-palacio y otros pabellones destinados a diferentes servicios. Según medición recientemente practicada, su cabida real es de 66.792 metros cuadrados".

Lo cierto es que los Franco llevaban usando Meirás como residencia veraniega desde mucho antes. En 1938 se constituyó la Junta Pro Pazo del Caudillo, que estaba integrada por el gobernador civil, alcaldes y otras autoridades. Querían adquirir un inmueble representativo en la provincia para ponerlo a disposición del jefe del Estado y que lo utilizara como residencia veraniega. Lo encontraron en Meirás. El 3 de agosto de 1938, la entonces propietaria del pazo le vendió el histórico edificio a la Junta por 406.346 pesetas, un dinero que provenía de una recaudación en parte voluntaria y en parte forzosa. Según la Abogacía del Estado, lo que sucede tres años, en 1941, es una "simulación" de venta que permitió a Franco inscribir a su nombre el pazo de Meirás en el Registro de la Propiedad y, posteriormente, incluirlo en su testamento.

Otra vista de las Torres de Meirás. (EFE)
Otra vista de las Torres de Meirás. (EFE)

Hasta ahora, todo el complejo era propiedad de los siete nietos de Franco. Ellos poseían a partes iguales hasta 27 fincas en Sada relacionadas con este palacete gallego. Lindando con la gran finca de Meirás hay terrenos de labranza, antiguas cuadras y hasta un depósito de agua, todo propiedad, al menos hasta la fecha, de los hermanos Martínez-Bordiú Franco por título de herencia. Parte de esos terrenos fueron adquiridos por el general Franco después del testamento del 68 que se hacía público en noviembre de 2019, pero sobre 17 de estas fincas pesaba aún la sospecha, y también una nota preventiva de demanda que impidía su venta o, al menos, lo complicaba mucho. Tras la orden de devolución del pazo, esto resulta imposible.

Suponemos que la familia Martínez-Bordiú Franco dará ahora el siguiente paso legal para esclarecer la propiedad de este palacete, pero lo que tenemos claro es que esta es, de momento, la herencia más envenenada del dictador.

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