Adriana Abenia: "A día de hoy pienso que no voy a volver a ser madre"
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ENTREVISTA

Adriana Abenia: "A día de hoy pienso que no voy a volver a ser madre"

La presentadora está felizmente casada con su amor de juventud, Sergio Abad, tienen una hija, Luna, y en noviembre se llevó un susto de salud que tuvo final feliz

Foto: Adriana Abenia. (Foto: Carlos Dafonte)
Adriana Abenia. (Foto: Carlos Dafonte)

Es un libro abierto. Permitidnos este cliché para describir la actitud de Adriana Abenia ante los medios de comunicación y las redes sociales a la hora de abordar las cuestiones de su vida personal y profesional de mayor trascendencia. La presentadora lo ha demostrado a lo largo de los años en dos circunstancias difíciles, cuando le extirparon la tiroides en 2016 y el pasado noviembre cuando anunció que tenía que ser intervenida de un bulto en un pecho que, afortunadamente, no revistió mayor trascendencia. Una circunstancia que también aprovechó para hacerse un retoque ("para corregir el volumen perdido después de convertirme en mamá y aumentarlo un poquito"), que ella misma desveló en su perfil de Instagram, donde tiene casi 290.000 seguidores.

Gracias precisamente a esta cualidad que subrayamos, Adriana aborda esta y otras cuestiones en esta entrevista, salpicada siempre de risas hasta para contar las cosas más delicadas, con la naturalidad y franqueza que la caracterizan. Colaboradora habitual de 'Espejo público' en Antena 3, aborda 2021 con la esperanza de que la vida vuelva a la normalidad y nos desvela que sus pasos profesionales podrían llevarle por caminos nuevos en los próximos meses.

PREGUNTA: La última vez que hablamos estábamos empezando con el estado de alarma y han pasado muchas cosas desde entonces... Han sido unos meses complicados.

RESPUESTA: Ha sido un año duro para todos, nos ha puesto a prueba y nos hemos dado cuenta de lo frágiles que somos. Unos nos lo hemos tomado peor que otros y al final el 2020 ha dejado cicatrices. Lo del pecho fue algo que no sabía si contarlo o no, pero luego pensé que si conseguía que al menos una mujer fuera a hacerse las pruebas diagnósticas iba a merecer la pena, porque parece que ahora con la pandemia solo existe el coronavirus.

P: Imagino que no serían nada fáciles esas semanas de incertidumbre hasta que te dieron los resultados. Por otra parte, era la segunda vez que vivías una situación de estas características.

R: Sí, mi cuerpo me juega malas pasadas, aunque con final feliz. En este caso porque fue a tiempo, ya que era un bulto poco común. Cuando además eres madre no solo piensas en ti, en si te pasa algo con una niña pequeña. Da pánico entrar a quirófano... Fue muy bien y ahora estoy estupenda, ya con la mente en 2021, en emprender las cosas con cariño y que esto pase de una vez. Deseando vacunarme cuando corresponda también.

P: A la hora de abordar un problema es crucial la actitud, porque si es mala pasas a tener otro más...

R: ¡Claro! Y encima me ha quedado el pecho muy bonito y ahora toca lucirlo. Nunca me había planteado hacerme esto, pero ya que tenía que entrar a quirófano, quise arreglármelo, porque ahora mismo pienso que no voy a volver a ser madre.

P: Vas a tener en breve un sobrino que se llamará Martín, por cierto.

R: ¡Sí! Debe de estar ahí ahí... Dijeron que iba a adelantarse un poco, pero no quiere salir. Será por el frío que hace en Toledo, que es donde vive la hermana de Sergio -nos dice, divertida.

placeholder Adriana Abenia, en otra imagen de la sesión. (Foto: Carlos Dafonte)
Adriana Abenia, en otra imagen de la sesión. (Foto: Carlos Dafonte)

P: De alguna manera va a ser un hermano oficioso de tu hija.

R: Tiene que serlo. Mucha gente me dice que si la voy a dejar sola, pero pienso que es algo relativo. Muchos hermanos no tienen una relación extremadamente estrecha y sobreviven ante las adversidades. Pretendo que Luna sea muy sociable y lo es, lo que me encanta, porque es muy disfrutona. La idea desde un principio es tener un hijo solo, aunque he dicho a tantas cosas que no y he acabado haciéndolas...

P: Al principio decías que no querías ser madre.

R: Ni casarme... Y muchas otras cosas. ¡No soy creíble!

P: Eres una mujer tradicional, llevas con tu marido desde el instituto, has sido madre..., y por otra parte eres explosiva y sensual en las redes sociales con tu imagen. Una combinación estupenda que puede que algunos no acaben de entender del todo.

R: ¿Por qué ser madre te impide que sigas siendo mujer? Esa parte de nosotras hay que seguir cuidándola. Y por otro lado sí que es verdad que me importa poco la opinión de los demás. Las críticas constructivas son bien recibidas. Me gustaría inculcarle a Luna que en la vida haga lo que le hace feliz en cada momento, sin escuchar demasiado... Que dentro de lo que es la vida, que sea divertida, que sea fácil, que consiga sus metas por ella misma y que siga siendo ella. Ser madre no tiene que matar lo que Adriana Abenia, o Adriana a secas, es. En las redes sociales mostramos solo una parte de nuestra vida y no quería prescindir de ese lado. Y de momento lo estoy cumpliendo. Dejaría de ser yo, perdería mi esencia. Aun así, hay algunos que me dicen que estoy muy recatada. Todos vamos evolucionado e intento encontrar ese equilibrio.

