El coche de la discordia de Kiko Rivera sigue en la puerta de su casa
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Un coche para la discordia

El coche de la discordia de Kiko Rivera sigue en la puerta de su casa

Las declaraciones del DJ en 'Lecturas' a Mila Ximénez han sido el detonante para descubrir las verdaderas relaciones entre madre e hijo

placeholder Foto: Kiko Rivera. (Mediaset)
Kiko Rivera. (Mediaset)

Las declaraciones de Kiko Rivera en ‘Lecturas’ hace unos días fueron el detonante para descubrir las verdaderas relaciones entre madre e hijo. Además de acusarla de mala madre, pone en entredicho la repartición de la herencia y la titularidad de Cantora. Ramón Calderón, el abogado que le representó cuando murió Paquirri, explicaba a Vanitatis que “todo quedó claro y no hubo ningún problema porque los herederos firmaron la conformidad”. También afirmaba el que fuera gran amigo del torero que Cantora nunca aparecía en el testamento como bien declarado para la viuda y el hijo de seis meses.

Foto: Paquirri, en una imagen de archivo. (Cordon Press)

Una vez aclarada esta cuestión, otro de los temas complicados a los que se refiere Kiko como el inicio del desencuentro con su madre es el Mazda todoterreno que hasta ahora utilizaban indistintamente él y su mujer, Irene Rosales. Rivera cuenta en la actualidad con una flota en la que también hay un Mercedes-Benz clase A. El precio varía dependiendo de los extras pero oscilaría entre 27.000 y 45.000 euros. Con este coche se fotografió cuando lo tuvo en su poder en junio de 2019 y la imagen la subió a su redes sociales. Además, es usuario (no se sabe si propietario) de una moto también de gama alta.

placeholder Kiko Rivera e Irene Rosales, en 'GH Dúo'. (Telecinco)
Kiko Rivera e Irene Rosales, en 'GH Dúo'. (Telecinco)

El Mazda, a día de hoy, permanece en la puerta de su domicilio familiar en Castilleja de la Cuesta. En contra de lo que manifestaba Kiko, nadie lo ha ido a buscar. La única diferencia es que ya no están en el interior las sillitas de las niñas y la madre no lo utiliza para llevarlas al colegio como hacía hasta ahora.

Las dos versiones

La historia de la propiedad del vehículo se remonta al momento en que el hijo de la tonadillera le dice hace un año a su madre que se va a comprar otro coche. Como tienen deudas con Hacienda y con la comunidad de vecinos de su casa de Madrid, y por lo tanto puede haber un embargo de bienes, el automóvil se pone a nombre de una de las empresas de Pantoja. Isabel lo admite y así se hace el papeleo. Kiko Rivera asegura en la entrevista que él es quien paga las cuotas, pero lo que no confirma es si también se hace cargo del seguro.Y lo que quizá no debería haber dicho es que esta decisión la toma por un supuesto y futuro embargo si los deudores así lo solicitaran judicialmente.

Antes de que se publicara la entrevista, la artista le comunica a su hijo que necesita el coche. Aquí hay varias versiones: la primera, que la devolución tiene que ver con mantener siempre dos vehículos en Cantora por la situación en la que se encuentra la abuela Ana Martín. Y uno de los que hay en la finca ha tenido algún problema y no estaría operativo.

placeholder Isabel Pantoja, visitando a Kiko Rivera en 'GH Dúo'. (Telecinco)
Isabel Pantoja, visitando a Kiko Rivera en 'GH Dúo'. (Telecinco)

La otra versión es un enfado de la madre con el hijo por alguno de los muchos líos que rodean la vida del clan Pantoja. En este caso, y según la información posterior de Kiko, le llama uno de los abogados de la madre para que lo devuelva a la mayor brevedad. Y esa decisión es el punto de inflexión para que el DJ se revuelva y decida sincerarse con Mila Ximénez.

Aunque el hecho de no ponerlo a su nombre para eludir embargos se podría tratar de una acción ilegal, en realidad es una artimaña que no le acarrearía ningún problema. Aunque el artículo 257 del código dice en su disposición 2: “Con la misma pena será castigado quien realizare actos de disposición, contrajera obligaciones que disminuyan su patrimonio u oculte por cualquier medio elementos de su patrimonio sobre los que la ejecución podría hacerse efectiva, con la finalidad de eludir el pago de responsabilidades civiles derivadas de un delito que hubiese cometido o del que debiera responder”.

Kiko Rivera
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