P: Un equilibrio entre madurar y no perder la juventud mental, ¿no?

R: Es importante, sí. Además, 2020 ha deteriorado cosas nuestras que parecían intocables. De hecho, han aumentado drásticamente los casos de ansiedad y parece que están yendo al psiquiatra más que nunca. Afortunadamente nunca he tenido que recurrir a ninguno porque tengo esa estabilidad en casa que me viene muy bien, porque el mundo en el que me muevo es una montaña rusa. Eso sí, si se alarga mucho, vamos a volvernos locos... Estamos venga a vivir momentos históricos y aunque de repente se vuelvan buenos, no quiero seguir viviendo estas cosas. Te pones a sumar cosas que han sucedido en unos meses y no hay cuerpo que lo aguante.

Foto: Adriana Abenia, en una imagen de archivo. (EFE)

P: Haces referencia a tu marido en cuanto a la estabilidad, ¿cómo vivió él todo el proceso de tu bulto en el pecho?

R: Pienso que él lo pasó peor que yo. Cuando está nervioso, le da por tener vértigos... Sabía que era algo que tenía que hacer, pero no lo pensé en exceso. Aun así, perdí cuatro kilos. Y me di cuenta cuando me preguntaron lo que pesaba antes de la operación, les dije que 64 y al pesarme vieron que eran 60. Igual sí estaba un poco nerviosa. Sergio lleva mucho tiempo conmigo y si a alguno de los dos nos pasa algo, medio mundo se nos viene abajo. La noche antes de la operación yo dormí estupendamente y él fatal. Tenía la intervención a las 9 de la mañana y a las 7 me había levantado para ducharme, lavarme el pelo y planchármelo... Todo fue muy rápido, pero si te soy franca, aunque se me hicieron eternos los días hasta que me dieron el resultado, lo pasé mucho peor con la tiroides.

P: ¿Por qué?

R: Porque me quitaron la tiroides ya que tenía un nódulo de nueve centímetros. Lo pasé mucho peor porque me tocaron el nervio recurrente y me quedé sin poder hablar bastante tiempo y sin saber si iba a recuperar la voz. Tuve que ir al logopeda para ver si con una cuerda vocal podía suplir a la otra. Fue un trance. En este caso esperar el resultado es cierto que se hizo eterno, como me dijo el cirujano Iván Mañero, que fue estupendo, pero en cuanto me dieron los resultados llamé a mi ginecóloga en Montepríncipe, que fue donde me lo detectaron. Me dijo que ya me podía quedar embarazada y le dije que no, claro -concluye, entre risas.

P: El miedo también estaba inducido porque tu madre tuvo cáncer en su día.

R: Tenía ese hándicap y por eso la gente se preocupó tanto por mí. Mi madre tuvo cáncer de pecho y se pilló más tarde de lo que debiera. La operación fue tremenda y era relativamente joven cuando sucedió. Así que se llevó las manos a la cabeza y todo lo que pedía era que no se volviera a repetir la historia. Mis padres se quedaron con Luna en Madrid durante tres semanas. No regresé porque no podía coger a Luna y hacerle entender que no podía estar con ella. La dejé en las mejores manos. El regreso fue tremendo porque no te puedes imaginar lo que se emocionó al vernos entrar en la cocina a su padre y a mí. Me di cuenta de lo que nos había echado de menos. Porque como a esa edad no se tiene la sensación de espacio y tiempo, yo pensaba que pasaba de nosotros.

placeholder Adriana Abenia, en una imagen retrospectiva. (EFE)
Adriana Abenia, en una imagen retrospectiva. (EFE)

P: Con tu marido llevas ya casi una vida...

R: Le conocí con 14 años y empezamos a salir a los 15 porque no dio su brazo a torcer, porque era muy de jugar al fútbol y pasaba de las chicas. Fui su primera novia y su primer beso. Eso no significa que la cosa no se nos vaya al garete en cualquier momento, porque ves relaciones que van a perdurar en el tiempo y de repente se rompen, como ha pasado ahora con Bertín Osborne y Fabiola. Nunca se sabe. Soy más de ir sumando días que de plantearme la vida a muy largo plazo. Es algo que aplico a todo en mi vida, incluso hasta para hacer deporte o con la comida.

P: Ahora mismo estás en 'Espejo público' en Antena 3, pero estás centrada en la publicidad.

R: Sí, sigo en el programa desde este verano. En cuanto a la publicidad, es fabulosa para los que la hacemos y nos va bien. Además, me da la oportunidad de pasar más tiempo con mi hija. La niña tiene suerte increíble, porque, además, su padre también puede teletrabajar.

P: También tengo entendido que querías hacer algo de interpretación...

R: Sí, gracias a Dios nunca me faltan proyectos. Algunos están en stand-by por esta situación que estamos viviendo y en ese sentido lo agradezco, porque cuando los lleve a cabo quiero estar tranquila y saber que cuando llegue a casa no va a haber ningún problema, que no voy a contagiar. La ficción me encantaría, me han propuesto alguna cosa, pero hasta que no pase todo esto...